Blog de Elan

8 AÑOS

Imagen de Elan

Elan

21/01/2019

Hola, compañeras y compañeros.

Ayer se cumplieron 8 años desde que fume el último cigarrillo de mi vida hasta el momento (después explico el porqué de ese "hasta el momento"), 8 años desde que cerré un ciclo de 34 años ininterrumpidos fumando todos y cada uno de los días, y a todas y cada una de las horas.

No soy la misma persona.

No soy la persona que fumaba, ni la persona que se ocultaba para hacerlo, no soy el que buscaba excusas para hacer lo que ya intuia como incorrecto, ni el que pretendía que eso no afectaba a nadie a mi alrededor, ni la persona que defendía mi derecho a fumar; no soy el que ahumaba a mis propios hijos, o el que forzó a los demás a compartir la vida con una nube de humo tóxico durante décadas. Ya no lo soy.

Ahora soy vergonzosamente consciente de lo mal que olía, de la capa oscura que iba dejando a mi paso -y no hablo de metáforas- hablo de mi ropa, de mis libros, de las paredes de mi casa, de mis manos, de mi aliento, de mi vida toda rebozada en alquitrán y nicotina.

Ahora estoy limpio, y me siento limpio; entro en una habitación y no contamino el ambiente, abrazo a alguien y no tengo miedo de mi propia respiración, miro para los míos y siento que he colaborado en su salud y su bienestar; y todo esto sólo por dejar de fumar.

No me siento culpable por todo lo que hice durante esos 34 años, no se trata de eso; ahora también sé que soy un drogadicto, que estoy absolutamente enganchado (en presente, por eso empezaba con un "hasta el momento") a una de las peores substancias que existen, que mi mente no era libre para tomar decisiones correctas, que todo lo pensaba y lo idealizaba a través de un canutillo de papel del que aspiraba veneno.

Por eso, estoy muy orgulloso de mis ocho años, e igualmente estoy muy orgulloso de todos los vuestros, como si son sólo ocho minutos, porque lo único realmente importante es la decision de no volver a fumar; cuando acertamos con esa decisión ya estamos case salvados, sólo falta el conocimiento de dos verdades absolutas: los años se hacen día a día, sin descanso y no hay ninguna razón, absolutamente  ninguna, para volver a aspirar ni un poco de humo.

No penseis que al cabo de todos estos años ya no hay tentaciones; esas continúan, pero lo que aumenta día a día son las seguridades: no voy a fumar nunca más, nunca más.

Y lo bien que se siente uno al decirlo, a que si?

Ahora solo hago una entrada anual, para que veais que se puede, y siempre digo lo mismo: si yo, que soy el mayor fumador del mundo, y el más asustado, he podido dejarlo, TODO EL MUNDO PUEDE.

Y vosotros también, seguro que si.

Un abrazo especial a todas las personas que me identifican, y otro para todos los que andais por aquí, vuestra pelea es nuestra pelea, y las ganamos todas.

Fernando

 

SIETE AÑOS

Imagen de Elan

Elan

22/01/2018

Van allá siete años, más bien siete años y dos días que es lo que me he retrasado en hacer esta crónica anual que os debo a todas las personas que estais aquí, y que me debo a mi mismo, como un voto anual de agradecimiento y reconocimiento de lo que de aquí he recibido, y también como un hito anual de renovación de intenciones y propósitos: he pasado otro año sin fumar, y me mantengo más firme cada día.

No hay nada bueno en fumar, eso lo sabemos todos los que lo hemos dejado, y también lo saben un buen número de los que no lo han dejado pero piensan hacerlo; no hay nada bueno, pero no lo dejamos con facilidad, y no sólo porque es molesto dejarlo, da un pequeño mono, provoca una cierta ansiedad, y algo de taquicardia (todo eso dura unos pocos días y no es tan grave); no lo dejamos porque pensamos que es agradable; y os voy a contar un secreto a voces: siete años después, aún hay veces que pienso que algunas situaciones se "redondearían" con un cigarrillo.

Una buena comida, compañía agradable, una charla amena, y salta una llamada que avisa de lo divertido que sería fumarse un pitillo para que todo fuera perfecto; en ese momento, por suerte, aparece el vigilante que todo ex-fumador llevamos dentro y nos recuerda lo que realmente es el tabaco: una droga sucia y maloliente que nos destroza por dentro y nos esclaviza mentalmente. No compensa fumar, pero aún así lo pensamos una y otra vez.

Fumar nunca se olvida, en estos siete años, un tiempo enorme, en los que no he fumado ni una calada (porque sé que esa calada sería la primera y continuaría), no ha pasado un día en el que no me haya apetecido fumar, y ha habido miles de ocasiones en las que he pensado: "el día que descubran un tabaco inocuo, vuelvo a fumar a toda carrera" o "si hubiera vivido unos años antes, con lo aceptado que estaba el tabaco, no hubiera tenido porqué dejarlo"

Y eso, para mi, sólo es la imagen clara del enorme poder que tiene esta droga temible que abandonamos; siete años más tarde condiciona mis pensamientos inconscientes, modifica mi sensación de placer, presiona en algún lugar de mi cerebro para cambiar mis decisiones, e inventa argumentos que justifiquen la recaída.

No es un enemigo pequeño, no es una batalla breve, no hay un momento en el que todo aparezca resuelto; es una lucha larga y constante, de alerta permanente, de atención obligada.

Pero no penseis que digo esto para provocar miedos e incomodidades, todo lo contrario. Que fuertes somos!!, cuanto valemos!!, que podemos vencer todo esto que os he contado tan sólo con nuestra decisión firme, con nuestra claridad de ideas.

El tabaco os perseguirá toda la vida, pero será el quien se canse de correr detrás de vosotros, porque nosotros sabemos que no nos va a ganar nunca más. Yo sé que detrás de estos siete años, mientras tenga vida, vendrán ocho, nueve, diez..., y no volveré a fumar.

¿Y sabeis por qué?, pues porque aunque aparezca constantemente, aunque me susurre al oído todas sus artimañas, aunque se disfrace de todos los placeres juntos, NO ME DA LA GANA DE FUMAR DE NUEVO.

Porque ya sé que no es inteligente hacerlo, y que la vida sin humo es muchísimo más cómoda y agradable.

Un abrazo a todas las personas que estais en este foro, al que tanto quiero y al que tanto debo; y un beso especial para todos y todas aquellas que compartisteis conmigo, hace ya tanto tiempo, esta aventura de abandonar lo que nos sobraba. Siempre os echaré de menos.

Saludos

F.

SEIS AÑOS

Imagen de Elan

Elan

21/01/2017

Hola a todas y a todos,

cuando cumplo años en este foro, que realmente fue ayer, pero me fue imposible acercarme, tengo como una obligación personal entrar y escribir: "ya cumplí un año más"; ya hace otro año que no fumo; y van seis.

Vengo, y entro, por dos razones fundamentales: para ayudar a todos aquellos que estais empezando con un muy humilde "yo pude, yo puedo, tu también puedes"; y para recordarme a mi mismo que necesito seguir cumpliendo años aquí, que nada está asegurado, y que lo conseguido es un gran logro que merece ser conservado, mantenido y acrecentado hora tras hora.

Yo nunca  he dejado de pensar en el tabaco, si leeis mis comentarios de años anteriores eso es algo que he dicho siempre; y ocasionalmente, muy ocasionalmente ya, aún pienso en esas tonterías de "el día que cumpla los noventa me fumo varias cajetillas seguidas", como para desquitarme de todos esos años de sequía nicotínica que habré pasado para entonces; no tengo ninguna duda de en el hipotético caso de conseguir llegar a esa edad, cuando llegue allí el tabaco será lo último que recuerde; pero es una reminiscencia de todos esos engaños que utilizamos al principio, cuando la idea de "nunca más" suena tan atroz que necesitamos decirnos que ahora no, pero algún día...

Este año que ha pasado tuve varias circunstancias médicas menores, pequeños "reajustes" y algún retoque, en todos los casos me han preguntado si fumaba, en todos he contestado que ya no, que hacía cinco años y el pico correspondiente que no lo hacía, e invariablemente la respuesta fue la misma  "pues menos mal que lo has dejado porque sería más difícil el tratamiento"; eso hizo cambiar mi discurso interno, que pasó de ser un "lo he dejado" orgulloso, a ser un "lo he dejado" tranquilizador. Os lo cuento, porque es verdad que dejar de fumar es un logro en si mismo, es una victoria sobre nuestros miedos y nuestras miserias, es un espaldarazo en la autoestima porque somos capaces, es una bocanada enorme de libertad e independencia.

Pero también es un apoyo enorme a nuestra salud, es una contribución impagable a la calidad de vida, a una mirada a un futuro mejor, con menos inhaladores y bombonas de oxígeno; así de duro, y así de positivo; también para eso es bueno dejar de fumar.

Pero este discurso de abuelete que no fuma, y que se acuerda del tabaco miles de veces, tiene mucho que ver con vuestras luchas y necesidades; y yo quisiera que lo leyerais de una única manera: todo el mundo, absolutamente todo el mundo, es capaz de dejarlo; y para todo el mundo, para todo, todo, todo el mundo, es una buena, sabia, prudente y feliz decisión.

Yo dejé de fumar porque sentí que debía hacerlo, que me acercaba a una edad en la que el tabaco iba a ser un lastre cada día más pesado; que olía mal, hasta a mi mismo; que contaminaba a mis hijos, a mi esposa, a mis amigos; que gastaba lo que debía dedicar a otras cosas; pero en aquel momento fue una decisión formal y seria,  sin implicación afectiva.

Hoy siento que lo que hice, inconscientemente, fue un acto de amor por mi mismo, un paso adelante en mi vida; y eso es lo que hoy, seis años y un día despues, quisiera transmitiros: por amor a vosotros mismos, por respeto a vuestro presente y a vuestro futuro, continuad peleando y no mireis atrás; si yo no he fumado durante seis años, y he sido el fumador más débil del mundo, todos vosotros podeis hacerlo, y todos os lo mereceis.

Mantened este foro abierto, y recordar que todos los que entran aquí tienen dudas y miedo, y que todos los que les llevais unas horas o unos días de ventaja teneis la obligación de acogerlos, animarlos, sostenerlos y empujarlos hasta su meta; porque en ese esfuerzo encontrareis vuestra fuerza y vuestro ánimo.

Muchas gracias a todos, y un abrazo especial enorme para aquellos que me conocen aquí.

F.

CINCO AÑOS

Imagen de Elan

Elan

20/01/2016

Hola a todo el mundo

Cumplo nuevamente con mi devoción anual, hoy hace cinco años que dejé de fumar, desde aquel momento no he vuelto, en ningún momento, a coger un cigarrillo, no he dado ninguna calada, no he recaído. Todo eso que digo es cierto, y también es mentira.

Es cierto que no lo he hecho, ni una calada. Y también es cierto que lo he deseado, y alguna vez el deseo ha sido tan fuerte que el recuerdo de ese deseo tenía sabor y aroma; alguno de los cigarrillos deseados me han dejado un poso tan grande que a las pocas horas mi inconsciente dudaba de si realmente lo había hecho, por eso digo que también es mentira.

Este año ha sido más complejo que otros, y hubo momentos, y situaciones, para las que me he sentido novato en esto del no fumar, problemas en los que aún tenía un rincón de mi cerebro diciéndome "con un cigarrillo lo pensarías mejor, lo pasarías mejor, lo superarías mejor..."

Y, ¿por qué os lo cuento cuando debería deciros que todo es maravilloso?, pues porque es verdad, y porque el único favor que podemos hacer ahora los veteranos es deciros a los que empezais que el camino es largo y posible, pero que tiene pequeños escollos que no conviene olvidar. Los primeros días las dificultades son meteoritos que hay que rodear en nuestro camino, despues son piedras, y ahora son pequeñas partículas de grava, esas partículas que, si te descuidas, te hacen resbalar y caer, pero que si eres consciente no significan nada en absoluto. Ahora sé que algún día serán arena, y después serán polvo, cada vez será más difícil tropezar, pero mientras no chegue ese día seguiré alerta.

Y ahora la parte positiva: no cuesta nada decir que no; nada en absoluto. La tentación puede estar ahí, y los deseos también, pero al cabo del tiempo, y ya hace muchos años de eso, el cuerpo ya reacciona por si solo y es perfectamente consciente de que eso, simplemente, "no se  hace", y no fumamos, porque ya no queremos fumar, aunque el puñetero macaco continúe instalado en ese lugar de nuestro ser inconsciente donde se quedan las cosas que no entendemos.

Mis queridos compañeros, los que estais intentándolo ahora, no penseis que esto es un camino de meses, es de años, y casi tengo la seguridad de que es de toda una vida; pero no imagineis que es un camino complicado, en ansia desaparece pronto y no vuelve, el recuerdo queda en eso, un vulgar recuerdo; nuestra figura fumando se vuelve grotesca e inaceptable; pronto no queremos volver a hacerlo. Sólo hay que ser consciente de las pequeñas piedrecillas que encontraremos.

Hemos tenido mucha suerte, ahora es muy fácil no fumar, todo nos ayuda a no hacerlo. Fijaos en cualquier concentración al aire libre, mirad cuanta gente está fumando y pensad en cuanta lo estaría haciendo si retrocediéramos diez o quince años; pensad con cuanta tranquilidad podemos pasar de un ambiente a otro, sin apagar cigarrillos, sin pensar en cuanto tiempo estaremos dentro, sin buscar ceniceros.

Acercaros a los que fuman, sin despreciarlos porque somos nosotros mismos, pero atended a lo mal que huelen, a lo ansiosos que están, a la constante dependencia de una droga que se refleja en todo lo que hacen.

Hace cinco años que no fumo, 1.825 días, 54.750 cigarrillos a mi media de 30 diarios, no es nada comparado con los 34 años anteriores, pero es mucho porque los 34 años que pasé fumando no han aumentado y los cigarrillos que no fumo crecen todos los días.

Os deseo que tengais la misma suerte que tuve yo, la misma frágil fuerza, la misma inestable seguridad, y os aseguro que lo conseguireis sin problema.

Siempre lo digo, si yo, que soy el mayor fumador del mundo, pude dejarlo, todos podeis hacerlo.

Un abrazo especial, si entran por aquí, para los que me conocen personalmente porque compartimos aquel tiempo de hace cinco años, son mi familia en este lugar.

F.

4 AÑOS

Imagen de Elan

Elan

20/01/2015

Hola a todas y todos,

como ya es para mi habitual en este día, de nuevo entro aquí para dejar constancia de otro año sin fumar; y ya son cuatro. Es mi manera de festejar, de conmemorar, el tiempo pasado. De rendirle un tributo al esfuerzo realizado; y también de contribuír a que este lugar, que tanto bien me ha hecho, continue sirviendo para otros en la misma medida en la que me ha servido a mi.

Ahora ya soy consciente de ser un espejismo para la mayoría de vosotros, cuatro años son la eternidad cuando uno está empezando este camino; los que me leais y lleveis cuatro días o cuatro semanas pensareis que este hito que ahora conmemoro es algo inalcanzable.

Pues no, no lo es, este logro es el fruto de cada minuto acumulado, se fundamenta y se construye sobre cada cigarrillo que no encendemos, cada vez que decimos que no, a otros o a nosostros mismos, cada pensamiento rechazado, cada aspiración de aire limpio, todo es la base de un edificio que no deja de crecer y que suma horas y días y semanas y meses y años.

El único minuto importante es el primero, ese es el que decide cual va a ser el futuro; si ese primer minuto, con todos los temores que todos tenemos, está soportado por una decisión firme, no tengais miedo; el resto es camino, y ese sólo hay que andarlo.

Sin retroceder nunca, pero mirando atrás con orgullo: todos somos capaces, todos podemos hacerlo, y la prueba de que podemos soportar un segundo más es que hemos soportado los segundos anteriores.

Atesorad el tiempo ganado, contadlo y repetidlo para vosotros mismos, llevo un día, dos, tres... Porque ese es el tiempo que no podeis desperdiciar, si ya he aguantado un día no hay ninguna razón para que no sean muchos más.

Cuatro años más tarde me acuerdo del tabaco, a veces aún me parece que lo necesito, en ocasiones me veo fumando, y hasta he llegado a tener la conciencia de que en algún momento especialmente estresado hubiera fumado si tuviese un cigarrillo cerca; pero todo eso son instantes en la vida, y muy fáciles de vencer con una sonrisa y un auto pescozón simbólico, "no seas gilipollas, si ya no fumas", y se acabó.

Fumar es perder el tiempo y la vida, no nos aporta nada, no ayuda a nadie, no nos protege ni nos acompaña, no es un amigo, ni un confidente, no redondea las reuniones, ni le da mejor sabor a las comidas; fumar es simplemente drogarse, y si uno está drogado no está viviendo con toda el conocimiento que la vida necesita para ser disfrutada.

Yo no fumo; y si yo, que he sido el mayor fumador del mundo, lo he conseguido, vosotros lo vais a conseguir fijo, fijo.

Y aquí que no se me desanime nadie, que el éxito está a la vuelta de la esquina.

Un fuerte abrazo a todos y todas, y más aún, si alguno-a me lee, a los que conmigo estuvieron hace cuatro años, ellos-as saben lo mucho que les debo.

F.

 

3 años

Imagen de Elan

Elan

20/01/2014

Hola,

Ya lo pone el título, hoy hace tres años que dejé de fumar.

¿A que suena bien?, incluso a mi me suena realmente bien, ya ni siquiera me apetece hacer el cálculo de los cigarrillos que no me he fumado, el dinero que no gasté, o el tiempo que no empleé fumando; ese si que lo voy a calcular, a cinco minutos por cigarrillo: 164.250 minutos, 2.727 horas, 114 días fumando sin parar las 24 horas.

Cuanto tiempo quemado.

Y cuanto tiempo recuperado.

Como ya sólo tengo esta participación anual, que creo que os debo a todos y a mi mismo; intento pensar qué puedo decir que tenga valor para los que ahora están en su personal lucha; y como no creo que mis comentarios anteriores sean muy leídos, lo que es normal, dejaré un mensaje muy parecido al de hace un año: se puede dejar de fumar, no es tan difícil, no tiene nada que ver el primer trimestre con el resto del tiempo, llegas a convertir el no fumar como un acto normal de tu vida antes de lo que uno quiere creer.

Y te acuerdas del tabaco, siempre, no permanentemente, no es esa fijación de los primerísimos días donde tu cerebro está ocupado íntegramente por un enorme cigarrillo humeante; pero te acuerdas, cada vez más desapasionadamente, más desde fuera, y de repente un día cualquiera te llevas la mano al bolsillo para encender un pitillo y te sorprendes, "aún tengo este gesto automático", pues si, aún hay gestos automáticos, pero se rechazan con una sonrisa y sin darles más importancia.

Y además, cuando los analizas, se repiten siempre en las mismas situaciones, cada uno tendrá las suyas, digo yo, para mi esos momentos llegan cuando estoy tranquilo y me apetece pensar profundamente en algo, ese "hacer balance" que todos tenemos en algún momento; bueno, pues es ahí donde aún reside mi personal "mono", pero ahora es un tití simpático y tranquilo.

No pretendais vivir sin ninguna presencia del tabaco, es parte de vuestro pasado, de vuestra vida, y teneis que aceptarlo como tal, de vez en cuando tiene algún reflejo en el presente, como muchas otras cosas, y no pasa nada, pero si os fijais una meta muy difícil, no conseguirla os quitará fuerzas.

Lo que hay que hacer es vivir sin fumar, pero sabiendo que somos fumadores y que esa realidad forma parte de nosostros mismos, llevemos nuestro humo con nosotros en el pensamiento, es mucho más saludable que llevarlo en los pulmones, para que nos recuerde que sólo puede ser nuestro pasado.

A los que hoy estais os toca leer, si quereis, esta reflexión,  también os toca recibir mi enorme agradecimiento por todo lo que conseguí en este foro; sin los que estuvieron en vuestro lugar en aquel momento habría sido muchísimo más difícil.

Y, por si aparece alguno, un cariñosísimo saludo a aquellos que saben quien soy, que me acompañaron y a quienes acompañé. Sois mis viejos amigos.

Gracias

F.

2 años

Imagen de Elan

Elan

20/01/2013

Hola a todos y a todas, queridos compañeros y compañeras,

diga lo que diga mi marcador, que se ha empeñado en regalarme un día y me indica la bonita frase de "dos años, 1 día, 1 hora" ; lo cierto es que hace dos años y una hora que dejé de fumar.

Quiero contaros unas cuantas cosas:

Primero: que de vez en cuando vuelvo por aquí, aunque ya no conozco a casi nadie, para comprobar que esto sigue existiendo; entro, lo compruebo y marcho; no me aporta seguridad, ya no, pero me siento satisfecho de ver que este lugar continúa; es algo mío y quiero verlo en buen estado.

Segundo: que cuanto más tiempo pasa más consciente soy de lo que hice al dejar de fumar, tengo la sensación de que por mi vida ha pasado una de esas hidrolimpiadoras, es algo muy físico no penseis que hablo de filosofías, que ha metido agua a presión y ha hecho saltar la suciedad oculta durante más de treinta años; cada día que pasa me siento más limpio, más higiénico.

Tercero: que todos los días recuerdo el tabaco, y también recuerdo cómo me llamo, y en qué calle vivo, y cual es mi número de teléfono. Y recuerdo esas cuatro cosas con la misma normalidad y dándoles la misma categoría: son mi realidad, tengo que acordarme de ellas, pero sólo son datos, no son frustraciones. Uno no se pasa la vida dándole vueltas a su nombre, pues tampoco a lo otro.

Cuarto: que la vida es tan buena, o tan mala, fumando como sin fumar; pero sin fumar es muchísimo más cómoda, más agradable, más limpia, más tranquila; realmente, ahora mismo, en serio, no soy capaz de encontrar ninguna razón para ponerme de nuevo a echar humo.

Y, como final de este mensaje, cómo no, quiero deciros lo que todos decimos siempre: no hay nadie, NADIE, que no pueda dejarlo; yo he sido el mayor fumador del universo, igualito que vosotros, y yo también pensé que jamás podría dejarlo, y yo también me sentí como una escoria porque "tenía" que encender otro cigarrillo más, pero eso fue hace 730 días, hace 21.900 cigarrillos que ya no me he fumado; porque un día, con un temor y una inseguridad inmensas me dije: "se acabó".

Y si yo pude decirlo, y hacerlo, todos vosotros podeis, claro que podeis.

Y si alguno no puede, que lo diga que lo convencemos.

 

Sé que estos días cumplimos varios de mi quinta, no quiero poner nombres porque todo el mundo es igual de importante, pero vuelvo a decir lo que también decimos siempre: siento por vosotros un muy especial cariño, os recuerdo muchas veces, muchos días, y os deseo toda la felicidad del mundo.

Es un gran placer formar parte de este grupo.

Un abrazo a todos

Fernando

Gracias

Imagen de Elan

Elan

20/01/2012

Hola a tod@s,

ahora mismo hace exactamente un año que dejé de fumar; a la una de la mañana del que ya era veinte de enero de 2011 fumé mi último cigarrillo, no como una despedida, era el ritual habitual antes de irme a dormir, fumar un último cigarrilo en la cocina mientras recapitulaba cómo había sido el día, o cómo quería planificar el siguiente.

Al día siguiente me levanté sabiendo que no podría lograrlo, atemorizado, arrepentido de haber empezado esta pelea, estaba anticipadamente avergonzado del tremendo fracaso que iba a suceder irremediablemente; pero aquel primer día no fumé, y no fue tan complicado, tampoco el segundo, el tercero fue algo más duro, y el cuarto sudaba por todos los poros, el quinto día busqué compañía y encontré este foro; viví en el durante meses y escuché a mucha gente que me decía que podía conseguirlo; empecé a concienciarme de que era posible, y hora a hora, minuto a minuto, puestos trabajosamente unos sobre otros fue aumentando mi contador hasta ahora mismo. Un año.

La mayor parte de mi historia está escrita aquí y no pienso repetirla, se puede leer si alguien quiere.

Lo que quiero decir hoy son dos cosas: la primera es que no ha pasado ni un sólo día de estos 365 en el que no recordara el tabaco, o en el que en algún momento no pensara "me fumaría uno"; la segunda que ya hace mucho tiempo que ese recuerdo no me molesta, forma parte de mi, y lo admito como es, pero no me estorba ni me ofende. Siempre digo que recuerdo el tabaco como a las primeras novias, como un recuerdo agradable pero que no quisieras repetir, porque ahora ya has vivido otras cosas nuevas, más intensas y más atractivas.

Felices Fiestas

Imagen de Elan

Elan

23/12/2011

Pues nada, muchos de vosotros no me conocereis, pero me presento. Dejé de fumar el 20 de enero pasado y viví y bebí muchos meses de este foro.

Para mi, todos vosotros sois mis compañeros en este esfuerzo, porque estamos unidos por una intención común, y por un logro común.

Y ahora tenemos también un pequeñísimo problema común: vamos a pasar las primeras navidades sin fumar, y el problema es el siguiente: con lo bien que nos va a saber todo, con lo estupendo que va a oler todo, o nos contenemos un poco o saldremos de estas fiestas con varios kg y alguna indigestión de más.

Por lo tanto, tengamos cuidado y recordemos que hace un año estábamos retorciéndonos en las tinieblas, y ahora ha salido el sol.

Felices fiestas, queridos amigos y amigas, disfrutad de vosotros mismos y de vuestra gente.

Un fuerte abrazo

Fernando

Y toca retirada

Imagen de Elan

Elan

05/09/2011

Estoy mirando mi contador, me dice que llevo sin fumar 32 semanas, 4 días y 22 horas, redondeando 229 días, 6.770 cigarrillos no fumados, 1.145,00 € no gastados (al precio de entonces), 564 horas de mi vida que no he dedicado a fumar; números; todos ellos animan, a estas alturas incluso asustan.

Lo único que no he contado son las horas que he pasado metido en este foro, al principio con una tremenda sorpresa (ahí va, y me contestan!), despues ya con una necesidad absoltua, y poco a poco con un enorme sentimiento de gratitud y responsabilidad.

Cuando uno deja de fumar, hable con quien hable, se prepare lo que se prepare, se siente solo; no abandonado, no quiero decir eso; solo en la batalla, aunque la familia y los amigos te jaleen y te apoyen; aunque la sociedad te esté aplaudiendo; uno tiene la sensación de que el viento te corre en la nuca porque no hay nadie más contigo, es una pelea individual y solitaria. En ese preciso momento, cuando tenía la sensación casi física de estar en una isla, entré en este foro.

Y descubrí que mi isla esta abarrotada de gente; gente que estaba sintiendo, o había sentido, la misma soledad que yo, y que además estaba muy dispuesta a acompañarme como sólo sabemos hacerlo los adictos cuando nos desintoxicamos, a muerte y sin condiciones.

Distribuir contenido