Mi Historia Tabaquil

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Antonio Simón Mauri 2 Septiembre 2021 30 204

Buenos días a todos/as guerreros. La mayoría ya me conocéis y os pido perdón de antemano por las parrafadas que suelo escribir en este foro. Pero me encanta escribir y si encima noto que puedo ayudar, me entrego a ello con pasión. Disculpad pues esta pasión mía y si he podido ayudar a alguien, además me siento genial por ello.

Para quien no me conozca, ya deje de fumar hace más de treinta años. Mi padre murió muy joven por culpa de los “celtas cortos”. Luego tuve un rechazo amoroso que dolió, pero eso me enseñó a que la vida sigue adelante, duela lo que duela. Y de aquel duelo saqué mis ganas para dejar de fumar.  Aproveché el dolor de la pérdida para reflexionar y, de algo que me costó superar, saqué lo mejor de mí cuando más me necesitaba. De entonces a ahora puedo decir que me alegro de todo lo desagradable que sufrí, pues esto me dio tal lección que soy una persona nueva. De otra manera no me habría descubierto como lo hice. Quizá sea una persona adictiva. Quizá haya cambiado el tabaco por la escritura y la música. Pero no me arrepiento en absoluto de mi cambio. Muy al contrario: No sólo deje de fumar escribiendo mis reflexiones, sino que descubrí muchas dinámicas estúpidas que se pueden superar. Descubrí porqué hay que reaccionar  y para qué.  El enfoque que le damos a nuestra vida determina como nos sentimos ante ella. Si creemos que nuestra vida es mediocre es porque nuestros pensamientos también lo son. Pero si creemos que la vida es una oportunidad única que debemos disfrutar, da lo mismo cuanta porquería nos eche encima: Siempre seremos valiosos porque así nos sentimos. Mirad una reflexión más: Somos un 80 % de agua. Imaginad que nuestra alma también es un 80 % de agua. ¿Qué hace el agua?.....El agua fluye…..dá igual que el agua de un manantial o de un río, encuentre piedras a su paso. Por grandes que sean éstas, el agua las rodeará y seguirá su camino, fluyendo, avanzando, cumpliendo su misión, que es la de generar vida. El agua de nuestro ser tiene la misma misión, ¡FLUÍR!...... El dolor, el pesar, los problemas, las inquietudes, los varapalos, son piedras que encontramos en nuestro camino. Podemos ser como un río, rodearlas  y dejar nuestros duelos atrás, o estancarnos en un proceso que nos impide vivir como el agua, libre y valiosa. Cuando dejé de fumar, me dí cuenta que “Mi agua” no podía perder el tiempo con quejas: Debía aprender su utilidad y fluir con mi presente. Escribí un borrador sobre mi proceso de cambio, en el que incluí abandonar el tabaco de una manera distinta, pues vencer al mono no era mi mayor prioridad. Mi verdadera prioridad era ACEPTAR mi dolor como algo necesario para seguir fluyendo. Convertí pues mi duelo en algo creativo que abrió las puertas de mi alma. Comprendí porqué vivía indiferente hasta entonces y me pregunté para qué un cambio de mentalidad. Las respuestas fueron asombrosas para mí: Había fumado porque me conformaba con una mentalidad mediocre en donde había delegado mis pesares en el tabaco, en lugar de luchar para seguir fluyendo. Y entonces reaccioné, porque el para qué fué evidente: Para dejar de ser mediocre y avanzar con valor, para ser valioso y fluir. Pero para esto debía creer en mi propio valor. No hay que dejar de ser humilde por darte valor. El agua es humilde y es lo mas valioso que tenemos para sobrevivir. Esta ha sido la mejor elección que recuerdo. Descubrí con ello varias vocaciones: Me dí cuenta que escribir me encantaba. Además me entregué a escuchar mucha música y descubrí muchos autores desconocidos. Entre la música y la escritura tuve todo el adorno moral que necesité para seguir fluyendo. Y pasé de ser una víctima entregada a fumar para calmar mi mediocridad, a ser un luchador cuya unica meta es fluir por dura que sea la vida. Esta es mi historia tabaquil. Jajaja. Pero yo soy otra persona desde entonces. Os deseo mucho animo a todos los que estáis en proceso y ojala os llegue mi mensaje como lo hizo conmigo.   ¡¡Vivir con valor!!

Un abrazo.

Comentarios

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hace 2 semanas 6 días

Buenos días guerreros/as. Muchos de vosotros os preguntaréis porque un tipo como yo, que ha conseguido dejar atrás este problema, (cosa que para otros es ficción y sufrimiento), de repente se pone a soltar discursos psicológicos, como si fuera un erudito presumiendo de su hazaña, cuando la gran mayoría pide ayuda a quienes llevan tiempo aqui.
Siento decirlo, pero quien crea que me estoy exhibiendo SE EQUIVOCA. 
Jamás dejé de ser humilde ante mi cambio.
Yo antes era mediocre. Vivía para presumir y por ello me comparaba con los demás. Antes criticaba a muchas personas y a muchas cosas que no entendía. Antes sentía envidia por los triunfos ajenos y me sentía desdichado. Antes fumaba para amortiguar mi mediocridad, mi envidia, mi pereza, mi baja estima y mi aburrimiento. 
Ahora deseo ayudar para que triunfe todo el mundo. Ya no puedo criticar lo que no comprendo porque prefiero entenderlo antes. Y todo esto lo conseguí a base de reconocer, de admitir, con humildad, mi mediocridad. Fui muy mediocre y fumando me castigaba por serlo. Todos tendréis vuestra razones y serán válidas si funcionan.
Yo no deseo ser envidiado. Yo no necesito la envidia del resto. Solo deseo compartir algo que haga que la realidad, la de cada uno de nosotros, sea mas digna. ¿Qué gano yo? Pues que mi ayuda os anime para que el tabaco muera y con él, todo lo mediocre que esconde. ¿Esto es Narcisismo mío?
Esto decididlo vosotros.
Yo tengo la conciencia tranquila y me siento orgulloso de pensar así, allá donde antes me despreciaba. Mi cambio mental me dió un vuelco de sensatez ante la comprensión de las cosas. Por ello cambie la estupidez por el análisis.¿Creéis que he salido ganando? Y si esto es así. ¿Soy el único que lo puede intentar y lo consiga?.......... ¿Cuantas mentiras propias estamos dispuestos a arrastrar, por no librarnos de ellas? Antes era mediocre y culpaba al resto de todo. Ahora el valor de "mi agua" me dice "Adelante, tu puedes hacer lo que te propongas". Nadie va a hacer mis cosas, por tanto, no espero para hacerlas.

 "Ave cáncer, los que van a vivir te saludan"

Un grato saludo para todos/as.

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hace 2 semanas 4 días

Buenas noches guerreros/as. Hola Susana. Parece que eres la única que le gusta lo que  escribo, pues me contesta apenas, gente del foro, a pesar de que sé que mi ayuda es útil. Bueno no me importa, pues con saber que a una sola persona le interesa lo que pienso me basta. ¿Sabes qué creo yo que le ocurre a la mayoría? Creo que en el fondo les asusta conocerse a sí mismos. Ya sé que cada persona es un mundo y que cada mundo tiene su propia historia. Yo afortunadamente, no las conozco todas y tampoco puedo ser infalible sobre cómo ayudarles, pero también es cierto que nadie me ha pedido la ayuda que ofrezco, aunque este sitio sirva para eso. Y te diré que te agradezco que nuestra conexión sea mutua y que importe más la calidad que la cantidad. Yo siempre estaré dispuesto a mandarte mis reflexiones, más como un detalle de amistad, que de terapia. Verás, una de las grandes reflexiones de mi borrador te la voy a dar íntegra si te apetece leerme. Es cuando empecé a escribirlo. El nombre de la muchacha es ficticio por respeto a su anonimato.      Allá va:             Madrid 16 de octubre de 1987. “Hola Laura. Nunca leerás lo que voy a escribir pues elegiste no seguir conmigo a pesar de que yo te amo. Te amo muchísimo. Pero he de aceptar con dignidad tu decisión y respetarla. Lo que no acepto es que me elogies al tiempo que me dices adiós. Si yo fuera tan majo como dices, no te alejarías, pero entiendo que no sabes despedirte de otra manera y así lo sientes. He decidido dejar de fumar. Si algún día lejano volvernos a vernos entonces te diré que tu despedida sirvió para algo más que para perderte. No soy un hombre perfecto y a veces me desprecio por ello. Me habría gustado serlo para ti pero no tengo ese poder. Solo sé que en estos momentos de amargura, de soledad y de desolación, no he sido el mundo que querías a tu lado, tu mundo. No te culpo. Una persona mediocre como yo no merece otra cosa distinta. Pero gracias a ti, desde ahora voy a dejar de serlo. No tengo ni idea de cómo lo voy a hacer, pero la próxima estrella que se cruce en mi camino solo tendrá ojos para mí……Gracias Laura por haberme dado la oportunidad de conocerte. Ha sido tan hermoso como breve. Creo que me he obcecado en idealizarte antes de tiempo y esto lo voy a pagar. Desde hoy dejo de fumar. Mi ánimo ahora es depresivo y no admite otra cosa que dolor. A veces, creo que ignoramos lo perdidos que podemos estar en cualquier momento, lo frágiles que nos sentimos cuando algo valioso se esfuma. Nos hiere estar indefensos por la incertidumbre y entonces nos sentimos perdidos. Pero me puedo considerar afortunado, pues aunque ahora duela, he podido y puedo amar, allá donde otras personas solo ven su propio interés. A veces tengo la sensación de que vivo en un mundo donde la gente vamos disfrazados por la calle. Creo que es un disfraz tejido con hipocresía, comodidad, inmadurez y falta de honestidad. A veces creo que, si le quitas a una persona, sus vicios, sus manías, sus miedos, su vulgaridad o su idiosincrasia..……nos sentiríamos vacíos. No sabríamos realmente quienes somos. Es como si nuestra identidad se hubiera forjado, se hubiera tejido, en aras de complacer a un sistema económico para favorecer sus intereses. Nos modelan. Nos venden comodidades que duermen nuestro instinto de supervivencia, para sentirnos dependientes de este sistema. Nos etiquetan como “consumidores”. Quizá nos asuste pensar que, tras esta tela de araña comercial (En la que nos sentimos seguros), no haya nada auténtico en nuestra identidad. ¿Qué sentido tendría sino,  creer que, “tanto tengo, tanto valgo”? Si solo valemos lo que podemos comprar, nuestra identidad se basa entonces en comprar confort, para no descubrir nunca quienes somos realmente. Así pues tendría sentido comprar para sentirnos importantes: De lo contrario creeremos que nuestra vida no valdrá nada. Poner al descubierto este vacío existencial nos asusta. Si renunciamos a fumar, a beber, a comprar, a ser un consumidor más, a ser una marioneta más ¿Qué nos queda? Si todo esto es nuestra cultura y nuestra idiosincrasia, ¿Dónde está la libertad para elegir ser uno mismo? Si las modas crean rebaños de personas que aceptamos su influencia, ¿Qué sentido tiene la originalidad?..¿Acaso ser original es un estigma incomprendido por una masa social? Ya puesto en dejar de fumar, voy a escribir cada reflexión que cuestione la huida de una identidad. Cuando compro tabaco, no solo estoy abasteciéndome de pitillos para echar humo: ¡También estoy comprando una zona de confort artificial que me somete a sus intereses, a pagar su precio, a sentir que mi personalidad es esclava de esa zona de confort! De esta manera no importa lo cara que se ponga su tarifa: Siendo su esclavo, siempre la pagaré. Pero esta zona de confort, no soy yo. No debo serlo. No puedo sentirme perdido si dejo de fumar. Sé que corro el riesgo de perder a amigos que fuman, pero si realmente son mis amigos, me aceptarán. ¡Dios, como me apetece un cigarro!......¡No lo hagas!...¡No sigas siendo un pelele!....Resiste….aprende a controlarte. ¡¡Ella se fue y mi ansiedad se queda!!....
Pero ella se fué porque yo he sido uno más.
Y desde ahora voy a ser distinto. Dicen que bebemos para olvidar. ¿Olvidarnos de quién?...¿ De nosotros mismos?....¿ Para huir de un dolor y construirme esa rutina?¿Para olvidar un daño, me hago otro? Necesito salir ahora a dar una vuelta y luego sigo escribiendo, Estoy ansioso.……” ( Fin de esta parte).

Espero que haya gustado. Hace ya tiempo de esto.

Un grato saludo para todos/as.

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hace 1 semana 6 días

Enhorabuena Antonio por esa forma de ver la vida,esa filosofía que tienes tan clara y esos años sinfu que llevas a tus espaldas,sigo diciendo chapeau!!

Un abrazo y toneladas de salud!!

Cuando uno quiere,puede.El resto son excusas....

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hace 1 semana 6 días

Mil gracias Valkiria. Yo también me alegro muchísimo por ti y por haberlo conseguido. Mujeres guerreras e inteligentes  como tú son las que este mundo necesita. Me encantaría conocer tu filosofía de vida. No te importe que sea breve. Solo escríbeme lo que te dice tu vida. ¡¡Bravo por todos y todas los que os habéis librado de la tiranía de echar humo !! Un abrazo.

" Ave cáncer, los que van a vivir te saludan"

Un grato saludo para todos/as.

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hace 1 semana 5 días

Uff yo soy incapaz de transmitir en palabras una filosofía tan compleja como la mia,siempre he sido de ciencias y las letras se me vuelven borrosas y se me pierden entre los espacios del teclado jajaja pero si que doy fe de que ese cambio mental es completamente necesario para dejar el tabaco y en muchos momentos y situaciones de la vida es utilisisisisimo.

Yo empecé a fumar muy muy joven porque mi grupo de amigos fumaba,lo típico,va,venga,fuma con nosotros que es super way,ya somos adultos (ja ja) y nos hace aún más adultos si fumamos,asi todos nos miran con más importancia....en fin,de hostias me daba por haber caido en la trampa y tener tan poca personalidad y haber dicho que NOOOOOOOOOOOOOOOOO 
ahí empezó mi cuenta atrás..

Media vida quemando mis alegrías,miedos,nervios,frustraciones,tristezas,aburrimientos y todas las sensaciones habidas y por haber con un compañero entre los dedos,un compañero mal oliente,humeante,caro y dañino...media vida de esclavitud
Hasta que te das cuenta de que te estás haciendo daño y asi no vas a tener un buen fin,es entonces cuando se activa el chip,la luz o la claridad de ideas tabakiles y salta la alarma de BASTAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAAAA  AAAAAAAAA  AAAAAAAAAA

He aprendido a dirigir y manipular mi mente en todas las situaciones dañinas e incómodas y en esta que es la de tener el valor de dejar el tabaco me ha ayudado mucho a salir victoriosa y a mantener la firmeza que espero que sea de por vida si o si.
El poder de la mente es muy muy grande,regula a todo el cuerpo,bien trabajada es una joya de valor incalculable a nuestro servicio por eso debemos usarla.

Es un antes y un después,no me arrepiento para nada,parece una bobada pero la vida se ve de otra forma,se da una importancia mayor a las cosas que te rodean,me doy más importancia yo,por fin me quiero y lo he demostrado :)

Un saludito y muchísima salud!!

Cuando uno quiere,puede.El resto son excusas....

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hace 1 semana 4 días
Hola Valkiria. Estoy entusiasmado de que lo tengas tan claro. El borrador que escribí hace 30 años sobre dejar de fumar lo estoy volviendo a reescribir y estoy pensando en colgarlo aquí. Ya sé que se han hecho muchos libros para dejarlo, pero el mío es una historia, la mía. Y aunque se refiere al período en que dejé de fumar, es muy original. Llevo ahora mismo 50 páginas y sigo. Susana me ha dicho que lo leería sin problemas pero no estoy muy decidido a dejarlo aquí porque, aunque llevo muchas visitas en el foro, pocos contestáis o debatís conmigo. No digo que esto no tenga valor, por supuesto que os agradezco a esos pocos lo que me contáis, Pero sé que colgar aquí ese diario mío va a ser un antes y un después en la historia de este foro. ¿Tu que harías? ¡Esperarías a publicarlo en una editorial si surgiese la oportunidad, o lo colgarías aquí? Un saludo gordo.

Un grato saludo para todos/as.

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hace 1 semana 3 días

Hola Antonio,es una decisión personal pero depende de lo que quieras sacar en provecho,si quieres sacar solo un provecho de satisfacción personal por haberlo escrito y querer compartirlo publicalo en episodios aqui,siempre lo van a leer,lo vamos a leer eso ya lo sabes,ahora,contestar u opinar va a ser un pelín más difícil como te dije.Si lo que quieres es sacar también un provecho económico lo puedes intentar en alguna página gratuita para nuevos escritores que existe por la red en la que si interesa se encarga la editorial.Yo como asidua de este foro que te voy a decir,que lo publiques aqui!!! jajajaja
Lo que haría yo,pues la verdad,no sé,no me puedo poner en tu lugar porque no tengo esa habilidad!! pero hagas lo que hagas será tu decisión y será respetada.

Pero lo que hacéis todos los que escribis por aqui que habéis superado el tabakismo y más con tantos años,siempre es ayudar a los demás,no lo dudéis!! :)

Un saludito y muchísima salud!!!

Cuando uno quiere,puede.El resto son excusas....

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hace 1 semana 2 días

Gracias Valkiria. Lo sigo escribiendo, pero aun no he decidido donde colgarlo. Si decido colgarlo en el foro lo diré y lo sabreis. 

Un grato saludo para todos/as.

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hace 5 días 23 horas

Hola a todos  Guerreros/as. he decidido colgar mi borrador para dejar de fumar aquí para que lo leaís y os ayude como me ayudo a mí. Lo escribí hace 30 años pero lo he vuelto a reescribir en 90 paginas y lo cuelgo completo. Iré poniendo tandas de cinco en cinco paginas pues debidoa su volumen de datos es mejor hacerlo a pocos. La fama o el exito comercial no me importan. Solo deseo ayudar. Y os hago este regalo. que lo disfruteis. Con que solo una persona lo deje con su lectura ya me habrá mercido la pena el esfuerzo. Un grato saludo a todos/as. "Ave cáncer. Los que van a vivir te saludan." 

Un grato saludo para todos/as.

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hace 5 días 19 horas

Paginas de la 1 a la 5

                                                   SI QUIERES…….DEBES.

                                      (Reflexiones amenas para dejar de fumar)

                                                                                                    Autor: Antonio Simón Mauri

                                                                           Prólogo.

 

Madrid   05. Septiembre.2021

Buenos días. Me llamo Antonio Simón Mauri. Soy el autor de este libro y  ex-fumador. No soy Psicólogo pero voy a escribir mis propias vivencias, a modo de relato. Mostraré las motivaciones que me llevaron a dejar el tabaco, hace más de 30 años. Pero esto va más allá. En el fondo abandonar este mal hábito, me enseñó a mostrar lo mejor de mí mismo. Y esto….me cambió la vida.  Todo cuanto va usted a leer en este libro fue real. (Excepto los ejemplos y las historias, sin embargo las conversaciones en el taxi, si fueron reales) Esto no es un manual al uso, (como tal), pero si toma buena nota de ello, tenga la firme convicción de que hará algo más que abandonar el tabaco. Así se lo deseo.

                                                                                                                                       

                                                                        Introducción.                                                          

 (Ejemplo táctico):                                                                                                                           

Imagine que tiene en casa un objeto de una tribu Batussi. Es un escudo ovalado con dos serpientes entrelazadas y una flecha en el centro, atravesándolas, todo ello de metal. Se lo regaló como souvenir, su abuelo, por un safari que hizo en África y es un recuerdo suyo. Pero el objeto no le gusta como decoración en su casa. No hace más que cambiarlo de sitio y lo  ve rodar de un lado a otro y le incómoda cada vez más. Es un incordio. Un trasto. Un buen día recibe la visita de un buen amigo que resulta que se ha aficionado a las antigüedades y ve el objeto.
-" ¿De dónde has sacado esto?"- (Pregunta fascinado)                                                     

-"¿Esto?¡¡Bah!! Es un recuerdo de mi abuelo pero me tiene harto. Un día de estos voy a hacer limpieza y va a acabar en el cubo de la basura"- (Le contesta asombrado entonces).                                                                                                     

-¡¡¡Conozco a un coleccionista que te daría 600.000 euros por él !!!.....y si lo sacas    a subasta pública podrías sacarle 1 o 2 millones de euros!!!!-
Conociendo su valor ¿Lo tiraría a la basura?...  ¡¡EL MISMO OBJETO Y EN EL MISMO SITIO!!
Seguro que no. Desde ese mismo momento EL ODIADO OBJETO  reaparece en su vida con un brillo especial. Algo que jamás imaginó que podría valer tanto, de repente le puede resolver la vida y se convierte en un prodigioso talismán.                                                                                                                      

¿Acaso nuestra salud es un trasto que no ponemos en su lugar? (Hay multimillonarios enfermos que darían la mitad de su fortuna por tener su salud, incluso le harían su heredero).                                                                                     

 Ahora le pido que siga este hilo con otro ejemplo.
Me convierto en un heraldo del demonio. Tengo poder para hacer lo que quiera: ¡¡Le ofrezco mil millones de euros al contado a cambio de que usted esté enfermo el resto de su vida!!........... Me refiero a tener continuos dolores de espalda, de estómago, de cabeza, de piernas, riñones, hígado....estaría postrado en una cama de por vida......pero eso sí ......mil millones....o aún mejor: Le ofrezco todo el dinero que desee sin límites, pero con esa condición.....¿Acepta usted?..... ¡Seguro que NO!  Entonces, su salud para usted tiene ¡UN VALOR INCALCULABLE!....... 

¿Qué cuesta una cajetilla de tabaco?........¿Cuatro o cinco euros diarios?......... ¿Y por 4 o 5 euros diarios está DISPUESTO A QUEMAR ALGO QUE TIENE UN VALOR INCALCULABLE PARA USTED?..........................

Dejar de fumar implica, comprometerse a sufrir, (Sólo  hasta que el acoso de la nicotina cese), y además, necesita cambiar su efecto recompensa y toda  tentación, por la enorme paciencia que le va a exigir. Los primeros cuatro o cinco días de abstinencia son los de reclamo crítico, (después este corto período, el síndrome baja bastante su intensidad y se hace más llevadero). En un mes, más o menos, sin fumar, la nicotina se habrá marchado para siempre, (excepto que no lo soporte y vuelva a alimentarla con una recaída). Yo no le voy a engañar. No le ofrezco ninguna pócima ni solución mágica: ¡¡El trabajo sucio lo tiene que hacer usted!! Yo solo le muestro un camino guía, de los muchos que se han escrito. Confío que sabrá leer entre líneas cada mensaje implícito. Le ofrezco con toda humildad, este relato, con mis vivencias de entonces y su consecución. Una cosa le puedo asegurar antes de que vaya a la siguiente página: ¡¡Ningún ex fumador/a se arrepienten de haberlo dejado!! (Ni uno solo).  Se sienten orgullosos de haberlo conseguido y no es para menos. (Le aconsejo que lea este libro cada vez que sienta deseos de fumar, especialmente, si ha decidido dejarlo). Esta historia comienza con un desamor. (El nombre de ella es ficticio para respetar su anonimato). El mío, “Toño”……………  Saludos.

                                                                                                                                                                                                                                                                        

                                                                                                                                                                   

                                                           Capítulo 1: Ella se fué.

Madrid - 16 de octubre de 1987.                                                                                      

-Hola Laura. Nunca leerás lo que voy a escribir pues elegiste no seguir conmigo a pesar de que yo te amo. Te amo muchísimo. Pero he de aceptar con dignidad tu decisión y respetarla. Lo que no acepto es que me elogies al tiempo que me dices adiós. Si yo fuera tan buena persona como dices, no te alejarías, pero entiendo que no sabes despedirte de otra manera y así lo sientes. He decidido dejar de fumar. Si algún día lejano volvernos a vernos entonces te diré que tu despedida sirvió para algo más que para perderte. No soy un hombre perfecto y a veces me desprecio por ello. Me habría gustado serlo para ti pero no tengo ese poder. Solo sé que en estos momentos de amargura, de soledad y de desolación, no he sido el mundo que querías a tu lado, tu mundo. No te culpo. Una persona mediocre como yo, no merece otra cosa mejor. Pero gracias a ti, desde ahora voy a dejar de serlo. No tengo ni idea de cómo lo voy a hacer, pero la próxima estrella que se cruce en mi camino solo tendrá ojos para mí……Gracias Laura por haberme dado la oportunidad de conocerte. Ha sido tan hermoso como breve. Creo que me he obcecado en idealizarte antes de tiempo y esto lo voy a pagar: Desde hoy dejo de fumar. Mi ánimo ahora es depresivo y no admite otra cosa que dolor. A veces, creo que ignoramos lo perdidos que podemos estar en cualquier momento, lo frágiles que nos sentimos cuando algo valioso se esfuma. Nos hiere estar indefensos por la incertidumbre y entonces nos sentimos perdidos. Pero me puedo considerar afortunado, pues aunque ahora duela, he podido y puedo amar, allá donde otras personas solo ven su propio interés. A veces tengo la sensación de que vivo en un mundo donde todos vamos disfrazados por la calle. Creo que es un disfraz tejido con hipocresía, comodidad, inmadurez y falta de honestidad. A veces creo que, si le quitas a una persona, sus vicios, sus manías, sus miedos, su vulgaridad o su idiosincrasia..……nos sentiríamos vacíos. No sabríamos realmente quienes somos. Es como si nuestra identidad se hubiera forjado, se hubiera tejido, en aras de complacer a un sistema económico para favorecer sus intereses.     Nos modelan. Nos venden comodidades que duermen nuestro instinto de supervivencia, para sentirnos dependientes de este sistema. Nos etiquetan como “consumidores”. Quizá nos asuste pensar que, tras esta tela de araña comercial (En la que nos sentimos seguros), no haya nada auténtico en nuestra identidad. ¿Qué sentido tendría sino,  creer que, “tanto tengo, tanto valgo”? Si solo valemos lo que podemos comprar, nuestra identidad se basa entonces en comprar confort, para no descubrir nunca quienes somos realmente. Así pues tendría sentido consumir sólo para sentirnos importantes: De lo contrario creeremos que nuestra vida no valdrá nada. Poner al descubierto este vacío existencial nos asusta. Si renunciamos a fumar, a beber, a comprar, a ser un consumidor más, a ser una marioneta más ¿Qué nos quedaría?... Si todo esto es nuestra cultura y nuestra idiosincrasia, ¿Dónde está la libertad para elegir ser uno mismo? Si las modas crean rebaños de personas que aceptamos su influencia, ¿Qué sentido tiene la originalidad?..¿Acaso ser original es un concepto incongruente para la masa social?......(Ya puesto en dejar de fumar, voy a escribir cada reflexión que cuestione la huida de una identidad).              Me estoy dando cuenta de que, cuando compro tabaco, no solo estoy abasteciéndome de pitillos para echar humo: ¡También estoy comprando una zona de confort artificial que me somete a sus intereses, a pagar su precio, a sentir que mi personalidad es esclava de esa zona de confort! De esta manera no importa lo cara que se ponga su tarifa: Siendo su esclavo, siempre la pagaré.                                          

Pero esta zona de confort, no soy yo. No debo serlo. No puedo sentirme perdido si dejo de fumar. Sé que corro el riesgo de perder a amigos que fuman, pero si realmente son mis amigos, me aceptarán. ¡Dios, como me apetece un cigarro!......¡No lo hagas!...¡No sigas siendo un pelele!....Resiste….aprende a controlarte………………………….. ¡¡Ella se fue y mi ansiedad se queda!!....
                                                             5

Un grato saludo para todos/as.

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hace 5 días 16 horas

Pag. de la 6 a la 10.

Pero ella se fue porque yo he sido uno más. Porque no valgo su compañía.
Y desde ahora quiero ser distinto. Necesito serlo para saber que algo bueno  conseguiré cuando deje de sufrir así.  Dicen que bebemos para olvidar. ¿Olvidarnos de quién?...¿De nosotros mismos?....¿Para huir de un dolor y construirme otra mala rutina?, ¿Para olvidar un daño, me hago otro?       Necesito salir ahora a dar una vuelta y luego sigo escribiendo. Estoy   ansioso. La puerta de la habitación de alquiler donde vivo actualmente, se cerró a mi paso. Me dispuse a salir a la calle, para ver si la sensación de agobio que empezaba a inundarme, se calmaba caminando. Apenas lo conseguía. Siempre llevo una botella pequeña de agua por costumbre. En esta ocasión me vino muy bien beber unos sorbitos pequeños. Comencé a respirar profundamente, despacio. Intentaba serenarme y centrarme en evitar la pulsión de encender un pitillo ¡¡Qué mal!!, ¡¡No sabía que esto fuera tan desesperante!!!... ¡¡¡Nadie me avisó de esta tortura!!!.........Si  Laura estuviera conmigo ahora mismo compartiríamos un pitillo, o unos cuantos………………pero desde ahora se los va a fumar ella sola. Sigo batallando y aguantando el agobio. Debo aguantarlo. Espero que este tormento no dure mucho tiempo. He leído por ahí que “el mono” dura tres minutos y luego se va. Es bastante incordio, pero tampoco me voy a tirar por un puente. Debo aprender a controlarme. Aguanta Toño, aguanta. Piensa en algo bueno…….¡La verdad es que hoy no estoy para muchas bondades!....¡Echo de menos a Laura con toda mi alma!.....¡Amor mío, no soporto tu ausencia, esto es muy amargo!.........Entre nostalgias y languideces, entre pensamientos pasados y momentos caducos, el tiempo pasó y de repente me sorprendí sereno…

La ansiedad, como vino, se fue. Paseé durante una media hora y volví a la habitación. Esperaba alguna oferta de la oficina de empleo, pues me encontraba en paro.  Los ahorros no iban a durar mucho tiempo,     Así, no refugiarme en fumar, para acallar mi desamor, empezaba a

                                                                                                                        6

tener su lado bueno. Creo recordar que el año pasado me gasté cerca de doscientas sesenta mil pesetas en tabaco. ¡Qué bien me habrían venido ahora que ando algo apurado! Si lo pienso, ¡Este gasto es una barbaridad!.....Si lo sigo pensado, de no haber fumado nunca, ahora tendría un pastizal. Teniendo en cuenta que llevo veinte años fumado Ducados, a cajetilla diaria, no habría comprado ¡¡¡7.000 cajetillas!!!.. a doscientas   cincuenta pesetas cada una............. …….tendría ¡¡¡1.750.000 pesetas!!!.......... ¿Y qué es lo que tengo ahora?: Tengo tos con flemas, tengo mal olor, tengo los dedos de las manos amarillentas, tengo mal aliento, noto fatiga al subir cuestas o una escalera, con 34 años que tengo, los dientes empiezan a perder su blancura y mis encías parecen abultadas y a veces sangran. Parezco un sapo hablando con esta voz ronca y encima el tabaco no contiene más que mierda para tenerme enganchado cada vez más………………….. Laura, me duele el corazón por haberte perdido. Te llevo en él a todas partes, aunque no estés aquí, aunque cierre los ojos, aunque sienta “el mono”, mi vida sería perfecta si  compartiéramos un pitillo, pero donde quiera que estés, fúmatelo por mí. No tengo ganas de cenar. No tengo ganas de nada, excepto de fumar. Pero de momento, paso. Voy a intentar dormir un poco a ver si así me siento menos solo. Me tumbé sobre mi desecha cama. Me acomodé en posición fetal y con unas ganas terribles de encender un pitillo, cerré los ojos y me entregué al sueño.                                                                                                                                                                          17 de Octubre.                                                                                                                            

Hoy me he levantado tarde. Llevo despierto bastantes minutos con el ánimo lastimero de ayer. No voy a fumar el que toca ahora. He dicho que no. ¡¡Basta!! Pienso en Laura, en lo mal que me llevo con mi familia, en lo que sea, pero no enciendo ningún pito. “Dúchate y vete a desayunar” (Me digo).                           La verdad es que me noto un poco raro. Llevo sin fumar más de 24 horas y me siento como un vegetal. Pensé que lo iba a llevar peor.  

Es verdad que noto cierta crisis nerviosa, pero tampoco es un ataque de pánico. Es más, el no tener un pito entre mis manos hace que me sienta vacío, pero eso también lo consigue Laura. No puedo dejar de pensar en ella y en lo que estaría dispuesto a hacer para recuperarla. Incluso me arrastraría y le suplicaría que volviera…..pero algo me dice que no debo hacerlo: ¡Si lo hiciese por ella, también lo haría por el tabaco y la verdad es que me estoy sorprendiendo! Me aplasta más la soledad, sin ella a mi lado, que el puñetero “mono”.                                                                                                                                                             ¿Porque me siento tan vulnerable? ¿Acaso me desprecio por ser uno más? ¿O es que he aprendido a conformarme con ser mediocre y ahora no sé salir de mis miserias? ¿Es el tabaco un amigo que me ha consolado hasta ahora? ¿O en el fondo me castigo fumando por no ser alguien especial? Estoy muy dolido por la nostalgia y sé que mis pensamientos no son mis amigos. Solo de pensar en ella me noto lloroso. ¿Qué pasa? ¿Acaso un hombre no puede llorar por una mujer? ¿Dónde está el machito duro de las películas que desean todas ellas? ¿Realmente yo no quiero ser así, un tipo duro? ¿Porque me tengo que parecer a otros? ¿No me gusto como soy? ¿Cómo le voy a gustar a una mujer si primero no me gusto yo?..........¡¡Dios como me apetece un cigarro!!  Es lo único claro que tengo en este momento. La verdad, es que no sé que puede más ahora mismo, si lo triste que estoy o el cabreo que me entra para controlarme y no fumar. Menuda rabieta estoy cogiendo. Me saltan las lágrimas y de repente freno en seco y digo ¡¡Basta!! Y me entra el agobio. ¡Otra vez el sofoco que me pone como si tuviera cuarenta de fiebre…..(Vuelvo a beber agua a sorbitos, a respirar profundamente, con el anhelo de  superar lo antes posible esta pequeña crisis). Debo centrarme en mis vivencias.       Deja que la ansiedad fluya y céntrate en pensar algo útil, Toño.                                 Recuerdo cuando empecé a fumar. Era muy joven. Creo recordar que el primer pitillo lo encendí con trece años. Era el año 1971. Entonces yo era un adolescente muy acomplejado. Veía a los muchachos de mi edad con más agallas que yo  abordando a las chicas. (Al menos, esa era mi impresión).  Fui muy tímido (Bueno, fui y lo sigo siendo).  Los demás chicos las hablaban y hablaban y yo no sabía de dónde sacaban tanto desparpajo. Lo cierto es que a ellas les encantaba escuchar la sarta de gilipolleces que oían. Pero claro, ante tanta competencia masculina, las chicas del grupo se acababan y yo me veía soltero y sin “chavala”. ¡¡Como molaba decir con 14 años “Troncos, os presento a mi chavala”!! (Aunque al día siguiente, esa misma chica se fuera con otro) Las relaciones entonces, si duraban más de una semana, ya eran un éxito. Y las que duraban más, acababan con una panza en una cría de 16 años. (No, si en el fondo, eran mejor las relaciones cortas). Así esto no pasaba de ser un experimento inocente, con besos, abrazos (Unión de pechos blanditos, incluidos). Había una rubia que tenía unas tetas enormes y todos los chicos querían abrazarla. No se podía desperdiciar un abrazo tan generoso como ese. A mí, me abrazó una vez y creo que me enamoré en ese momento de ella. Pero era sólo las hormonas que me ponían “palote” como corresponde a esa edad.               El caso es que todos estábamos como locos por cumplir los dieciocho años y ser ya adultos y mayores de edad. Mientras tanto, había que aparentar madurez a base de fumar, beber alcohol y los más atrevidos……fumar una china de hachís. Recuerdo una noche que Mati, (un colega de aquellos) me ofreció un pitillo por primera vez. Le dije que nunca lo había probado. Me preguntó si quería ser un hombre y atraer a las chicas, porque los hombres deben fumar. Le dije todo entusiasmado que sí. Puse el pitillo en mis labios con la ilusión de cambiar mi timidez por aquello, creyendo fugazmente que eso ya me conseguiría chicas a patadas. Mati encendió un fosforó y me lo prendió. Yo aspiré el humo reteniéndolo en la boca. Hasta aquí bien. Ya era fumador. Pero Mati me dijo que el humo había que respirarlo o no tendría el efecto seductor que esperaba. Así lo hice…………………….

De repente noté una gran convulsión.  Algo así como si el demonio te poseyese en un instante. Un sabor amargo, podrido y sucio me llenó los pulmones. Le dí la bienvenida con un ataque de tos, de los que tienes cuando te atragantas, de forma severa. Mi pecho era una jaula de asfixia. Mi amigo Mati se partía de risa y alguno que otro que miraba, también. Aquello era cruel: Mientras yo me sentía vomitarlo todo, otros se divertían con ello. Entonces me surgió un mareo y noté taquicardias: ¿Era esto lo que se supone que sienten los hombres cuando fuman?...¿Ser un hombre significa poner buena cara o  disimular, cuando te pones malo de verdad?                                                                  

Pero, claro, si todos hacían el imbécil como lo había hecho yo, y no lo disimulaba, entonces quizá yo no sería un hombre.  El caso es que, tanto ascazo no evitó que siguiera intentándolo. ¡¡Faltaría más!!...¡Que tosan los putos críos!..........................,¡¡Yo ya no lo soy!!....  En los siguientes tres días, ¡¡Por fin era un hombre y fumaba cinco y seis diarios. Luego fuí aumentando mi hombría y al mes ya llegaba a los quince pitillos.Y en un año, ya estaba pendiente de que no me faltase en el bolsillo del pantalón, mi cajetilla diaria.  Con 16 años era todo un hombre, fumador e interesante.(Eso creía yo entonces). De verdad que lo creía. Aunque con las chicas, seguía sin comerme un rosco. Es curioso: Juraría que “el mono” de ahora no es tan desagradable como el primer pitillo que encendí. Entonces era un crío, que quería fumar, para parecer un hombre. Ahora quiero dejarlo, para serlo.                                                                                             Sin embargo el crío que fui entonces, sigue queriendo fumar.                               

Siento dentro de mí una batalla, entre el crío que fui y el adulto que soy. La ansiedad me la provoca la ausencia de nicotina en sangre, pero mi mente está combatiendo entre el deseo y  la tentación de mi “yo crío” y mi rigor como adulto. Me gustaría saber qué pensaría Laura de esta reflexión.(Ella es fumadora y me pica la curiosidad…….), (Me acabo de dar cuenta de que la ansiedad se ha vuelto a ir).  Vamos a ver, si resulta que tengo un niño dentro que me pide algo que no quiero darle, es lógico que se esté quejando. Pero si vuelvo a fumar y ser el crío de entonces, no podré confiar en mi  Yo adulto, 

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Porque  estoy anulando toda mi autoridad para complacerle a él. Si a un niño le das todos los caprichos del mundo y no le pones límites, ese crío se va a convertir en un jodido tirano.  A ese niño le importan una mierda los problemas, las responsabilidades, las enfermedades que contraiga: Él solo quiere sus chuches o no me va a dejar tranquilo. Darle poder con el chantaje de la ansiedad es algo que me resta poder a mí: Cuanto más valor le dé a fumar, mas valor me quito yo. ¿Acaso a ese niño le importa mi salud?.......¿Porqué mi salud tiene que tener menos valor que echar humo? ¡¡Laura, amor mío, cómo te añoro!!.. ¿Qué sería capaz de hacer, para que volvieras a mi lado y  volviéramos a hablar hasta las tantas de la noche, como hacíamos antes?..Estoy muy triste……….. Si supieras que tengo que cargar con tu ausencia y con un niñato malcriado que me sabotea….                                                                                 ¿¿¿¿¿????    (De repente, tengo una fantasía).  Se me acaba de ocurrir algo: Añoro a Laura con todo mi corazón, pero tengo un adolescente que protesta dentro de mí……                                                                          

Como si fuera un relato de ficción, podría mantener una conversación con Laura y con este crío a la vez: ¡¡Crearé una compañera imaginaria!!                          Sé que hablaré solo. No me importa. Si convenzo a Laura para que deje de fumar, lo habré conseguido yo, aunque ella le ponga voz a mi niñato. Así no me siento tan solo. Vuelve la ansiedad……… ¡¡¡Maldita mierda!!!...............¡¡Qué agobio!! .Aguanta Toño, aguanta. Si no estás bien ahora, túmbate en la cama y estera a que se pase. Además, llevo dos días sin comprar tabaco. Los mismos que llevo sin fumar. Pero tengo que insistir y luchar contra este niñato de mierda que llevo dentro. Si después de “hablar” con Laura, no me consuelo, quizá vuelva a fumar.  Es muy duro “comerme” dos piedras a la vez.               Podría volver a fumar y esperar a sentirme mejor cuando ya no la añore tanto.  Pero algo me dice que si fumo ahora, ya no tendré motivos después. ¡¡¡Que no, Toño!!!....sigue…..no fumes…..Basta.                                                                               

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¡Te amo, Laura!  Me tumbé en mi cama desecha y me acurruqué como pude.   Mientras, crucé mis brazos contra mi pecho, en espera que la ansiedad se mitigara.  Luego recuerdo que cerré los ojos y me dormí.

                                           Capítulo 2: Mi batalla contra Laura.

18 de Octubre.

Esta noche he dormido mal y me he despertado con ansiedad.  Parece que esta mañana lo llevo mejor. Ya llevo más de cuarenta y ocho horas sin probar el cigarro y me siento muy extraño. Es como si mi cuerpo estuviera desconcertado, pero me noto como más entero. Es una sensación muy parecida a que me hubiera despertado, después de tres horas de una siesta reparadora, por estar agotado. Estoy muy sereno. Toso algo más que antes pero estoy soltando muchas flemas. ¿Será esto algo normal?...supongo que sí porque noto que respiro mejor. Sigo echando de menos encender un pito. Mis amarillentos dedos buscan algo que no les doy. Sigo dándole vueltas a la idea que me surgió ayer, de mantener una conversación conmigo mismo, poniendo a Laura de portavoz del niñato que me pide fumar.                                                                                                                                                                                                                                   Es curioso: nunca me habría planteado que tenemos dos personas dentro de nuestra mente. O sea, que tenemos a un niño que nos pide lo que le da la gana y luego nuestro ser adulto le para los pies o negocia con él. No creo que sea bueno dejarme llevar por todos los caprichos; Hay que poner límites o seré un pelele como lo he sido hasta que he decidido dejar de fumar.  ¡Laura, te he perdido a ti, pero me voy a ganar yo!. (Voy a empezar a debatirme).        

Laura- Mira Toño, te lo vas a tener que montar muy bien para que yo quiera dejar de fumar, porque me lo paso muy bien echando humo. Es algo que no voy a abandonar así como así. Me gusta fumar y es legal. Así pues, no veo una razón de peso para que lo tú lo pases mal y me lo hagas pasar a mí.-

Toño- Laura, si dejo de fumar es para sacar algo útil de este dolor que siento por ti. Digamos que es un sacrificio que estoy dispuesto a hacer, pero aunque sé que no va a ser sencillo, al menos esta conversación me va a ayudar a sacar “mis trapos sucios” y esto, aunque creas que no, puede ser una buena idea.                             

Laura- Bueno, me parece bien pero, en menudo berenjenal te estás metiendo. ¿Porqué, de repente, quieres ver tus trapos sucios?.                                                                          

Toño- Porque quiero dejar de ser un desgraciado, un envidioso, un pelele, un idiota que se conforma con la vida que va copiando de los demás. Y para conseguir esto necesito ser humilde y enfrentarme a mis mierdas.

Laura- ¿Y esto que tiene que ver con dejar de fumar?

Toño- Mucho. Si sigo siendo así, voy a seguir fumando. Así pues tendré que aprender a pensar de otra manera para poder dejarlo.

Laura- Toño, si piensas de otra manera, yo voy a seguir dándote ansiedad, porque, aunque en un principio esté de acuerdo contigo, no puedo eliminar la nicotina del cuerpo.

Toño- Tú no, pero yo sí……. Si dejo de drogarme, la droga morirá.

Laura: ¿Droga?. A ver, esto engancha, es verdad, pero de ahí a llamarlo droga… me parece una exageración.

Toño- ¿Entonces, si me atrevo a pensar que es un arma biológica, ¿Qué me dices?.

Laura- ¡¡¡¡¿Tú estás bien de la cabeza? !!!!...¡Si fuera eso ya estaríamos muertos los dos!. ¡¡Que exageración!!

Toño- Es la segunda vez que me llamas exagerado. Desde ahora, cada vez que me lo llames, te lo voy a recordar.

Toño- ¿Acaso el tabaco no mata a la gente?

Laura- No Toño. A la gente la mata el cáncer, no el tabaco.

Toño- O sea, a la gente la mata el hambre, no la ausencia de alimentos. Esta respuesta no es coherente, no es “digerible”. Una cosa lleva a la otra. Puedes elegir comer o no comer, pero nunca puedes elegir morir o no morir. ¿O vamos a resucitar para seguir fumando?

Laura- Esta bien. Llevas razón. Pero como llevas dos días sin fumar, toca sufrir ahora.

Vuelvo a sentir el agobio. Ahora tiene más intensidad. “¡Dios, Laura, me estás fastidiando de narices!”.                                                                                    Céntrate, Toño. Céntrate y relájate.  Bebo agua a sorbitos. Ya sabemos que la ansiedad se irá sola. Pero esto es un incordio.  Siento angustia. Me enfado…… ¡¡Laura déjame en paz yá!!.......respiro profundamente. Mantengo el compás del aire…así..así….lentamente….aire dentro….aire afuera……pulmones llenos…….pulmones vacíos……..Una vez……otra……otra……otra…...se hinchan a tope…se deshinchan......... noto un pequeño mareo……¿¡Será normal!?.... supongo que sí….es la primera vez que lo estoy dejando…….respira Toño…….respira con toda tu alma……..bebo agua otra vez………mientras estoy así de tenso vuelvo a releer la conversación con “Laura”. Tengo que enfocarlo con más autoridad, con más destreza. Pero……………….. ¿Cómo lo hago? Tengo que aprender a pensar mejor…….¿¿¿¿¿¿?????....¡¡Eso es!!... ¡¡Pensar mejor!!... Ahora mismo Laura me rebate con lo que ella desea, pero ella se basa en mi manera de pensar. Si pienso distinto, ella no sabrá defenderse. Vamos a ver. Todo tiene un porqué. (O al menos los humanos se lo buscamos).                        Si hemos dejado de ser trogloditas es porque nos hemos hecho preguntas, y en la medida que hemos encontrado respuestas, hemos avanzado con ellas.(El conocimiento y la curiosidad no tienen límites). Si una pregunta no está bien hecha, no puede tener una buena respuesta. Entonces debo aprender a hacer preguntas correctas. Me voy a poner un ejemplo: ¿Porqué…….mmmm,(dudo)…….. quiero montar un negocio?: Quiero montar un negocio porque quiero ganar dinero. Ok. Hasta aquí soy coherente.                                                                                                      

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La siguiente pregunta podría ser…….¿Para qué?......es decir…… ¿Para qué quiero montar un negocio?....Bueno, puedo responder, para tener una economía independiente. Para ser mi propio jefe. Para construir un sueño que quería desde hace tiempo. Para algo vocacional…           ( ¡Vaya!, parece que los “Para qué” pueden ser abundantes).                                                                                                                               

Laura-Toño, no vas a tener respuestas a todas las preguntas.                                         

Toño- Pero sí puedo tener preguntas para todas las respuestas…………(Esta respuesta me dejó perplejo porque fue instintiva). Noté que algo se había despertado en mí.  Y empecé a darme cuenta de que, si trabajaba mi coherencia, aprendería a diferenciar mejor. Por cierto, la ansiedad se ha vuelto a ir. Creo que me enfrento a algo grande.Ya no se trata de aguantar sólo la ansiedad. Se trata de pensar de forma, que vea mi vida, de otra manera más satisfactoria.                                     

Laura- Me estas preocupando.

Toño- Escucha una cosa, Laura, ¿Por qué la gente elige fumar en lugar de pensar en los perjuicios que genera hacerlo?...............                                                             

Laura_ No lo sé. Yo no sé qué piensan los demás.                                                               

Toño-¿Y si resulta que fuman, precisamente, porque no quieren pensar?                        

Laura- Eso tú no puedes saberlo.                                                                                            

Toño- No voy a preguntárselo a nadie, pero esto es lo que me ha  pasado a mí hasta ahora.

Laura- Vale, lo comprendo, pero tu ejemplo solo sirve para ti.

Toño- ¿Tú estás segura de eso?.

Laura- Demuéstrame lo contario.

Toño. Vamos a ver. (Este experimento se va a poner muy interesante)……… ¿Qué perjuicios me causa dejar de fumar?..........

Laura- ¿Perjuicios?............. Quitando la ansiedad que sufres ahora…. ¡Ninguno!

Toño- Entonces, si no tengo ningún perjuicio mas allá que éste, ¡Dejar de fumar solo me suma beneficios!...¿Es así, Laura?

Laura- Hombre…….viéndolo así, SÍ…. Es cierto que te libras de todos los problemas que genera.

Toño- Entonces yo te pregunto ahora…¿Fumar es inteligente?

Laura- Toño, una adicción nunca es inteligente.

Toño- Entonces, si estamos de acuerdo en que fumar no es inteligente, cada vez que enciendo un pitillo estoy haciendo el imbécil.

Laura- Toño, no te pases. Un adicto es un enfermo, no un imbécil.

Toño- Antes me dijiste que llamar droga al tabaco era una exageración y ahora me dices que un fumador es un adicto enfermo. Un adicto lo és porque consume drogas…¿Quién miente aquí?

Laura- ¡Toño, sigues con las exageraciones!

Toño- ¡¡¡Van ya tres veces!!! ¿Qué pasa?...¿Cada vez que no te conviene la respuesta soy yo quien incordia?

Toño- Yo no digo que los fumadores sean idiotas. (¿Estoy hablando en plural?)…….Pero si fumar no es inteligente tendremos que empezar a pensar cuando dejar de hacerlo. Ya no sólo es dejar de fumar, sino dejar de envenenarnos. ¿Estamos esperando a que un médico nos dé un año de vida para asustarnos?............¿Entonces nos llamaremos idiotas, por haber podido evitarlo y no lo hicimos?

Laura- Vale Toño, es verdad lo que dices, pero hay mucha gente que ha muerto de cáncer y no ha fumado en su vida. Y luego todos conocemos a un abuelo que vivió hasta los noventa años, fumando toda la vida, y ahí lo tienes, como una rosa.            

Toño- Laura, ¿Te has dado cuenta que mi ejemplo también sirve para los demás?......Supermán es Supermán y todos queremos ser como él, pero cuando jugamos a la lotería casi siempre perdemos. ¿Tú conoces a muchos abuelos que les haya tocado la lotería?

Laura- No…..pero a alguien le tiene que tocar ¿No?

Toño- ¡Claro que sí! ¡¡ Pero para que le toque a unos pocos, el resto, o sea, millones, siempre perdemos. ¿Te vas a jugar tu salud con estas posibilidades de que te toque ser Supermán?

Laura- ¡¡Eres un exagerado!!

Toño- ¡¡¡Y van cuatro!! ¿Sabes qué, Laura? Me estoy dando cuenta de que me llamas exagerado cuando no tienes respuestas sólidas. Esto, cariño, es muy bueno para mí. ¿Sabes por qué?

Laura- Haber, sabelotodo…¿Porqué?

Toño- Porque, si la ansiedad es lo único sólido que puedes mantener, mis razones para dejar de fumar me están haciendo más inteligente.

Laura- ¿Y para qué quieres tú ser más inteligente?...¿No te basta con ignorarme?

Toño- Ahora te toca fastidiarte a ti. Deseo ser una persona nueva.

Laura- No voy a permitir que me quites el tabaco. Nos relaja, nos acompaña, es nuestro compañero de fatigas cuando nadie nos quiere a su lado. Me gustas más siendo mediocre. Así por lo menos seguimos unidos.

Toño- ¡Claro! ¡Por eso me has abandonado!......¡¡¡ Porque te gusto siendo mediocre!!!

De repente me eché a llorar y sollozé…..¿A qué estoy jugando?...Esta no es Laura. Es solo un juego de mi imaginación que me consuela. Además, sentí de nuevo la ansiedad. ¡Toño, (Me digo), tranquilízate, cálmate, bebe, respira fuerte, límpiate la cara, que pareces un crío pequeño!………¡¡¡¡¡¡¿Y QUE COÑO ME IMPORTAAAAAAA?!!!!..... .Cálmate Toño, calma,…… calma. Si la dueña te oye gritar, te va a llamar la atención. Estuve unos minutos en silencio. Luego me sentí sereno y la ansiedad también se ex-fumó………………………..(Nunca mejor dicho)………………….Y volví a la carga.

Toño- ¿Sabes una cosa Laura? Si tú me has abandonado y esto me saca de ser mediocre, lo tenías que haber hecho antes.                                                                      

Laura- ¿Me estás vacilando? ¿De dónde ha salido esa llantina entonces?

Toño- De que te yo he dado más valor del que tú me has dado a mí. Así, mientras tú eras mi Diosa, yo era el imbécil que te hacía de sombra y bebía de tu mano.

Laura- Bueno, pues si es verdad que ahora eres más valioso ¿Porqué estás dolido?

Toño- Porque has sido igual que el tabaco: Te he dado lo mejor de mí, me has traicionado a mis espaldas, en lugar de orientarme y decirme que no íbamos bien.

Laura-¡ Oye rico, que yo no soy tu madre!. Si tú no sabes ser un hombre, no puedes estar con una mujer. Y menos con una mujer como yo.

Toño- Tienes razón. El primero que no se valora soy yo. Si le doy más valor a tu opinión que a la mía ¡Nunca aprenderé a ser un hombre!....Igual que el tabaco. Igualita. Si vale más una cajetilla de tabaco que mi salud, es porque no me valoro. ¿Cómo quiero ser un hombre SI NO ME VALORO?

Laura- Oye Toño, cada uno es como és. Si tú tienes mucho que aprender, eso no te quita ningún valor. Nadie nace enseñado. Tu valor como persona no tiene nada que ver con tu ignorancia

Toño- ¡¡¡¡¿Y ESTO ME LO DICES TÚ?!!!! Me acabas de decir que si no sé ser un hombre, no puedo estar con una mujer. ¿Me quieres decir a qué valores te refieres cuando hablamos de hombría?..............

Laura-¿¿¿¿¿?????

Toño- ¿Sabes qué? Me acabas de ayudar con esto……y pienso que “¡Hemos venido a este mundo a ser nosotros mismos!”….por eso mismo, no tengo porqué volver a complacerte nunca más. (En el fondo voy a tener que agradecer a Laura que se haya ido: Estoy despertando a una realidad que, de otra manera, no podría).Ni tengo porqué compararme con nadie, porque es eso precisamente, lo que me hace mediocre: ¡¡Ser como quieran los demás!!

Laura- Vale, perdóname, he sido ridícula. Pero ¿Qué tiene que ver el tabaco con tu valor?

Toño- Si soy un adicto, soy una víctima. Y solo dejo de ser una víctima cuando mi valor personal está por encima de ti, del tabaco, de las miserias ajenas, del mundo hipócrita que me rodea. A esto yo le llamo….¡¡Ser autentico!!

Laura- ¿Porqué, de repente, quieres ser auténtico?

Toño- Porque hasta ahora he estado ciego. Necesito saber que soy valioso para sentirme una persona nueva. Pero esto es algo que primero tengo que merecer. Así pues, tu miserable ansiedad te la metes por donde te quepa:  El tabaco y tú misma estáis de más en mi vida. (¡Madre mía, si la Laura de verdad me escuchara decir esto..).

Bueno, ella ya no está….¿Y qué?....Quizá fuera ella quien no se merece a alguien como yo. Laura es muy hermosa pero, ¿Era eso todo lo que me atraía de ella? Si lo pienso un poco, la verdad es que no me ofrecía mucho más: Sus conversaciones eran parcas, era muy orgullosa, eso sí, pero creo que mi imaginación ha hecho mucho mas por ella de lo que merecía. Siempre era yo quien tenía que animar la tarde y ¿Ella que hacía?..                                                                                                                                   

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Yo de bufón…… Ella de princesa…….Ahora que lo pienso…No me extraña que se fuera de mí. Otra vez la odiosa nicotina fastidiando. ¡¡Laura déjame tranquilo!!...(Dios, que agobio).  Dicen que a los cuatro o cinco días se calma esto. A ver si es verdad que mañana me encuentro algo mejor.  De todas formas, si soy sincero, no lo llevo tan mal. Pensé que  iba a ser bastante peor. Nada, nada, un poco de paciencia y deja que fluya, a ver si esta vez dura menos………(¡Menuda mierda!).

Toño. Laura dime una cosa ¿Cómo se puede sentir una persona que hace el idiota todos los días muchas veces?

Laura- ¿Lo dices por el tabaco?

Toño- Lo digo en general.

Laura- Toño, no es lo mismo hacer el bobo que ser un adicto.

Toño- Laura, que una persona tenga una adicción, no la impide que razone. De hecho yo también soy adicto y me estoy reprimiendo.

Laura- Pero es que tú quieres dejar de fumar.

Toño- ¿Y eso elimina la misma ansiedad de aquel que no quiere?

Laura- Es que si quieres dejarlo y lo intentas, dejas de ser adicto.

Toño: ¡Y una mierda! Ambos sufren igual, quien lo intenta y quien no.

Laura- Pero es que hay personas que no quieren dejarlo. 

Toño- Pero no me has contestado.  Te he preguntado por los sentimientos de alguien que hace el bobo a menudo.

Laura- Hombre yo me imagino que sentirá una gran impotencia y tendrá su orgullo por los suelos.

Toño- ¡Exacto! Eso mismo pienso yo. Porque si uno es consciente de que está pagando un pastizal por su propio suicidio, tendría suficientes razones para dejarlo. Así que aquí pasa algo que no cuadra.                                                21

Laura- ¡Desde luego tío, que exagerado eres! ¿Tienes que retorcerlo todo para lleva razón siempre?

Toño -¡¡Van cinco!! Mira Laura, hay una diferencia enorme entre “No quiero” porque esa es mi voluntad y “No quiero” porque estoy acojonado. Esta segunda se traduce en “no puedo dejarlo porque me entra pánico y me tranquilizo engañándome así ”.

Laura – Es que no todo el mundo tiene la fuerza de voluntad suficiente para animarse. Tú lo estás dejando porque yo me he alejado de ti. Sino seguirías fumando.

Toño- Laura, estas petardeando. Siempre tengo fuerza de voluntad, con razones o sin ellas. Pero la voluntad y las razones son socios necesarios. Cualquiera puede hacer un sacrificio si su situación se lo exige. Porque si las circunstancias me obligan, hago lo que tenga que hacer.  Ahora bien ¿Porqué me tienen que obligar desde fuera como si fuese un crío pequeño? Las circunstancias, muchas veces no las elijo yo, pero mi pereza sí.

Laura- ¿Porqué mezclas pereza con adicción?

Toño- Es que una adicción puede ser física, pero también mental.  Pero esto no anula mi intelecto. Sé que fumar me perjudica, pero hasta hace tres días, mi vida y mi salud me importaban una mierda.   Y esto no sólo me ocurre a mí. Tú, Laura, ahora mismo eres un niñato que piensa así, pero yo me he dado cuenta de que mi valor personal lo elijo yo, ¡¡Nadie más!!, y si dejo que mi dignidad, mi autoridad, la pisotees con tu sarcasmo, no hablamos entonces de voluntad, sino de un secuestro emocional. Yo ya no tengo miedo de tu ansiedad. Si puedo elegir sin miedo entonces sí hablamos de voluntad. Recuérdalo Laura, Elegir sin miedo. Lo otro es un chantaje adictivo que se consigue desde la ceguera de no querer actuar. Y si sólo actuamos cuando nos obligan, estamos siendo perezosos.  Esto es infantil.

Laura- ¡Macho, como te comes el coco! Con lo fácil que sería encenderte un pitillo y dejar de sufrir ansiedad. Al fin y al cabo, yo no pienso volver contigo. O sea, que te estás complicando la vida de mala manera.

Toño- Laura, estas perdida. Como de verdad me complico la vida es haciendo lo mismo que tú: Fumando, huyendo y siendo una hermosa mujer que solo valora  su aspecto y no sus pulmones. (Ójala donde quiera que estés, de alguna manera, te llegue el análisis que estoy haciendo). Porque eso es exactamente lo que estoy haciendo: Cambiar  mi ceguera actual, por un análisis que me está iluminando la razón. (Bueno, esto es un experimento y no sé si ella pensaría igual), pero me siento desconocido. Y me gusta. Me siento mejor. Me siento distinto. Mi dignidad es lo más sagrado que puedo defender, porque mi libertad la he usado hasta ahora para hacerme daño. La libertad está sobrevalorada y nos la puede arrebatar cualquier poder, pero la dignidad es la única cosa que nadie te puede quitar. Si alguien renuncia a su dignidad..¿Qué le queda entonces de su ser?....... ¡¡Nada!! Se convierte en un pelele al antojo de los deseos ajenos, pues no defiende su amor propio. Así pues la dignidad siempre será más importante que la libertad. (Y que conste que no está reñida una con otra y pueden vivir dentro de uno).    (Ejemplo táctico): Si atacan a nuestra pareja siempre tendremos libertad para huir y decirle a ella: “Ahí te quedas, defiéndete como puedas”. Pero si somos una pareja digna, nos uniremos y la defenderás con uñas y dientes aunque te cueste la vida. Lo primero es libertad. Pero una libertad que se usa para huir, jamás será digna. ¿Alguna duda? Es nuestra dignidad la que nos convierte en seres valiosos. La libertad está muy bien cuando se disfruta. Pero un esclavo no puede presumir de libertad, porque está sometido, por mucho que airee su voluntad. Un adicto es un enfermo y un esclavo de su problema. Aquí ni hay libertad ni dignidad, salvo que se rebele como lo estoy haciendo yo ahora. La ansiedad ya no me importa. He decidido ser valioso y que mi amor propio sea lo más importante. Y tú Laura, niñato o cómo demonios te llames, eres un parásito que ha perdido su valor y autoridad conmigo. Se acabaron las excusas y la pereza. ¡¡Voy a ser un ex fumador. Un ex esclavo. Un Ex bufón. Y sobre todo, un hombre con la determinación de acabar con toda la basura mental que he ido amontonando hasta ahora. !!  (Laura, te echo de menos, pero ahora soy yo quien te echa de mi vida. Gracias por huir de mí).                                                                                     

Laura- Vale Toño. Me parece bien que te alejes de tu dolor. Pero dime una cosa y háblame sin rencores. ¿Porqué quieres dejar de fumar?

Toño- Primero, porque quiero dejar de ser mediocre.

Laura- ¿Tú crees que la gente que fuma es mediocre?

Toño- Una persona que le da más valor a una cajetilla de tabaco que a su salud, no se valora. ¿Alguien que no se valora es valioso?.

Laura- Pero la nicotina es adictiva. Su reclamo no se puede evitar. Además, cuando forma parte de la conducta del día a día, se convierte en un hábito.

Toño- Cierto, es un hábito, pero auto-destructivo. Esto atenta contra la dignidad de una persona y contra su salud.

Laura- Pero esto tú lo sabías hace tres días y no lo pensabas así.

Toño- Hace tres días yo era una persona mediocre, con pensamientos mediocres, con actitudes mediocres y el fin que me esperaba, de seguir así, iba a ser igual de mediocre.

Laura- ¿Y no estabas a gusto siendo mediocre?

Toño-  Una persona mediocre no se plantea otra cosa más que su pereza. Y esa pereza te dice “No puedo dejar de fumar, no soy capaz de dejarlo, no me atrevo a salir de mi zona de confort, tengo miedo a mirar mis defectos, mi vida no tiene valor, me resigno a ser uno más, no me importa dejarme una fortuna en suicidarme, como tengo que morir de algo, si esto me gusta, no me importa ser su esclavo, otras cosas contaminan más que el tabaco, así que si me contamino yo, es problema mío y de nadie más, mi vida es una mierda por la esclavitud en mi trabajo, por mis frustraciones, y sobre todo soy un esclavo de mi aburrimiento. …..Para una cosa que me consuela no voy a prescindir de ella……¿Sigo?....  Ahora que me he planteado esto, me he dado cuenta de lo mediocre que he sido hasta ahora y quiero rebelarme. ¿Me ayudas?

Laura- ¡Y una mierda!. A mí solo me interesa que sigas siendo mediocre. Así seguirás siendo mi bufón y yo tu princesa, Así harás lo que yo te diga  sin rechistar y seré yo quien mande, no tú. Y te ordeno que fumes. Venga imbécil, fuma. Déjate de sermones morales y entrégate a nuestro vicio. Sabemos que te encanta sentir tus pulmones llenos de mierda. Tú no puedes huir de mí. 

Toño- Esto se acabó. El poder de elegir, mi valor y mi autoridad, los tengo yo. Podrás torturarme con ansiedad, pero si eso es todo lo que puedes hacer contra mí….no me llegas ni a la altura del betún. Desde hoy los “No puedo, o no quiero” son basura mental. Yá no solo con el tabaco, sino con todo lo que hago. Porque pensar así es propio de una persona que inventa EXCUSAS, para no crecer. Y guste o no, para crecer hay que salir de la zona de confort.

Laura- ¿Te resistes? Te voy a tentar a fumar hasta que me salga con la mía. Vamos idiota, fuma ya. No me abandones. No te atrevas.

Toño- Tú lo has hecho conmigo, me has abandonado y yo ahora os voy a abandonar a los dos. Al tabaco y a ti. Empieza a temblar niñato. Desde hoy quien  manda aquí soy yo “ Con un par”.

Laura- No te creo. Te voy a fastidiar a diario con esta ansiedad que tanto poder me da. No te vas a librar de mí tan fácilmente, idiota.

Toño- Tú estás enfermo y solo habla tu enfermedad, no tú. Pero si me centro en el valor que tiene ser digno, voy a salvarnos a ambos. Así que deja de meter miedo, fantoche, fanfarrón inútil, el adulto aquí soy yo y tú te vas a quedar donde yo diga. Desde hoy estas a dieta.  

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Un grato saludo para todos/as.

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Además, mi actitud ha sido mediocre hasta ahora, porque todos mis pensamientos han sido negativos. Y cada uno de ellos solo ha servido para quitarme valor. ¿Cómo quiero ser distinto, si en todo lo que hago abundan los “No puedo” o “No lo voy a conseguir”?..¿Tanto me inmoviliza el miedo a fracasar, o a perder, que no arriesgo? ¡¡Así no puedo crecer!!  (Ejemplo táctico): (“Siempre me dejó embobado, la destreza que muestra un cocinero profesional, cuando pica un alimento con un cuchillo enorme.        ¡Qué rapidez, ¡¡Qué manejo!! Parecen máquinas de coser a toda velocidad. Y no tienen miedo de cortarse. Mira que si no calculan bien, se podrían meter un buen tajo en la mano. ¿No tendrán miedo? Yo sería incapaz de hacerlo tan bien y tan rápido.                            Imagino que la práctica hace al maestro, pero ¿Cómo vencieron ese miedo al principio? Supongo que hay una técnica estudiada que te permite practicar despacio hasta que te sueltas. Pero sólo de mirar el cuchillo, ya lo temo. Claro, ellos tienen un don que les permite hacerlo así y encima lo estudian y practican. Son superdotados, les admiro. Yo no podría. No soportaría saber que en cualquier momento, se tuerza la hoja y me muerda su filo.¡¡Qué espanto!!....Y ahí los tienes……tan tranquilos….. Tacatacataca…….como la cosa más normal del mundo. (De repente oigo una voz) “”¿Cómo sabes que no puedes si desde el principio no te das una oportunidad””……”” ¿Tu manera de pensar es esa siempre con todo?””…..Podrás tener errores, pero los tenemos todos….¿Que te piensas?, ¿Crees que ellos no se habrán herido nunca?, ¡Claro que sí! Pero cuando te enfrentas a tu miedo y desafías tu ignorancia, es cuando aprendes que no es todo tan dramático. Si desafías tus miedos, podrán seguir ahí, pero cada logro, por lento que sea, te muestra que puedes confiar en ti, y esa confianza, con la práctica, obra prodigios. Así que tu miedo es normal, pero forma parte de tu ignorancia, porque cuando sabes hacer, ya no temes, no dudas. Un pianista ha estudiado una técnica para mover sus dedos. Al principio tenía el método, pero no la práctica. Por eso, tras cada

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concierto, hay una persona que ha sacrificado muchas horas de su vida,  ¡Día a día! para tocar así. Pero tal virtud es el resultado de su esfuerzo, de su tesón, de exigirse ser capaz y de obligarse a ello. ¿Acaso esta razón tiene excepciones?............ “)  Me siento nuevo. Esta última parrafada que he soltado me ha dado un montón de coraje. Estoy sintiendo ahora mismo “el mono” y es desagradable, insistente, pero puedo y debo soportarlo. La verdad es que me siento distinto, ya no solo al respirar o moverme, me siento pleno y con una fé en mi mismo que hasta ahora desconocía. Por primera vez en mi vida siento que me estoy respetando y esto me llena de esperanza, de ánimo y de fuerza interna. Respira Toño, bebe un poco de agua, TÚ eres genial y valioso y esta energía que emerge de mi ser, nada la va a parar.  He estado tanto tiempo temiendo dejarlo, que ha podido más el miedo que tenía, que lo que realmente estoy sufriendo y la verdad……….no es para tanto. Sí, es desagradable, agobia, pero esto no es invencible ni mucho menos. Ahora sé que puedo dejarlo y voy a seguir demostrándome a mí mismo de lo que soy capaz cuando me planto en serio. La verdad es que he sido así de mediocre porque nunca me he tomado en serio. Nunca me valoré. Creer que no podía dejarlo es una prueba evidente de que no creí en mi propio valor. Pero es que esta evidencia es igual para todo lo que hago: Si no creo en mi capacidad para actuar, me vuelvo perezoso. Y esta pereza acaba volviéndome estúpido y defenderé ser un niñato. Un niñato que no quiere crecer. Si venimos a este mundo para ser nosotros mismos, este niñato me impide serlo. Yo no soy un niñato con los 35 años que tengo. Ni lo soy, ni voy a serlo. Esto se lo dejo a quien quiera seguir maltratándose con nicotina y pereza. ¿¡¡ Me oyes Laura!!?  AQUÍ, DESDE HOY, MANDO YO. Y si te rebelas ante mí, me voy a burlar de tu cara. Y yo digo ¡¡Se acabó fumar!!

Laura- No te creo. Es verdad que te noto distinto, diferente, pero no te creo. No puedes romper de la noche a la mañana un hábito tan tradicional y poderoso como este.

Toño- ¿Que te apuestas?.........y no solo eso. Desde hoy te voy a reeducar para que no vuelvas a cuestionarme cuando hago algo valioso. Yo soy valioso. Tú eres valiosa y nuestra estima es valiosa. ¡¡¡¡¡ Basta de vegetar y de aburrirme!!!! Ahora toca despertar a la vida. Ahora toca CRECER.              

 (Es hermoso reconocer que uno mismo ha estado viviendo estancado. La humildad de reconocer los errores y querer mejorar, es algo que pocas personas se atreven a hacer, si no le obligan las circunstancias. Tenemos todo el derecho del mundo a equivocarnos, pues nuestra vida es un aprendizaje vital constante. Cada error no es un fracaso. Es una oportunidad de levantarse y seguir adelante hasta conseguir cualquier meta que nos propongamos. Si erramos, no podemos ser nuestro propio tirano y flagelarnos de mala manera. Muy al contrario, merecemos una nueva oportunidad con cada tropiezo. Crecer significa aprender y que cada error, bien enfocado, nos permita ser cada vez más eficaces. Esto lleva tiempo, práctica y trabajo, pero el esfuerzo dedicado es una valiosa inversión que nada tiene que ver con ser un perdedor, pues la experiencia no llueve del cielo.  Y he aquí que la sabiduría, el conocimiento que nos hará crecer, acabará con cualquier miedo a seguir intentando crecer más.

Siempre hay una solución que aplicar. Cuando una solución no se encuentra, es porque se analiza mal el problema. A veces las soluciones son el problema y al revés. Esto es así porque los beneficios de unos, pueden ser los problemas de otros. Pero no nos engañemos, si estuviera en nuestras manos crear un mundo mejor, nadie se negaría a ello. Si podemos evitar, al menos, situaciones tóxicas, cada acto cuenta. No seremos perfectos jamás, ¡Ni falta que hace!.         Pero siempre, siempre, se puede mejorar. Solo necesitamos ver el lado positivo de cada error y corregirlo con la mejor voluntad.            El optimismo es lo contrario al pesimismo, pero nadie quiere vivir su vida con tristeza. Nuestra manera de entender nuestros errores determina nuestro ánimo. Así pues podemos marcar la diferencia y crecer aprendiendo  o seguir indiferentes y quejarnos, en lugar de actuar. )                                            

                               Capítulo 3: Opiniones VS. Evidencias.

19 de Octubre.

Toño- ¿Sabes qué, Laura? He leído por ahí que dejar el tabaco es fácil si sabes cómo dejarlo. Ojala esto sea eficaz dicho así, porque según mi opinión, esforzarte nunca ha sido fácil. Creo que esforzarte es incómodo. Otra cosa es que después sea gratificante el fruto de tu esfuerzo.

Laura- Bueno Toño, esa es tu opinión. Hay muchas personas que han leído al respecto y parece que les ha funcionado.

Toño- No, si yo me alegro. Digo esto porque yo soy quisquilloso con las definiciones, pero bueno, lo que hace falta es que les funcione y si ha sido así, de verdad que me alegro.

Laura- Es que Toño, tú todo lo miras desde tu prisma particular y te cuesta admitir otros conceptos. No eres el ombligo del mundo.

Toño- Vamos a ver Laura. Es cierto que solo tengo un ombligo y es el mío, pero una cosa es una opinión y otra una evidencia.               

Laura- Bueno…..Ilústreme, señor ombligo.

Toño- Una evidencia es una realidad. Es algo que sucede y que no podemos negar, porque existe de verdad. Una evidencia se opone a cualquier ficción o fantasía, al margen de opiniones o sentimientos. Por ejemplo: Un duelo.

Laura- ¿Cómo el que tú sientes por mí?........

En este momento me siento morir. Sólo había pasado una semana desde que ella se fue. Empiezo a sentir ansiedad, pero no es nada comparada con el abatimiento moral de su pérdida.

Toño- Laura, estoy atravesando dos duelos. Y la verdad es que es una losa enorme en mis sentimientos.

Laura- Lo sé. Sé que un duelo, es algo que duele. Por eso se llama así.                                                                                                                  

Toño- Sí Laura, pero una herida física se puede curar con medicinas y en pocos días deja de doler. Pero una herida del alma es algo que no tiene más remedio que dejar pasar el tiempo y esperar a que  se alivie sola. A veces duele demasiado y la impotencia es terrible.

Laura- Lo del tabaco ¿También es un duelo para ti?

Toño- Sí Laura, pero es más algo físico, aunque también se echa de menos “Su compañía”.

Laura- Entonces, si es algo físico que se pasa en cuatro o cinco días, ¿Por qué los fumadores tienen tanto miedo a dejarlo?

Toño- Esto depende mucho del apego que le tengan. No lo añora igual una persona que fumaba cinco pitillos, que una que fumaba una cajetilla diaria. La conducta y el consumo van  asociados porque cada cosa que hacemos la acompañamos con fumar. Por eso muchos fumadores asocian que dejarlo es, en parte, renunciar a su forma de ser. Pero esto es un concepto tóxico porque si llamas amigo a algo que te puede matar es porque, realmente, le teme y su miedo habla por él.

Laura- Es que mucha gente no lo vé como a un asesino. Si lo tuvieran así de claro, yo creo que no fumarían.

Toño. Laura, los seres humanos somos un tanto hipócritas cuando no queremos ver algo: El miedo a aceptar una realidad desagradable nos lleva a engañarnos a nosotros mismos. Y la prueba la tienes en el propio duelo: ¿Cuántas personas, cuando reciben la muerte de un ser muy querido, lo primero que hacen es negarlo “ ¡¡No. No puede ser. No se ha ido!!”. Incluso el impacto puede ser tan traumático que hay personas que hacen que ese duelo, sea más largo de lo que debería, y necesitan ayuda psicológica para aceptar la perdida y pasar página. Una pérdida así es una herida del alma. Aunque se puede razonar y se puede aliviar, es algo que sólo uno mismo puede aceptar. Pero una perdida así, es algo real que duele de verdad. Sin embargo la pérdida del tabaco, es un duelo basado en un secuestro emocional:

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Su propia víctima lo defiende por miedo a la ansiedad al no fumar.  Sin embargo esa ceguera no tiene en cuenta el riesgo a contraer un cáncer y esta sí es una realidad a temer, aunque el fumador lo niegue. De ahí las excusas para seguir fumando. En ese miedo, el fumador da por bueno que jamás padecerá consecuencias y que esas cosas sólo les ocurre a los demás.

Laura- Hablas como si ya no fueras un fumador.

Toño- Es que ya no quiero serlo. Si he decidido ser alguien valioso, mi dignidad no puede seguir defendiendo una mentira. Y la dignidad es lo más valioso que tenemos.

Laura- ¡¡Cómo me gustaría que Laura, (la de verdad), te escuchara hablar así!!

Toño- Ella se lo pierde. Pero ahora yo, soy mucho más consciente que antes, gracias precisamente, a que me dejó. Es algo agridulce: Perder su amor para recuperar el mío propio.

Laura- Tú no has perdido su amor. Ella no te amaba y se fue. Pierdes dos problemas de golpe…Esto debería ser un motivo de alegría ¿No?

 Toño- Ahora no estoy para celebrar nada, pero ya habrá tiempo.

Vuelvo a tener otro ataque de ansiedad. Y encima tengo hambre. Saldré a comprar algo de comer rapidito, a ver si así se va el agobio y vuelvo a quitarme dos problemas de golpe.

20 de Octubre

¡¡Madre mía!!..........¡¡Llevo cuatro días sin catarlo!!..¡¡.Soy genial!  Me siento mucho mejor. Esta mañana no he sentido ansiedad por no encender el primero del día. Llevo limpiando la habitación toda la mañana y solo he tenido una crisis fuerte. El resto han sido mucho menos intensas. Cada vez que lo pienso, la cantidad de veces que no lo he dejado por temor a hundirme en la ansiedad…y resulta que esto

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 se vá en unos días, aunque sean incómodos. Supongo que el duelo de Laura ha disfrazado un poco este proceso, pero me voy sintiendo entero. La respiración y beber agua me han ayudado bastante. He leído que cuando bebes mucha agua, la presión arterial aumenta y el riego sanguíneo limpia antes la porquería que se acumulaba en las venas. He lavado toda la ropa de la cama y la de vestir, pues olían a tabaco que apestaban y me empieza a molestar ese olor. Es curioso: hace cuatro días me encantaba el olor y el sabor del tabaco. Ahora me resulta desagradable y he oído por ahí que acabaré cogiéndole asco. Es lógico teniendo en cuenta que tenía las papilas gustativas de la lengua contaminadas y el olfato igual. Hasta huelo mejor y mi olfato es más agudo. Saboreo muy bien todo lo que me como. Empiezo a notar mejoría en todos los sentidos. Esto es todo un despertar. Empiezo a darme cuenta de que he estado engañándome como un bobo. Cada pensamiento que he tenido ha sido siempre por convivir con la realidad que me rodea. He intentado adaptarme lo mejor que he sabido a ella. Pero nunca me ha preocupado mi interior, (no como ahora). Desde luego, mis pensamientos casi nunca han sido optimistas. Me he dejado querer por un ánimo un poco depresivo y no tenía mucha fé en mí.                  A pesar de que añoro a Laura con toda mi alma, sospecho que ella también ha sido más una ilusión que un acierto. Pero aquí quien no ha movido bien sus cartas he sido yo: Hasta ahora las circunstancias o las personas me han mangoneado y aún así pocas cosas me ha salido bien.  Yo no puedo complacer a todo el mundo, pero siempre me he sentido una marioneta. Esto debe tener una razón y empiezo a creer que, si yo no me he respetado, no puedo esperar que los demás me respeten. Así pues, si mi respeto parte de mí, hacia mí, tendré que empezar a darme valor. Entonces, si tomo esta decisión en serio, la opinión del resto ya no me va a afectar, porque sus opiniones son solo suyas. Sus vidas, sus problemas y sus pensamientos son suyos y si eligen o piensan mal, ¡¡ES SU PROBLEMA!!   Bien Toño, pues desde ahora céntrate sólo en los tuyos.                                                               

Ya llevo cuatro días respetándome. Esta fuerza nueva funciona. Este respeto no lo estoy ganando sólo por no fumar. Lo estoy ganado porque he decidido lanzarme a vivir, al margen de lo que piensen los demás. A quien le guste, bienvenido. Al que no, que se largue. No tengo que compararme con los demás. No quiero ser como ellos. Muy pocas personas me han aportado algo útil y la mayoría han ido a su conveniencia. Mi gran problema ha sido que he buscado la aprobación de gente a la que nunca importé. Pero lo único válido de esto, aunque me duela reconocerlo, es que nunca me acepté a mí mismo. Siempre me odié, pero ahora comprendo que he sido injusto conmigo: he preferido odiarme a comprenderme y he buscado fuera de mí, la validación que debí buscar dentro. He buscado fuera de mí, cómplices que muchas veces me fallaron, buscando lealtad, pero quien realmente me fallé fui yo. Ahora estoy solo….pero ya no me siento solo…..estoy conmigo. Y me espera ahí fuera toda una realidad con quien practicar mi nuevo valor.  ¿Otra vez la ansiedad?.......¡¡¡¡¡Lárgate!!!!! (Sabiendo que esto va a menos, ya me importa un bledo si viene o si se va. Estoy ganando esta batalla y lo sé). Y cada minuto que pasa y me controlo sin fumar, estoy haciendo algo importante. Porque he pasado de ser mediocre a ser importante. Es curioso: Si hacemos cosas buenas o positivas, nos sentimos bien. Nos sentimos importantes.  Y a nuestro cuerpo no lo podemos engañar y nos lo agradece. No es tonto: Desde el mismo momento en que me lo he propuesto, he notado que comienzo a curar. A los 20 minutos de abstenerme, la presión arterial y el pulso vuelven a ser normales y mis pies y mis manos suben a la temperatura normal…. a las 8 horas, el nivel de monóxido de carbono en  mi sangre disminuye y el nivel de oxígeno aumenta hasta parámetros normales, permitiendo mayor y mejor oxigenación pulmonar……a las 24 horas el peligro de un ataque cardíaco disminuye…..a las 48 horas los alimentos me saben y huelen mejor…. que a las 72 horas mis pulmones aumentarán de tamaño y mejoran su función un 30 %.  He leído que entre las 3 semanas y los 9 meses siguientes mejora el drenaje bronquial, se reduce la tos y disminuye el riesgo de infecciones, la fatiga, el cansancio y el sofoco disminuyen y mi nivel de energía aumentará. (La verdad es que mi fé ahora es sólida y creo que lo dejaré para siempre). También he leído que las personas que dejan de fumar antes de los cincuenta años, llegan a los sesenta y cinco con las mismas posibilidades de fallecer que quien no fumó nunca. Después de cinco años sin fumar, el riesgo de padecer cáncer de pulmón disminuye a la mitad y también baja el riesgo de sufrir cáncer de la cavidad Oral, Vejiga, Riñón, Laringe, Esófago y Páncreas. El periodo más fiable es a partir de un año de abstinencia, (aunque hay personas que, tras períodos más largos, han vuelto a recaer, casi siempre, de forma  estúpida). También he leído que la dependencia del tabaco es mayor que la producida por la cocaína o la heroína: ¡¡El tabaco hace más daño que la cocaína y la heroína juntas!!, ¡¡A corto plazo  es menos agresivo para la salud, pero el consumo mata a más gente porque está más extendido,(Por cada baja entre cocainómanos o heroinómanos, hay cincuenta fumadores fallecidos). Un puro habano contiene el equivalente en nicotina de dos paquetes de tabaco manufacturado, (por eso te quedas satisfecho dándole tres o cuatro caladas.). Fumar sin aspirar el humo puede generar cáncer en la boca. La nicotina tiene efectos inmuno-depresores sobre el organismo, (Nos deja más expuestos a enfermedades porque baja la eficacia de las defensas naturales). Respirar al cabo de un año, el humo de una cajetilla diaria, lleva 800 cm.3 de alquitrán que metemos dentro de nuestros pulmones como un reguero de mierda que contamina nuestras venas  y tus arterias como si fuesen tuberías de cloacas. El tabaco mata a tanta gente porque es su propia víctima quien lo defendemos: El consumo de  tabaco causa la muerte diaria a 10.000 personas  y anualmente cerca de 9.000.000 de personas en todo el mundo. El tabaco en los últimos cien años de mortalidad por tabaquismo, ha causado más de 120 millones de muertes y supera las víctimas de la 1ª y 2ª guerra mundial con creces, (incluidos los tres millones de judíos que exterminó el nazismo.) Existen actualmente en el planeta, más de mil millones de fumadores. La mitad, hoy viva, morirá por culpa de su consumo. Los Benzopirenos y las Nitrosaminas son responsables del 30 % de los Cánceres de Vejiga, Páncreas, Estómago, Riñón, y el 50 % de los de pulmón y además, los Benzopirenos lesionan el material genético de las células.  En el año 2.040 habrán muerto más de 15.000.000 de fumadores.     Las industrias tabaqueras desarrollan campañas específicas para convertir cuanto antes a los jóvenes, en adictos al tabaco.Los fumadores mueren entre siete y diez años más jóvenes que los no-fumadores:  Un fumador aumenta 22 veces, con respecto a un no-fumador, el riesgo de morir de cáncer de pulmón y tienen 10 veces más riesgo de padecer Bronquitis o Enfisema. Una fumadora aumenta 12 veces su  riesgo de morir de cáncer de pulmón, frente a una no-fumadora y 10 veces más riesgo de padecer Bronquitis o Enfisema. El consumo consecutivo de cinco pitillos, mete Monóxido de Carbono en el cuerpo suficiente como para provocar un fallo cardíaco. Las embarazadas que fuman, piensan que el bebé solo nacerá con menos peso. Lo que nadie les dice es que  aumentan en un 50 % el riesgo de  que su hijo, de adulto, pueda acabar con enfermedades coronarias, porque su propia madre no quería dejar de fumar.

 Toño- Laura, ¡¡Menudo exagerado estoy hecho!! Pero esto que estoy explicando se lo cuentas a un Oncólogo y te lo va a confirmar .Esto no lo oirás decir a ningún político ni a nadie que fabrique tabaco. El caso es que ellos no son enemigos de nadie: ¡¡Solo se dedican a defender sus bochornosos negocios!!

Laura-  ¡Yo solo quiero disfrutar de mi libre albedrío!

Toño- En una cosa sí que tengo que darles la razón: A ellos les importa una mierda la vida y la salud de la gente, pero siendo objetivos, a quien realmente les tiene que importa esto es a la gente.

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Si entramos al trapo con la basura que nos venden, ¿Dónde está nuestra dignidad?.....

Laura- No me escuchas, sigues mirándolo todo desde tu prisma y estás sordo a otras opiniones. El libre albedrío es un derecho nato de una persona y tú no puedes cuestionarlo de ninguna manera.

Toño- Hasta cierto punto estoy de acuerdo contigo, Pero permite que te haga una pregunta de las que escuecen: ¿Nuestro libre albedrío nos da derecho a ser irresponsables con nosotros mismos y con los demás?

Laura- Mira, mientras esto sólo me perjudique a mí, yo no estoy faltándole el respeto a nadie, solo es mi perjuicio y mi decisión. Así pues esa pregunta es invasiva y tú no tienes derecho a cuestionar a nadie.

Toño-  Eso suena muy bien si lo dijese otra persona, pero tú y yo sabemos que ese pensamiento también es tóxico. ¿Sabías que el 30 % de los enfermos de cáncer que nunca fumaron, han sido fumadores pasivos? O sea que esa cantinela es hipócrita, porque las consecuencias de las drogas las sufrimos todos, ya sea con el humo, con las colillas que se tiran al suelo y cuando llueve se las llevan las alcantarillas y contaminan el agua de los ríos y estos van al mar. El año pasado, según estadísticas, se tiraron al suelo más de siete Billones (Con B) de colillas y cada colilla es capaz de contaminar 50 litros de agua potable. ¿El libre albedrío de una embarazada que fuma, le autoriza a envenenar su futuro hijo?.........¡ Y nuestros hijos imitarán nuestro ejemplo! Si tú puedes fumar, ellos lo verán como algo normal que hacen sus padres y lo darán como válido, aunque a nosotros nos deprima que lo hagan. ¿Dónde está el límite de la basura que defiende el libre albedrío, que sirve sólo para fastidiar?

Laura- ¡¡De verdad, Toño!! No sé porqué te pones así, cuando tú también has pecado igual. Creo que haces bien en dejar de fumar, aunque me toque las narices que lo dejes, pero una cosa es eso y otra

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la enorme cruzada que te estás montando aquí. De repente tú te eriges en el símbolo anti tabaco por cuatro días de abstinencia que llevas. ¡¡Menuda humildad la tuya!! ¿No?

Toño- Tienes razón. No estoy siendo humilde. Precisamente, por esto mismo, ahora no voy a opinar……….sólo voy a hablar del tabaco. Últimamente se les llama “Palitos de cáncer”.                                           “ Estos palitos de cáncer" tienen componentes como, Benzopirenos, Nitrosaminas, Parafina, Amoníaco, Arsénico, Radón, CIANURO DE NITRÓGENO, (entre más de 2.000 aditivos cancerígenos), que son añadidos de manera artificial, para generar una sólida adicción que asegure el continuismo del consumo de tabaco. Es decir, en un laboratorio se estudia, con una falta absoluta de escrúpulos humanitarios, la rentabilidad de un producto, con total indiferencia hacia la salud de sus consumidores. Es algo así como tener ratones de laboratorio comiendo comida envenenada, con un sabor que acaba gustándoles,  aunque los ratones acaben muriendo con dolores horribles por su consumo. El tabaco tiene sustancias radiactivas y se encuentran en las hojas del tabaco usadas para hacer los cigarrillos. Estas sustancias provienen de la tierra y el fertilizante usados durante el crecimiento de las plantas de tabaco. Por lo tanto, la cantidad en el tabaco depende de la tierra y los fertilizantes usados para cultivar las plantas de tabaco. Es una creencia errónea pensar que los puros habanos tienen menos efectos cancerígenos que el tabaco mecanizado, pues contienen mayor cantidad de alquitrán aunque se les fabrique con mayores elementos naturales que al resto. Un consumidor que fuma dos paquetes diarios de cigarrillos, está vertiendo tres cuartos de litro de alquitrán al año en sus pulmones.
El tabaco está considerado como uno de los mayores reguladores de demografía del planeta costeado por sus propias víctimas. (Sólo el hambre está por delante en fallecimientos).
Te invito a ir un día, a que veas en un hospital Oncológico, la zona U.C.I. (Unidad de Cuidados Intensivos) Allí verás a personas que han sido fumadores empedernidos con un tubo metido en la tráquea hasta los pulmones, porque necesitan respiración asistida. ¿Te atreverías a preguntarles que fue de su libre albedrío?.................(No sé. Quizá este experimento esté yendo demasiado lejos. Al fin y al cabo me estoy rebatiendo yo solo y necesito comprender porqué y para qué tanto análisis, si ya llevo casi cinco días y estoy mejor. Supongo que estoy enfrentando mis antiguos conceptos con esta nueva manera de verme. Pero esto en sí no es malo. Al contrario, cada vez que rebato a “Laura” su pataleo, estoy reforzando mi convicción a seguir así y esto es genial. Y lo és porque mirando el tabaco desde fuera, estoy cuestionando una abominación comercial. ¿Quiero seguir con este experimento?....Pues sí. ¿Para qué?......... Para que cada vez tenga más y más argumentos para no volver a fumar y descubra mi yo nuevo. Una cosa tengo clara: No quiero volver a ser mediocre. No quiero ser un tipo más. Quizá esto no sea humilde pero no pienso huir nunca más de mí. Ni fumando ni de ninguna manera. Debo ser yo mismo siempre y por conveniencia mía. Ya no me importa como sean los demás. Que cada cual recoja lo que siembra. Quien quiera estar a mi lado me va a tener que demostrar que se lo merece. Porque es mejor solo que mal acompañado. Por mucho que me asombre la indiferencia de los demás, ellos no quieren cambiar su vulgaridad. Por eso no mendigues su compañía ni su aprecio. Este es el principio de una nueva manera de pensar. No es que no me importe nadie. Es que le voy a devolver a los demás la importancia que me dan a mí. Solo se aprende a ganar perdiendo primero. Y perdiendo a Laura, me he ganado yo).                                                               

Laura- Toño, pareces muy enfadado con el mundo.

Toño- No es eso Laura, estaba enfadado conmigo mismo. He perdido mucho tiempo adorando a gente a quien yo le daba igual. Me han usado con sonrisas falsas y yo como un  idiota estaba en el limbo. Bueno, aprendí a disimular mientras sufría, pero esto se acabó.

Laura- Me alegro que te hayas dado cuenta ¿Quieres fumar?

Toño- ¿¿¿¿¿¿¿??????...... ¿Qué pasa?....¿Tú también me quieres usar?  Mira Laura, niñato o como mierda te hagas llamar, no me vaciles. Se me ha ocurrido algo y te voy a dedicar un relato donde tú vas a ser el protagonista, ¿Te apetece?

 Laura- ¡¡Oh sí!!, ¡¡Qué detalle!! ¿Qué papel hago?

Toño- Vas a ser el paciente de un hospital. Se llama Don Faustino. ¿Aceptas?

Laura- ¡¡¡Claro que sí!!!....¡Que emocionante!.

Toño- Bien. Allá va. Se titula “ Diez minutos”.

 

Los diez minutos.

Hospital General. 11.50 horas.

 “Don Faustino” está ingresado y en una habitación. Está tumbado en una cama con una sábana y poco más, arropándolo. Tiene clavada una aguja en el brazo, que proviene de una sonda que le administra suero salino, desde una botella que cuelga de un soporte metálico. Don Faustino tiene un tubo introducido en la boca que resulta molesto porque le recorre la tráquea. El tubo le administra respiración asistida por una bomba que suena intermitentemente. El hombre siente en su pecho un dolor lacerante, agudo, muy profundo y que le limita el escaso movimiento que le queda.       Un familiar suyo, está sentado a su lado, en silencio. 

 Don Faustino ha sido fumador durante más de cuarenta años.      En ese momento entra el médico que le está tratando y le pide al familiar que le acompañe fuera de la habitación, porque tiene algo que comunicarle en privado. Ambos salen pero, a pesar de que juntan la puerta para evitar escuchas indiscretas, la puerta se abre sola por su inercia y deja suficiente espacio para que Don Faustino escuche el mensaje del médico:

“No sé cómo decirle esto a usted”.  “Hemos hecho todo cuanto hemos podido por él pero está muy mal. No sabemos cuánto tiempo más podrá aguantar así”   ”Debería llamar a todos los familiares y decirles que está a punto de…………”  “Sé que es cruel decirle esto, pero no creo que dure más de diez minutos.

El hombre escucha el mensaje desde su cama.

Minuto 1: Don Faustino, al oír esto, no sabe como interpretar la situación.

   No sabe si alegrarse porque su fallecimiento le librará del sufrimiento que le tortura desde hace algunas semanas, o por el contrario, entristecerse por el fatal desenlace.

Minuto 2: El hombre se da cuenta de que llamarse a sí mismo estúpido, hacerse reproches lánguidos y lastimeros, no va a evitar que el tiempo siga pasando lentamente y “aquello” le siga doliendo de manera inhumana. Ahora sabe que va camino hacia su extinción.

Minuto 3: Don Faustino está  extenuado por el dolor. Está hastiado de que “aquello” le duela de forma insolente. Se siente como una presa devorada en vivo por un depredador. Mientras siguen pasando los segundos, comienzan a llegar algunos familiares del hombre que rodean su cama para intentar darle ánimos, pero se les escapan las lágrimas.

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Minuto 4: Don Faustino comienza a angustiarse. El miedo a la muerte se suma al encarnizado dolor de su pecho. Sabe que cuando cierre sus ojos, no volverá a ver…, oír…., hablar…., quejarse  del tráfico….., los cotilleos de su mujer….., los chismorreos políticos., el fútbol……, las tonterías de “los vivos”.                          Comienza la desesperanza más angustiosa de su vida...

Minuto 5: La respiración comienza a agobiarle, pues no llega suficiente aire a sus pulmones y las bocanadas que intenta no son suficientes para renovar su aire, que cada vez percibe más escaso. Siguen llegando familiares. Unos sollozan. Otros les reprochan que lloren allí y les invitan a que lo hagan fuera de la habitación, pero el caso es que, ya da igual………

Minuto 6: El Cáncer se ha convertido en una bola de fuego que le quema y la dosis de morfina que le calmaba, está empezando a esfumarse. Sus pulmones son como una herida abierta y las bocanadas de aire son un intento de supervivencia estéril: El Enfisema pulmonar comienza a asfixiarlo……La enfermera le asiste intentando darle más brío a la respiración asistida y le pone más Morfina,  pero la agonía sigue ya su curso.

Minuto 7: El pobre hombre se sabe en lo peor. Aquello se le acaba. Quiere sollozar, pero la falta de oxígeno se lo impide. La ansiedad ante la falta de aire es evidente. Implora para sus adentros que se acabe todo cuanto antes y que deje de sufrir. Intenta cerrar sus ojos de forma voluntaria mientras abre su boca en busca de un mísero atisbo de oxígeno que le resulte útil. No lo consigue. Abre la boca desesperadamente una y otra vez en busca de una bocanada de aire, pero se ahoga. Surgen los sofocos.

Minuto 8: La enfermera ruega a los presente que salgan de allí.

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Don Faustino empieza a dar convulsiones propias de que la asfixia está acabando con su vida. Mueve su cara de un lado a otro, aterrorizado. La desesperación le lleva a la semiinconsciencia y abre la boca una y otra vez buscando aquel aire que no encuentra. El tubo coletea con  el rictus agónico.

¡¡AIRE!!, ¡¡AIRE DIOS MÍO!! (Suplica con pánico) pero la muerte empieza a mostrar su verdadero rostro. Sus ojos se desorbitan  ante aquella  macabra tortura. Ahora sabe lo que siente un pez cuando lo sacan del agua. Ahora experimenta en su retorcido cuerpo, el pánico que se sufre en la antesala de la muerte, ante la desgarradora huída de su vida y los sollozos de los suyos. 

 ¡¡ES HORROROSO!!                                                                               

De repente, sucede algo. En los últimos instantes de su agonía, de su cruel agonía, una LUZ que solo el hombre ve, se le planta ante sus ojos. La LUZ le habla. ¡¡Le pregunta si desea vivir !! .. ¡¡ Que pregunta más estúpida!! , ¡¡ Preguntarle a un moribundo en plena agonía si desea vivir!! , ¡¡ Es el colmo mundial de la estupidez!! , ¡¡Claro que quiere vivir!! ¡A ser posible sin el ataque de angustia y el Enfisema y el Cáncer que lo están matando!!

Minuto 9: Don Faustino, en un último y desesperado esfuerzo, le pide que aquello acabe cuanto antes.

La luz le pregunta “¿Dejarás de fumar?”. El hombre le hace la solemne promesa de cumplirlo a rajatabla, si la LUZ le saca inmediatamente de aquella inhumana situación. La LUZ se introduce en el agónico y desesperado cuerpo del hombre. Todo desaparece a su alrededor. El hombre siente que su cuerpo retorna, con gran alivio, a su estado normal y Don Faustino”…………………….podrá ser en el futuro el Niñato o Laura o cualquiera que siga con ganas de encender un pitillo……..

Laura- ¡¡¡¿Te aplaudo o te hundo en la ansiedad?!!!

Toño- Puedes hacer lo que te plazca, Don Faustino.

Laura- Menos mal que te lo has inventado.

Toño- ¿Tú crees que esto es invención mía? Ojala lo fuera y cada una de los 9.000.000 de personas que el tabaco se lleva a la tumba cada año, tuvieran una luz que les preguntara si querían otra oportunidad.

Laura- Toño…….de verdad te lo pregunto……….¿No crees que estás haciendo una montaña de esto?

Toño- Laura…….te digo lo mismo……..¿Porqué frivolizas ante un genocidio?..........¿Porqué te importa tanto seguir enfermo y tan poco dejar de serlo?

Laura- Por eso mismo, porque estoy enfermo.

Toño- Vale, pues entonces, por eso precisamente, dejo de fumar. Para que sanemos juntos, aunque a ti te cueste un poco más que a mí.

Laura-  Toño, vivimos en una sociedad donde todos estamos un “poco locos”. Así que, si quieres acabar con uno de los únicos consuelos legales que nos permiten, quizá sirva para ti, pero no esperes que el resto lo quiera ver como tú.

Toño- ¿Ni siquiera tú misma, Laura?

Laura- Toño, Tú y yo somos la misma persona y si esto va realmente en serio, no me dejas más opción que acatarte.

Toño- Laura , me estoy imponiendo a tu criterio porque la ansiedad ya no es quien tiene el poder aquí. Me encantaría poder convencerte con la lógica y con argumentos, en lugar de devolverte tu tiranía. Ya sé lo que me vas a decir. Ya sé que no tienes poder para eliminar la ansiedad y que esto es un reflejo compulsivo de ella, pero ahora las razones son más importantes que los deseos. Piensa un poco como yo. Ponte en mi lugar por una vez en tu vida y piensa…….”No hay peor esclavitud que la que se crea uno mismo”. Estoy harto de “Me estreso,.. a fumar” , “Me culpo,.. a fumar”, “ Me aburro, …a fumar” y un sinfín de “ hago esto o lo otro, y  ¡ale!, a fumar”. Fumar es la consecuencia de aburrirme, de estresarme, de culparme, de ser mediocre y mucho más. Por tanto, si mi conducta me hace infeliz seguiré fumando. Pero crecer,  aprender a pensar de una manera creativa, me convierte en emprendedor.  ¿Tú has visto que alguien que esté entretenido necesite fumar?, ¿Y a alguien que se cuide y se quiera, que se respete, que lleve una vida atractiva y con ganas de superación personal? , ¿Crees que alguien así necesita fumar y consolarse?...¿Consolarse de qué?...¿De su pereza crónica?, ¿De su comodidad irresponsable?.. ¿De echarle siempre la culpa a los demás por miedo al compromiso de tener que actuar?.... El miedo a actuar tienen su origen en la falta de confianza en uno mismo. Si no sabemos hacer una cosa, o no podemos controlarla, tememos hacerla mal o que salga mal. Son una emoción primaria que no podemos evitar, pero podemos aceptarlos y gestionarlos de una manera racional, de forma que no supongan una parálisis en nuestra vida. Y la única manera de hacer una cosa bien, es con práctica. La práctica o la eficacia  y la pereza siempre serán enemigas. Pero la pereza y  la comodidad irracional  no las crea el tabaco, lo creamos nosotros y nuestra mediocridad! La nicotina es una abominación comercial, pero lo que justifica su consumo es nuestra actitud cobarde ante la vida. Y seguiremos fumando mientras nos dé miedo asumir que somos nosotros los que tenemos que cambiar. El día que aceptemos nuestros errores y los reconozcamos, ese día podremos cambiar. Para mí fumar ha sido un error porque yo he sido un error. Pero ahora voy a enmendar esto para ser yo mismo y vivir en paz. Nunca hemos necesitado fumar. Lo que necesitamos es dignidad.                                

Para mí, lo contrario de la cobardía, no es la valentía, es el amor: Una persona que ama, confía. Cuanto más ama, más confía. Sin embargo alguien que no confía en sí mismo, por miedo a fracasar, demuestra  cobardía. Por eso mucha gente no deja de fumar: Porque no se quieren a sí mismos y por tanto no confían en su capacidad para conseguirlo. En el fondo se reprochan a sí mismos su falta de valor y meten la cabeza en el agujero como los avestruces, huyendo o negando.                                

 Laura- Vale Toño, todo este discurso es muy ameno, pero mucha gente no puede vivir dignamente porque las circunstancias son muy severas para ellos. Vivimos en un sistema donde lo único válido es “sálvese quien pueda” y los peces gordos siempre se nutren del resto. Esto no va a cambiar. Siempre ha sido así. Somos humanos, nos equivocamos y nuestra jungla no deja de ser una jungla,  por mucho la disfracemos de sociedad.

Toño-¡¡ Vaya!!, ¡Por fin me entregas algo razonable en que pensar! Es verdad esto que dices y no lo puedo negar. Pero fíjate tú, hasta donde llega la codicia de los peces gordos: Las tabaqueras han estudiado en un laboratorio, la manera de adulterar el tabaco, de manera que su consumo atrape al fumador. Le han añadido amoníaco, porque descubrieron que el amoníaco reducía la acidez del humo y aumentaba la absorción por nuestro cuerpo, de manera que la nicotina llegase pura al cerebro del fumador. De esta manera la nicotina se enquista en éste, liberando algunos neurotransmisores que generan norepinefrina y dopamina que es la hormona del placer y así, ante situaciones concretas o

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Desagradables, el fumador fuma, esperando compulsivamente, una recompensa  sintética que lo alivie y le dé placer.  A base de repetir este ciclo, este bucle se convierte en un hábito y una vez que tenemos a mano, un “colega” de fatigas, “por norma”, pues…….a fumar. Así la gente consuela sus mierdas, mientras unos enormes conspiradores insensibles a la salud humana, se hacen ricos. De hecho en EE. UU se han ganado unos cuantos pleitos por parte de algunos perjudicados de cáncer, contra las tabaqueras.    Y aunque estos pleitos les han costado varios cientos de millones de dólares, las tabaqueras siguen ahí, como si fueran los dueños del mundo, gracias a sus “clientes”. Pero, además de los fumadores,  hay más clientes comprando nicotina: Hay insecticidas que la llevan. El humo del tabaco lleva pesticidas. Y También Alquitrán. Es normal entonces que tras veinte años de ingerir esa porquería, mis pulmones ahora estén negros en lugar de rosados. Espero que mi cuerpo me perdone por este maltrato, este abuso, y me recupere pronto.

Laura- No te niego que le echen tanta porquería como dices, pero si somos sinceros, a mí el sabor del tabaco me gusta.

Toño- A ver, a mí también me gustaba, pero desde que lo estoy dejando, siento repulsa y me irrita la nariz cuando me viene alguna estela de humo de otro. (Ejemplo táctico: Un fumador nunca se comería un trozo de tortilla con sabor a nicotina o una porción de ensaladilla rusa con sabor a alquitrán. Imaginemos ahora un cenicero grande. De esos que se ponen en el centro de una mesa y se llenan de agua para apagar las colillas que se depositen dentro. Imaginemos que dentro de esa agua hay unas doscientas colillas y han desteñido el agua por la nicotina residual, formando un caldo espeso y amarillento. Acabo de escribir que a un fumador le gusta el sabor del tabaco.  ¿Se bebería el agua de ese cenicero? Seguro que le daría mucho asco y se negaría.

Sin embargo ese caldo tiene la misma porquería y sabor que el humo que ingiere. La diferencia está en que aspirándolo calmamos la ansiedad, nuestras papilas en la lengua están tan adaptadas  como contaminadas con ese sabor, mientras que nuestro estómago nos condenaría por una ingesta venenosa que nos causaría probablemente la muerte. Pero el sabor es el mismo. Solo cambia que la nicotina envenena en otro sitio “más familiar”.         Y está claro que el abuso se tolera mejor en unos sitios que en otros.  Pero de ahí, a que nos guste……………………. fin del ejemplo).

23 de Octubre.

¡Dios mío!....¡¡Llevo ya una semana sin fumar!!...¡Esto es increíble! ¡No noto nada de ansiedad desde hace un par de días!....¡He pasado de una cajetilla diaria, a mandarlo al carajo!...¡No me lo puedo creer!...¡Esto es genial! He estado alimentando tanto tiempo que no podía dejarlo, que lo daba por hecho…..Y mírate ahora Toño…… ¡¡Qué cambio!!...respiro mejor, me siento más….no sé cómo decirlo…….más entero, más a gusto con mi cuerpo. Sigo añorando a Laura, pero es un pesar más ligero. Creo que me estoy adaptando a buena marcha y me estoy librando de ambos duelos con determinación. Lo que importa es que poco a poco estoy viendo resultados.

24 de Octubre.     

Nada , nada. Esto es pan comido ya. Sí que es verdad que añoro los pitillos de detrás de las comidas pero me obligo a no pensar en ellos. Además, esta mañana me han mandado de la oficina de empleo una citación para mañana mismo, porque parece que tengo una oferta de empleo. A ver si hay suerte y salgo de este bache. La verdad es que el análisis que he estado haciendo hasta ahora me ha ayudado bastante. Aunque ha sido una pequeña locura mía, “Laura” me ha acompañado en el proceso y no puedo quejarme. Supongo que seguiré este método cuando tenga que debatir otras cosas. Delegar en una compañera imaginaria, un criterio ajeno, ha sido una gran idea. Me he sentido como si lo viera desde fuera otra persona y me enfrentara a mis ideas rancias. Desde luego, si mi vida ha sido mediocre hasta hace bien poco, ha sido en gran parte, porque mis pensamientos también eran mediocres. Pero estoy como si estrenara una nueva realidad. Solo falta que tenga algo de suerte y encuentre un buen trabajo, que falta me hace. (Ejemplo táctico):

“Damián es un hombre de 52 años que lleva fumando más de 30. Podía ser muy tolerante con cualquier situación: No todo el mundo tenía su temple y su paciencia. Eso sí, su querido tabaco que no se lo tocase nadie. Sus pitillos después de cualquier comida p jugando a los naipes en la taberna, eran sagrados. Era lo único que no admitía contras de nadie: Quien lo quisiera a su lado, tenía que soportar que fumara, porque lo contrario, era motivo para soltar “una fresca”. Sin embargo el destino no le iba a dar tregua. Cuando abrió la puerta de su casa una tarde y recibió la visita de dos guardias civiles, se echó las manos a la cabeza y empezó a gimotear: Su hija Elvira de 29 años había tenido un accidente con su coche y estaba gravísima en el hospital. Consternado se presentó en urgencias, pero habían trasladado a Elvira al quirófano. Al parecer la muchacha iba a ser intervenida a vida o muerte. La angustia que soportó durante las siguientes horas era desconocida y solo comparable a su impotencia. Con ese estado de ánimo en bancarrota no prendió ni un solo pitillo. Su hija era una buena conductora, pero al igual que él, también fumaba en el coche. Al parecer, (Según el relato de los oficiales) se le había caído medio cigarro encendido sobre el asiento de al lado. En su afán por rescatar el cigarro y evitar quemaduras en la tapicería, quitó la vista por unos segundos de la calzada, sin percatarse de que se acercaba con velocidad excesiva a un paso de peatones, donde cruzaban en ese momento, una mujer y un crío.

Cuando los divisó, fue demasiado tarde para frenar y sólo pudo evitar su atropello, dando un volantazo muy brusco para esquivarles. La inercia del vehículo hizo que chocara lateralmente contra un seto. El coche dio varios quiebros involuntarios y acabó chocando de frente contra un árbol. Sin el cinturón puesto, su pecho se estampó de cuajo contra el volante. Afortunadamente los peatones salieron ilesos y varias personas acudieron a socorrer a Elvira. La cara de Damián era pálida, cadavérica. El accidente lo había provocado una distracción fatal con el tabaco. Algo se retorció en sus adentros. Algo que nunca imaginó que podría sentir. Se dio cuenta, de repente, que su amigo del alma, su compañero de fatigas, su almohadilla cordial, le podía arrebatar lo más amado de su vida. Aquello era un vuelco moral insospechado. Y sintió un desprecio súbito que lo llevó a una proposición, a un arrebato insólito: Se hizo la solemne promesa de que, si su hija salía con vida del quirófano, abandonaría el tabaco para siempre……. Aquella desesperación por salvar la vida de su, hija le mostró el lógico repudio y le abrió los ojos. Cambió su fé y su defensa a ultranza de fumar, por tocar fondo y hacer de aquella situación, un sacrificio en el que ponía todo su ser en su promesa. Desde ese momento Damián ya no era Damián. Abatido y temeroso se hubiera puesto de rodillas para rezar, mientras esperaba que el doctor saliera del quirófano y le diera novedades sobre el estado de su preciosa hija. Jamás en toda su vida se había sentido tan vulnerable.  Amaba a su hija muchísimo y aquella situación se lo dejó bien claro.

 Pasaron diez angustiosas y llorosas horas. Al fin, un señor vestido con una bata verde y mascarilla quirúrgica preguntó por los familiares de Elvira Muñoz.   Su alma se entregó a ese momento:  -“Mire usted. Le hemos tenido que extirpar medio hígado y tiene siete costillas rotas. Por un tiempo necesitará respiración asistida, hasta que su caja torácica vuelva a recuperar su solidez y pueda respirar sin dolor. El rostro ha recibido catorce puntos de sutura pues se lo cortó con algún saliente de cristal del propio parabrisas, pero con el tiempo e hidratando la herida no tendrá una cicatriz muy visible. Por un momento creíamos que la íbamos a perder, pero se ha recuperado milagrosamente y ya ha salido de peligro”….                                                                                                   

Damián se abalanzó compulsivamente a abrazar a aquél cirujano y soltó un sollozo. Más tarde podría ver a Elvira desde el cristal de una U.C.I.
Hoy Damián tiene 78 años y hace ya 27 de esto. Poe supuesto, dejó de fumar. Ningún síndrome de abstinencia y ningún argumento de los que defendía antes, lo desvió de cumplir su promesa. Elvira se recuperó con algunas secuelas pero también dejó de fumar. Aquello fue una lección brutal para ambos.

Las circunstancias nos pueden hacer cambiar de opinión por muy obcecados que seamos. La vida no se anda con rodeos. Hay muchos fumadores que, como hacía Damián, defienden su vicio.Ojala no tengan que cambiar de opinión jamás de esta manera.    Ojala de planteen dejarlo por sí mismos y se regalen un buen futuro, sin tener que sentir la miseria de perder a un ser querido o a ellos mismos.

Laura- Mira Toño, siento mucho lo que le pasó a este hombre y a su hija, pero tú no puedes ir por la vida diciéndole a la gente lo que tienen que hacer con sus vidas. Además ¿A ti que te importan las decisiones de los demás?....Tú no puedes cambiar la naturaleza del ser humano…somos así….acéptalo.

Toño- Esto que dices es muy cierto, pero tu observación tiene un error: Esto no lo estoy haciendo por los demás. ¡Lo estoy haciendo por mí! ….

Escribir este proceso, esta conversación, es una manera de alimentar mi compromiso con dejarlo. Podrá sonar prepotente, arrogante, pero llevo ¡¡ Una semana sin fumar!! Y si alguien lo está leyendo, significa que también desea dejarlo. Si le sirve lo que estoy escribiendo, sabrá también, que se regala esta oportunidad  que me estoy dando yo, (Así se lo deseo).                                                                      

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30 de Octubre.  

Estoy de suerte.¡¡¡Me han contratado!!! Voy a trabajar de taxista a turno de día. Las condiciones no son muy buenas, pero me ha dicho el jefe, que si está contento con mi trabajo, tendré estabilidad con el empleo. Me habría gustado más conducir un autobús en la empresa municipal, (Tengo todos los permisos de conducir), porque esto sí es un trabajo para toda la vida, pero hay muchos más candidatos que plazas y ahora necesito dedicar el poco dinero que me queda, en cubrir mis gastos comunes.Ya habrá tiempo para invertir en ese programa, mas adelante. 

Llevo dos semanas sin fumar. “Laura”  aún me reclama su dosis, pero esto es más un capricho, un antojo o el recuerdo de una conducta anterior, que una necesidad. La ansiedad se ha evaporado. Es verdad que cuando estoy estresado aún siento la compulsión de echar mano de la cajetilla, pero es más llevadero de evitar. En cuanto a Laura, tengo alguna nostalgia, pero ya no me afecta tanto como los primeros días. Esos sí que fueron chungos. Esto es muy curioso: Me estoy dando cuenta que al perder el amor de Laura he recuperado el mío propio, porque abandonar el tabaco lo he convertido en un acto de amor hacia mí. 

Es decir, dejar de fumar es un acto de amor. 

De amor propio y del amor que me debo tener. Y la verdad es que, darme cuenta, es algo muy grande para mí........No sé…¿Cómo puedo sentir nostalgia de perder a Laura, cuando esto que me está pasando, me está haciendo mejor persona?                        

Laura-Toño, no desvaríes. Tú la amabas aunque fuera fumadora. Tu amor por ella y el tuyo propio son dos cosas distintas. ¿Tú cambiarías ahora mismo esta sensación tan positiva, por recuperarla a ella, aunque volvieras a ser mediocre?

Toño- ¿Me estás dando a elegir entre su amor y el mío? Antes me dijiste que ella se fue porque no me amaba, cosa que es cierta. ¡Por tanto esa pregunta es absurda!......y lo peor es que no quiero contestar, ni quiero saber la respuesta: La echaré de menos, claro que sí, pero ahora mismo no me siento solo, aunque ella no esté.

He de reconocer que esa pregunta me inquieta, me da miedo contestarla. Porque, si en un supuesto, las circunstancias me la devolvieran, ¿Qué recuperaría?..¿El ideal que tengo de ella?...¿O una Laura que fuma, es atractiva, pero nada más?

Otra vez regreso al miedo inicial, al miedo que me sentía al dejar de fumar. A ese miedo irracional de magnificar o dramatizar una idea sin una base de conocimiento, sin una evidencia que lo justificara. Siempre tendré miedo de algo. Pero el miedo solo significa una cosa, que no confío en mis posibilidades y me siento amenazado. Sin embargo antes no tenía miedo a perder la vida fumando, pero sí lo tenía para dejar de fumar. ¿Ahora tengo miedo de recuperar a Laura si fuera posible?..¿Qué pasa Toño?..¿Acaso Laura es la única mujer sobre la tierra?...¿O en el fondo lo que realmente te tortura es que ella se fue porque yo era mediocre y me lo recuerda? Ella no tiene la culpa de que yo haya sido mediocre. Pero yo tampoco tengo la culpa de que ella fume. (Debo enfocar esto como un pasado donde dejé todas mis mediocridades atrás)…… Adiós Laura..... Ojala algún día dejes de fumar y te valores como lo hago ahora yo.

Laura- Oye, oye. De ella te habrás librado, pero de mí aún no.

Toño- Tienes razón. Te necesito para seguir escribiendo aquí.   Además, de ti no podría librarme aunque quisiera.

Capítulo 4: El mundo y yo.

2 de Abril de 1988.                                                                                        

Ya llevo seis meses sin fumar. He tenido alguna recaída y lo he pasado un poco mal, pero estoy nuevo.  La filosofía que mantuve hasta que lo dejé,  fue vulgar. Yo soy algo más que el mundo que me rodea. Soy mi propio mundo. Esto vale para cualquier persona. Puedo mantener relaciones sociales con otras personas (Otros mundos si lo quiere llamar así), pero cuando hablo del mundo propio, me refiero al dialogo interno con el que me relaciono, (En este caso lo he llamado Laura, por el tema que nos ocupa).

Las ideas pueden cambiar.

Los conceptos pueden cambiar.

Los estados de ánimo pueden cambiar. 

Pero esos cambios no obedecen en modo alguno, ni al conformismo ni a aceptar la pereza, como el ego dominante en uno mismo. Somos un 70 % de agua. El agua fluye, se mueve, está en constante movimiento, cambia de sitio, de rio, de mar. Luego se evapora y vuelve a subir a la misma nube que, más tarde o más temprano, la lloverá. El agua que llueve no tiene voluntad propia, pero nosotros sí. Podemos beber agua limpia o sucia, Podemos ducharnos con agua limpia o sucia. Podemos cocinar con agua limpia o sucia. Pero lo lógico es que renovemos el agua, por agua limpia, porque además de ser potable y conveniente para nuestra salud, nuestro cuerpo la renueva cada cierto período, por otra nueva y así nos hidrata: Esto es de Perogrullo y una evidencia incuestionable. Pero ¿Porque nos estancamos en pensamientos fijos, si nuestra “agua” está en constante cambio? Somos el resultado de millones de años de evolución. Evolución significa cambio. Si nuestra vida y nuestros pensamientos, no evolucionan, no fluirán como el agua y seremos mediocres. Si nos fijamos en la corriente de agua en un río, el agua encuentra pedruscos constantemente a su paso, pero, ¿Qué hace?...los rodea, se adapta y sigue fluyendo a donde quiera que vaya. Nuestra vida es igual. Encontraremos miles de problemas en nuestro camino, pero podemos resolverlos, o adaptarnos a los cambios. No debemos quedamos estancados tras “un pedrusco” pensando en que “no puedo”, “No me veo capaz”, “ Yo soy así hasta que muera”,   “ No me veo saltando por encima”, porque ese temor ante un cambio inevitable, viene de una desconfianza en lograrlo, no de una evidencia.  Podremos acertar, fallar, pero hay que intentarlo siempre. Podemos tener unos pulmones limpios o sucios. Podemos frivolizar con nuestra salud o darle toda la importancia que le damos a nuestra propia existencia, porque no querer ver un riesgo, no lo evita. 

Si pensamos que nuestra vida no vale nada, este es  un pensamiento tóxico e inútil, porque pensemos lo que pensemos, la vida seguirá fluyendo para generar más vida, el sol saldrá cada mañana y habrá un amanecer y un atardecer......¿Nos apuntamos a vivir, a cambiar, o seguimos siendo vulgares? 

Su vida es responsabilidad suya y nadie la va a vivir por usted. Su vida le tiene que importar a usted y por tanto debe estar atento a los cambios, en lugar de esperar a que las cosas se resuelvan solas. No voy a engañarle, dejar de fumar supone un duelo. Pero es más grande el temor a no pasarlo, que el duelo en sí mismo. Le pido que imagine que usted podría decirle a su jefe en la cara lo mezquino que es, lo insolente que resulta su trato con el personal y la repulsa que le causa trabajar para alguien así. Y se lo dice sin ningún temor. Sin ninguna traba y con toda libertad. ¿Imagina la liberación que sentiría usted, al desahogar la opinión que tiene de él? Pero no lo va a hacer. (Incluso aunque le toque un pellizco enorme en la lotería o las apuestas)…….¿Y sabe porqué?........porque el temor a que se quede sin empleo usted lo ha asumido de una manera crónica. Él lo sabe y por eso abusa de su autoridad. Sabe que usted teme enfrentarse con él: Es ese temor lo que sigue latente y usted lo ha convertido en un hábito tóxico. Sin embargo, con unos cuantos millones de euros en su bolsillo nada ni nadie se lo impediría.

Con el tabaco pasa igual: El temor a dejarlo es un hábito al que usted ha dado toda la autoridad  para reprimirle, ningunearle y dejar su auto- estima por los suelos. Porque dejar de fumar no es un problema de ausencia de voluntad.  Es un problema de falta de auto estima. Una persona se puede quedar sin empleo, pero no sin dignidad. Por eso estoy escribiendo este libro, para concienciarme y recuperar la dignidad que perdí con tanto miedo estúpido. Y esto da valor y coraje. Toda la autoridad que usted le da a la nicotina se la está quitando usted. ¿Y todo esto porqué? ¿Por no pasar un duelo y unos días incómodos? ¿Desea que el tabaco siga siendo su jefe, cuando es usted quien le paga a él a cambio de un maltrato físico? ¿Cuántos miedos estamos dispuestos a soportar por no enfrentarnos a nuestra propia pereza?  Cuando nuestro jefe nos regaña, corremos a fumar para aliviar la tensión, es decir, para librarnos de un tirano recurrimos a otro. Por la misma razón que a un jefe tirano le importa una mierda la vida de usted, al fabricante de tabaco le ocurre lo mismo: Fabrica otro tirano. Y a este tirano tampoco le importa una mierda su vida y su salud. La pregunta del millón es esta ¿A usted tampoco le importa su salud?

Estimado lector, mi intención no es hacer que usted se sienta humillado. Muy al contrario, deseo potenciar su valor como persona, pero si usted no colabora, siempre tendrá miedo a dejar de fumar. 

No se engañe, es más sencillo de lo que cree. Al tabaco no hace falta decirle lo que le diría a su jefe. Con ignorarlo tiene la batalla ganada.

El dilema que se presenta aquí es el mismo que pensaba yo, hace ya seis meses ……¿Por qué voy a abandonar algo que me gusta hacer, si de momento no me duele nada ni me encuentro mal? La nicotina acecha nuestra salud como un león hambriento. Lo hace de manera sigilosa, en silencio, para que el fumador no se alarme. Luego, cuando menos se lo espera, empieza la caza y  la presa echa a correr. ¿Verdad que mientras la gacela corre, a esta no le duele nada? Pero su instinto de supervivencia le dice que su vida está en grave riesgo y esto lo confirmara la evidencia: Cuando las garras del felino se clavan sin piedad en su carne  y nota como los colmillos se hunden en su cuello. 

El Cáncer hace lo mismo. Cuando acecha no duele. Pero esto no evita que en cualquier momento lo sufra y entonces se sentirá desvalido y muy vulnerable. La metástasis es muy dolorosa y no tiene remedio. El León tiene que comer. ¿Se va a dejar usted atrapar?................. Sé que este comentario es muy agresivo, pero el Cáncer también lo es.

A la ansiedad no hay que tenerlo miedo. A un león hambriento sí. 

Si mira detenidamente a un cigarro, verá solo unos hierbajos aparentemente inofensivos. Sin embargo estos hierbajos esconden un asesino implacable. Un asesino capaz de meter en su organismo varios pesticidas, amoníaco, alquitrán y otros que ya enumeré en páginas anteriores. Lo que entra en los pulmones, mata bichos. Si  metemos cuatro bocanadas de humo de un pitillo,(sin haberlo ingerido, es decir, humo tal como sale de un cigarro), dentro de una bolsa de plástico transparente, e introducimos una mosca viva para que respire ese humo y la retenemos ahí adentro, en una hora la mosca ha muerto. Si la atmosfera que respiramos todos, tuviera tan solo un 20 % de la porquería que tiene un cigarro, la vida en este planeta no sería posible. En su libro, tratado práctico de medicina moderna, los doctores Herminia Galbes e Isidro Aguilar manifiestan que: Un gato de 500 gramos muere rápidamente si tocamos su lengua con una varilla de vidrio impregnada con nicotina. Un caballo, moriría con la ingestión de siete u ocho gotas y una persona con la inyección de 20 a 60 miligramos. Con el humo de cada cigarro, el fumador aspira 1.5 a 3 miligramos de nicotina. Si un fumador fuera capaz de aspirar de manera consecutiva el humo de cinco pitillos, sufriría un paro cardíaco por la ingesta masiva de monóxido de

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Un grato saludo para todos/as.

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hace 5 días 22 horas

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carbono. Si esto lo pueden conseguir cinco cigarrillos, ¿Qué podrá hacer el consumo de una cajetilla diaria durante veinte años? El gran drama que supone el tabaquismo se silencia públicamente por su alta rentabilidad, tanto privada como fiscal, (aunque esto últimamente se está evaluando en costos sanitarios desfavorables). Pero la venta de un producto tóxico como este, debería ser el equivalente a la compra de un arma con efectos retardados. Y por tanto un suicidio, (Cosa que está penada en España).

Le ofrezco a modo ilustrativo estos tres vídeos de youtube. (Sus imágenes y contenidos pueden herir sensibilidades).

https://youtu.be/W0MoN9T5yq0

https://youtu.be/nr45xqOfXqE

https://youtu.be/4TEVlx7S2Jo

Duele ver cosas así, por no haber rectificado a tiempo. ¿Qué tal ahora, una historia corta?

Mambe y Luanga son un matrimonio de color que reside en Camerún. Mambe trabaja como un negro (nunca mejor dicho) en una maderera 16 horas diarias y llega exhausto a su pequeño piso. Luanga se dedica a las labores domésticas, no tienen hijos, pero cumple con gran devoción su labor y atiende a su esposo como a un rey. Sin embargo, Mambe es el típico estereotipo de macho, que cree que las mujeres son inferiores a los hombres y que la labor de su esposa es algo insignificante. No la habla con respeto, la ignora y se refugia en su agotamiento para no conversar. Todas las muestras de afecto son de ella y él muestra siempre un carácter recio y machista. Si alguien le preguntase a Luanga porqué soporta a un tipo así, ella le diría que se siente segura junto a él, a pesar de que se siente sola y le  falta mucho afecto y comprensión.

Quizá Mambe esté muy resentido por la miseria que gana o del trato vejatorio que recibe en su trabajo. Tanta frustración lo paga con una esposa que lo ama y lo soporta. Su mentalidad es de muy escasa sensibilidad para ser un esposo, hacia alguien que se desvive por él, como lo hace Luanga. Además de esto, el trabajo de él lo regenta un jefe mediocre y explotador al que solo le complace la ambición.  Pero Luanga sufre en silencio una soledad impuesta por aquella cárcel emocional, donde aguantar a su marido y a su mente mediocre, parece la única vía para tener el alimento seguro. La familia de ella vive muy lejos y Luanga se había sacrificado , dejando todo atrás, para casarse con Mambe, con lo cual,  ella se sentía indefensa ante su futuro. Pero Luanga había asumido su rol con entereza y lo aceptaba a pesar de su soledad. Mientras Mambe tuviera la comida hecha, se respetase su descanso y de vez en cuando, hubiera sexo rápido,  el silencio no se teñiría espeso entre ambos.

Un día Mambe, harto de la rutina de siempre, (trabajo, casa, dormir y más trabajo), decidió no volver a casa y pasear por la enorme arboleda,  cercana a su barrio. Esta arboleda era el principio de una selva enorme. Se acurrucó junto a un gran árbol y sin dase cuenta se quedó profundamente dormido. De repente, de madrugada, le despertó  un dolor agudo en un muslo. Estaba muy oscuro y no se situó donde estaba. Llevaba fósforos en su bolsillo y encendió uno. Dirigió la tenue luz hacia la zona dolorosa y se dio cuenta de que había sufrido una picadura en una pierna. Luego alumbró fugazmente en derredor y vió a un escorpión salir corriendo.  Se puso en pié como pudo e intentó orientarse para salir de allí, pero empezó a marearse. Se dio cuenta de que estaba perdido y decidió dormir hasta que amaneciera. Así, con la luz del día, resolvería su situación y se marcharía a trabajar.

Cuando despertó estaba sudando. No se encontraba  junto al árbol, sino en el interior de una aldea. Unos nativos salvajes que vivían en el bosque y habían salido a cazar de noche, lo vieron inconsciente. Advirtieron que había sido atacado por la picadura venenosa del escorpión y lo llevaron a su poblado para socorrerlo. El poblado estaba muy adentrado en la selva. El hechicero del poblado le dió un brebaje que sabía a demonios y se repuso un poco. También le dijo que ese brebaje era una solución temporal y que si no conseguía un antídoto rápido, moriría en dos semanas. Mambe, perdido y asustado por aquella situación, le preguntó al hechicero donde podía conseguir el antídoto. El hechicero, parco en explicaciones, le dijo que debía adentrarse en la jungla, señalando una dirección concreta  y esta lo llevaría a un río. Debía cruzar ese río y encontrar unas flores blancas redondeadas, cuyo rocío era lo que necesitaba para contrarrestar el veneno. Mambe le dijo que se sentía débil y que si lo podía acompañar hasta allí, ante lo cual el personaje se negó. Para aquella aldea, el sitio en cuestión era maléfico y nadie lo acompañó. El desafortunado Mambe estaba solo ante su situación. El hechicero le regaló un cuchillo de grandes dimensiones y se despidió de él. Mambe hizo alguna reverencia de agradecimiento y se introdujo en la dirección indicada. Tenía dos semanas para encontrar su cura o moriría. Anduvo casi un día y por fín llegó al río. Pero había un gran problema: El río no estaba a su nivel. Un precipicio de más de cuarenta metros de caída libre, le separaba del otro borde. No había ningún puente para cruzarlo. Asumió que era normal que nadie construyera un puente hacia un sitio maldito. Así pues tenía dos soluciones: Ir precipicio abajo hasta encontrar un nivel accesible o construir él mismo un puente accidental, pues la otra parte a cruzar no se encontraba a más de veinte metros. Pero ¿Cómo?..¿Con qué? ¿Quizá talando algún árbol lo suficientemente alto y derribarlo para que se apostara contra el otro borde? Eso le iba a llevar  varios días hacerlo con un cuchillo y se sentía débil. Sin embargo no había tiempo para dilaciones: O tomaba una decisión rápida o moriría. Viendo la lejanía que tendría que andar río, abajo optó por talar un árbol. Al fin y al cabo trabajaba en la madera y tenía cierto conocimiento al respecto.  Se entregó de lleno a la tarea y sin perder un segundo eligió un robusto Cedro. Era grueso, pero su altura prometía cubrir el problema de Mambe. No creo que sea necesario describir las ampollas que Mambe tuvo que soportar en las manos, de tanto hurgar con el cuchillo en aquel  tronco de más de un metro, para ir desgastándolo  poco a poco, lentamente. Allí su esposa no le tenía la cena hecha, ni recibiría un beso de bienvenida a su regreso, ni cama cómoda, ni el sofá donde descansaba, ni el café que Luanga le hacía para desayunar o sus increíbles tortitas caseras. Allí, no había tiempo para disfrutar de todo eso. Es más, ahora su esposa no podría cuidar de él como hacía siempre que enfermaba. Estaba sólo, cansado, medio aturdido, hambriento y sin más opción que ignorar sus malogradas manos y hacer caer aquel maldito árbol sin tregua. Esto le llevó tres días con sus noches, sin comer, ni dormir. No había tiempo para más. Por fin, el coloso tronco recibió un empujón de Mambe, con el tronco degollado profundamente  y calló donde debía. Así consiguió el efecto puente que necesitaba. Mambe cruzó el abismo abrazando el tronco como pudo. Una vez allí, se alegró por haberlo conseguido y fugazmente recordó a su esposa, brindándola de alguna manera su logro. Luego, desesperado se puso a buscar las ansiadas plantas y no tardó mucho en encontrarlas. Afortunadamente el hechicero le había dicho la verdad. Arrancó de cuajo unas cuantas de aquellas blancas y extrañas orquídeas y las masticó en su boca. Se atrevió a digerirlas y se tumbó en espera de resultados. Luego se durmió a pesar del hambre que tenía.

Pasaron varias horas antes de que despertase. Luego se reincorporó y, aunque tenía cierta molestia en el estómago, notó que se sentía mucho mejor: ¡Se había recuperado de la intoxicación!  Después, volvió a cruzar el barranco, abrazando al tronco con cierta práctica y se adentró de nuevo en le selva, en dirección al poblado que lo ayudó. Al llegar allí todos salieron a recibirlo con clamores. Luego comió cuanto generosamente le ofrecieron y le dieron indicaciones para llegar a la población más cercana. Se despidió con gran gratitud de aquella buena gente y anduvo unos dos días más. Para cuando quiso darse cuenta, ya estaba abriendo la puerta de su casa. Luanga salió corriendo de la cocina y vio a su esposo con lágrimas en los ojos. Él también se echó a llorar. Esta vez el abrazo fue intenso y mutuo: Ella creyó que la había abandonado. Él se sintió distinto hacia su mujer. Ya no la vio como a una sirvienta. Ya no la vio como a una esclava de la cual él era su amo. Se dio cuenta de que aquella situación de ausencia que había vivido, había puesto en valor a su esposa. Aquella ausencia le dejó bien claro que el esfuerzo diario de ella, era un regalo amoroso que le hacía a diario, no una obligación impuesta de forma ingrata.  Cuando Luanga escuchó lo sucedido se asombró, no daba crédito. Ambos volvieron a abrazarse. Mambe se había quedado sin trabajo. La explicación que le dio a su jefe  del suceso, no lo convenció. Pero por contra, Luanga, había conseguido un puesto de limpieza, que había buscado al verse abandonada, ya que Mambe no aparecía. Mambe ahora se quedaba en casa y cuidará de su esposa, hasta que encuentre otro empleo. Ahora Luanga comprendió que aquél esposo  de antes también tenía motivos: Acabar harto de su vida, cuando le explotan abusivamente en el trabajo.  Ahora Mambe era una persona afectuosa y empezó a ser menos machista y más cómplice.  Este cambio forzoso de roles les llevó a comprenderse mejor y como es lógico, se amaron más.               

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Un grato saludo para todos/as.

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hace 5 días 22 horas

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Cada lección que nos da la vida, debería hacernos reflexionar para ser mejores personas. Parece que solo nos damos cuenta de las cosas valiosas cuando la muerte entra en escena. Aquí ya no sirven las malas actitudes. ¿Solo cambiamos por necesidad? Parece que es, en esos momentos tan terribles, cuando nos sentimos realmente vulnerables: ¿Es entonces, cuando damos lo mejor de nosotros mismos y reaccionamos?........

Esto se llama Tocar Fondo: Llegar a una situación límite donde  ya no podemos escarbar más abajo  y, o nos ahogamos, o saltamos hacia arriba con un ímpetu nuevo y regenerador. Pero pensemos una cosa por un momento: El miedo a morir da sentido a nuestra vida. Nadie quiere morir ¿Acaso es mejor tener miedo a vivir?...........Cuando fumamos estamos muriendo un poquito más cada día. 

La vida  es como tener pareja, si no la cuidas, la pierdes.

¿De verdad tenemos que tocar fondo para dejar de fumar?

La rebeldía no tiene sentido si nos estancamos: Sólo tiene sentido si cambiamos las cosas para mejor. Nuestro aliado no es el tabaco. ¿Se va usted a rebelar contra un tirano, o prefiere seguir temiéndolo? Ambas decisiones son respetables. Yo he optado por la más digna, porque nadie debería atacar lo que es suyo. Y ahora le voy a pedir un favor personal. Y se lo pido de corazón.  Solo le voy a hacer una pregunta y le voy a pedir que se conteste usted mismo. De verdad. No me conteste a mí. Solo a usted. Ejemplos o relatos aparte

¿Cree usted que el contenido de este libro, es mentira?...........................                                                             

¡Muchas gracias!.                       

Capítulo 5: ¿Taxiterapia?

Hace tres meses que estoy trabajando con un taxi, llevando personas de un lado a otro. Es un trabajo duro pero tiene sus privilegios. Para mí hablar con los clientes de manera cordial, es muy ameno, sobre todo si ellos desean conversar, (aunque hay de todo).  Un trabajo que te permite ser extrovertido y dicharachero, con personas de todas las mentalidades, de todos los oficios y de todas partes, es como cambiar de confidente cada veinte minutos. He tenido conversaciones realmente dignas de una amistad: sexis, agradables, simpáticas, inteligentes, didácticas, aunque también hay personas estiradas y que te miran por encima del hombro. Uno de mis temas favoritos (¡¡Cómo no!!), es el tabaco o dejar de fumar. Además de llevar ya nueve meses sin catarlo, todos los fumadores me preguntan cómo lo hice por simple curiosidad o escondían algún intento en dejarlo pronto. Pero acabo delatando que estoy escribiendo mi propia terapia y además, cada charla al respecto con ellos, va a formar parte de este libro, con lo cual les resulta divertido, además de insólito, a una mayoría. (A alguno no le gustó). Pero es lógico y les agradezco a todos y cada uno de ellos/as, su complicidad y amabilidad. (No diré nombres o serán ficticios).  

Conversación real en mi taxi.

Circulaba por Madrid buscando pasajeros. Me da el alto una señora bastante bajita, arreglada pero no muy agraciada la pobre. Abrió la puerta trasera y antes de incorporarse completamente detrás, le dio dos buena bocanadas al pitillo antes de tirarlo. (Obviamente, en el taxi no se podía fumar). Después de los saludos cotidianos, me indica destino. Arranco con suavidad el coche y charlamos de manera cordial. El servicio era lejos.

Yo- ¿Hace mucho rato que espera taxi, señora?

Ella- No, la verdad. Siempre que quiero que aparezca uno de ustedes, enciendo un pito y casi nunca me lo acabo del todo.

Yo- Ya lo he visto.

Ella- ¿Usted fuma?

Yo- Pues mire lo estoy dejando y llevo ya unos cuatro meses que no lo pruebo.

Ella- ¡Pues mira qué bien!, Me alegro mucho por usted. ¡Cuatro meses, que maravilla!  ¿Está siguiendo algún tratamiento?

Yo- Pues no exactamente. Estoy haciendo una especie de purga mental propia, aunque lo tolero unas veces más que otras.

Ella-¿Ah sí?, ¡Que interesante! Bueno ¿Y en qué consiste su purga si se puede saber?

Yo- Mire señora, si hablamos de esto, quizá va a escuchar cosas que no le van a gustar y no deseo incomodarla.

Ella- Bueno, por mí no se preocupe, (Dijo condescendiente). Estoy acostumbrada a escuchar de todo y no creo que usted me vaya a escandalizar. Además, me interesa conocer su opinión, pues esto es muy curioso y quizá me pueda servir a mí en un futuro.

Yo- Mire, mi estrategia es aprender a valorarme, porque toda mi grandeza o mis miserias dependen del valor que yo me estoy dando.

Ella- Me parece buena estrategia pero, ¿Qué tiene que ver su valor con algo que engancha?

Yo- ¿Se ha parado a pensar que el valor que le damos a nuestra vida, lo demostramos con nuestros actos?

Ella- Si, de acuerdo…..¿Y?... Sigo sin conectar lo uno con lo otro.

Yo- Cuando alguien desprecia su salud a sabiendas, su dignidad está en entredicho.

Ella- ¿Qué tiene que ver mi dignidad con querer fumar?  (Aquí ya se puso seria, pues esto era algo que no estaba dentro de una conversación trivial y ella estaba empezando a arriesgar).

Yo- Mire necesito su permiso para continuar esta conversación, pues repito que no deseo molestarla.

Ella- De acuerdo. Tiene mi permiso.

Yo- Si una persona valora más una cajetilla de tabaco, que su salud, es porque esa persona no se valora. Por tanto el valor que le da al tabaco se lo está quitando ella misma. Pensando así me estoy traicionando a mí mismo y eso no es digno………… 

Ella- ¿¿¿??? La verdad es que nunca me lo había planteado de esta manera. Pero visto así, tiene usted razón.

Yo- ¿Acaso hay otra manera de verlo?........

Ella. La verdad es que no.

Yo- Mire piense esto: Si usted misma no defiende su propia vida ¿Quién cree que lo va a hacer por usted?

Ella- Está claro, ¡Nadie!.........¿Sabe que me pasa? (Intentó ser amable a pesar del batacazo moral que estaba sintiendo y lo consiguió. ¡Vaya que si). Pues me pasa que tengo complejo de bajita y estoy acostumbrada a  hablarle a alguien mirando hacia arriba a su rostro. Así, cuando miro con un pitillo en la mano, me doy importancia, aunque me fastidie que el otro mira hacia abajo para verme. (Sí señor. Fue toda una confesión)……..¿Qué me aconsejaría usted  si decido dejar de fumar, para no sentirme incómoda por mi estatura?, Porque está claro que yo no voy a crecer más.   

Yo- Señora, ante todo le agradezco su confianza y su humildad al contarme algo tan íntimo para usted, pero mi consejo no va a ser humilde y le pido que me entienda bien.

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Ella- ¡¡¡Soy toda oídos!!! (Ya lo creo que sí, a juzgar por su mirada intensa).

Yo-  Mira usted, creo que está cometiendo un gran error, porque usted solo valora lo pequeña que es por fuera, pero está tirando por tierra LO ENORME que es por dentro, y el tabaco va hacia adentro……….. (Pasaron algunos segundos en silencio. Su cara era un cuadro y sus pupilas se dilataron. Era evidente que se estaba emocionando y yo, por el retrovisor compartía su emoción).

Ella reaccionó- ¡Jamás he tenido una conversación tan agradable dentro de un taxi. ¡¡Me acaba usted de alegrar el día!!...¿Cómo se llama usted?

Yo- Antonio. (Respondí a secas).  Estuvimos varios minutos en silencio. Yo conducía y ella miraba como embobada por su ventanilla.  Llegábamos a destino. Me pagó, me dio cinco euros de propina y me dedicó una sonrisa que no olvidaré jamás.

Ella- Tomaré buena nota de lo que me ha dicho y quizá deje de fumar. Espero que nos volvamos a ver otro día. ¡Este viaje ha sido increíble!

Yo- ¡Usted sí que es increíble!............  Volvió a dejarme otra sonrisa digna de un marco, abrió la puerta y se fue. Ella también me alegró el día a mí.   

Posiblemente yo le alegré el resto de su vida.

                                           …………………………..                                                                                                                                              

Si nota que desea dejar de fumar, póngase una fecha de celebración, su cumpleaños, navidad, año nuevo, el aniversario de su boda, el nacimiento de su hijo, o lo que sea importante para usted y comprométase a dejarlo desde esa fecha. No solo va usted a dejar de fumar: ¡Va a empezar a ser una persona nueva!, distinta, con una confianza en sí mismo/a que le dejará perplejo y que nunca imaginó que dejar de fumar,  fuera tan increíble. Sufrirá un duelo, pero no ignore nunca su compromiso e insista, porque ese duelo es lógico y temporal. Comprenda que su cuerpo necesita volver a ser el que fué, y

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Un grato saludo para todos/as.

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hace 5 días 22 horas

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Esta nueva adaptación, este nuevo equilibrio, necesita su tiempo para corregirse, para limpiarse y para no depender más de un veneno. Su “Laura” le tentará y le hará sentirse vulnerable, pero en el fondo es la agonía de este parásito mental quien se lo pide. Confíe en usted y en que lo puede lograr. Imagine que es usted militar y sus superiores le han ordenado dejar de fumar. Tómelo con la misma disciplina y no ceda ni un solo cigarro. Y si necesita la ayuda de su médico, dígaselo para que lo controle y le medique si fuera necesario. A unas personas les ataca la ansiedad más que a otras. Pero no es un enemigo invencible. Se lo aseguro. ¡Puede hacerlo y debe hacerlo! Los riesgos que entrañan el tabaco no son ningún cuento chino.

Y repito. ¡Confíe plenamente en usted y acierte para siempre!              

                                               ……………………..

Escuchar la Radio acompaña mucho y será siempre una magnífica compañera del taxista. Le informa de la actualidad, del tráfico y hace el trabajo más llevadero. Yo en el taxi la escucho a todas horas. Una vez escuché un programa en el que contaban un relato simpático:

“En un templo Budista, un aprendiz se dirigió a su maestro con preocupación.                                                                                            

Aprendiz- Maestro, ¿Porqué aún no puedo alcanzar el Nirvana, la Iluminación, la Sabiduría Interna?

Maestro- Es fácil saberlo ¿Has observado como unas vecinas chismorrean de otras y al final todas conocen los chismes?

Alumno- Si maestro, me he dado cuenta-

Maestro- ¿Has observado cómo la gente llega a pelearse por cosas sin importancia?

Alumno- Claro que sí maestro, es algo muy común.

Maestro- ¿Te has fijado que la mayoría siente envidia de los bienes lujosos que tienen otros?

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Alumno- Si maestro, es triste pero es así. (Entonces el maestro le mira a los ojos y le contesta).  “¿Cómo vas a alcanzar la sabiduría interna, el Nirvana, la Iluminación, si sólo estás atento a tantas tonterías? jajajaja.

Hablando de maestros y alumnos: Los hijos es muy fácil hacerlos pero muy difícil educarlos. Imagine que tiene un hijo de 13 años que huele a tabaco, porque, como hemos hecho todos, estaba fumando a escondidas. Usted le dice que no fume y le indica los perjuicios posibles, pero usted mientras, sujeta un pitillo encendido. Usted está prohibiendo a su hijo algo que usted no se prohíbe. Su hijo asentirá (de momento). Pero, ¿Sabe usted lo que piensa en ese momento su hijo de usted? Piensa lo mismo que usted si un médico le prohibiera fumar mientras sostiene un habano en su mano..¡¡Que es un hipócrita!! Me gustaría que usted lector, hiciera conmigo una serie de reflexiones sobre educación. Y no le voy a cuestionar, solo haré preguntas (Ya dejé claro que no tengo respuestas para todo, pero sí tengo millones de preguntas):

  • ¿De dónde copian nuestros hijos, de lo que decimos, o de lo que hacemos?
  • ¿Fueron las mismas circunstancias cuando crecimos nosotros que las de nuestros hijos?
  • Si aceptamos que nuestros tiempos fueron distintos ¿Nuestros valores son válidos?
  • ¿Qué es mejor, imponer o convencer? Si nadie nace enseñado, tendremos que aprender de nuestros errores ¿Queremos evitar que nuestros hijos aprendan de los suyos?
  •  ¿Cree usted que una persona debería educarse ella misma el resto de su vida?      
  • Si aprendemos a educarnos a nosotros mismos y damos ejemplo con ello ¿Nuestros hijos también aprenderían a educarse ellos mismos? (Pongo un ejemplo táctico)

Escena 1: Conversación entre adolescentes. Mi padre siempre deja la cama sin hacer y le carga esa tarea a mi madre. Luego le pregunto y me dice que él no sabe hacerla bien. A mí me mola esa idea, así que, yo digo lo mismo y también la dejo así.    Escena 2: Los padres son un coñazo pero el mío deja la cama echa aunque a veces no le quede muy bien. Luego mi madre le da un beso cuando acaba. Ellos se quieren. La verdad es que yo también quiero un beso de mi madre y también la hago.

  • ¿Cómo puede educar una persona a su hijo si no sabe educarse a sí misma?
  • ¿Es lógica la rebeldía de un hijo adolescente, cuando busca su identidad y su capacidad de elegir?
  • ¿Enseñamos a nuestros hijos a respetar las normas o nos las saltamos nosotros también? (Pongo un ejemplo Táctico)                                        Vamos en bici mi hijo y  yo 
  • 1) Al llegar a un paso de cebra, paramos para respetar que pasen los peatones.  Mi hijo tomó nota de mi ejemplo.                                                    2) Nosotros seguimos sin parar porque las normas son solo para que las respeten los demás. Mi hijo tomó nota de mi ejemplo.

 Por tanto mi ejemplo, que es mi propio control, sirve para que  mi hijo también se controle y ello le sirva también para que las normas que respeta, posiblemente le salven la vida: Cruzar un semáforo en rojo puede costar muy caro, a él o a mí. Pero:                                                                                                      

  • ¿Qué pasa cuando un padre o madre no se educan a si mismos y enseñan a sus hijos una rebeldía que no respeta las normas?: Nuestros hijos algún día serán independientes y si no aprenden a convivir pacíficamente con sus vecinos, se llenarán de problemas con ellos. Para eso se hicieron las normas, para que cada cual respete al resto y haya un equilibrio social. Si luego los poderes públicos no respetan las normas, deberán pagar por su falta de responsabilidad, como el resto.
  • No debemos confundir autoridad con autoritarismo. Lo primero se predica dando ejemplo. Lo segundo es una tiranía.
  • ¿Predicamos dando ejemplo o “Aquí mando yo”?
  • ¿Educamos a nuestros hijos con frases hechas?…..“ debes   hacer, tienes que hacer, obedece cuando te hablo” o, por el contrario, “Necesito que ayudes a….. (poner la mesa, lavar los platos etc), por favor cariño, te necesito…. (Estos mensajes de cariño desde pequeños, les motiva más que la autoridad de un tirano).

Pero es que con una pareja pasa lo mismo. Hay que callar cuando toca y decir lo que es importante cuando toca. Y además hay que cuidar cómo decimos las cosas. No es lo mismo un reproche que una petición.(Ejemplo táctico)

Escena 1: Eres un ingrato, estoy siempre haciendo cosas por ti y nunca me das las gracias.

Escena 2: Cariño, me gustaría que te dieras cuenta de que esto, es muy laborioso y me cansa, pero si no te das cuenta, yo te amo igual.

Exigir nunca tendrá la misma respuesta de tu pareja que pedirle con cariño un deseo. Tenemos que aceptar, nos guste o no, que la verdadera esencia del ser humano son sus deseos. Una persona que está dispuesta a gastar el tiempo de su vida en darnos su compañía y su afecto,  merece lo mismo. Esto es un regalo que tiene un enorme valor. Y si el regalo caducó, hay que dejarla fluir. Hay que ser valiente y dejar que se vaya. Pero hay que expresar siempre los deseos. Nunca imponerlos. Las malas maneras solo hablan de lo que sufrimos en el corazón.

No somos perfectos, por tanto estamos condenados a equivocarnos.

Podemos elegir bien o mal, pero hay que aprender a madurar desde nuestros propios errores. ¿Para qué nos sirve el resentimiento? ¿Por qué tenemos que pagar con los demás nuestros duelos y temores?  Y lo peor ¿Por qué tengo que hacerme daño y ser mi víctima? 

En todas partes siempre habrá alguien que querrá hacer daño o ser buena persona. Podemos apreciar o despreciar. Pero nuestro corazón debe darnos vida, no restarla. Cuando tenemos miedo a reaccionar, la gran mayoría de las veces los pronósticos fatalistas no se cumplen. Esto es ajeno a lo que piensen los demás. Es sólo un circo falso que montamos en nuestra mente.

¿Dramatizo con los demás porque no confío en ellos, o quizá es porque no confío en mí?: Puedo decir que fumo porque lo venden, porque de algo hay que morir, porque hay cosas que perjudican más que el tabaco, por el famoso abuelo que vivió fumando hasta los 98 años. ¿Y qué?....¿Eso nos quita de fumar cuando estemos fastidiados?  ¿Me muestro con vanidad porque quiero seguir fumando, en lugar de ser humilde y reconocer que no me veo capaz de dejarlo

Y eso ¿Para qué sirve?..  ¿Para justificar ante los demás algo que no puedo justificar ante mí?......

 ¿Mi dignidad depende de la opinión ajena?...¿De verdad que ser un pelele me honra?....

¡¡¡¡Basta!!!!!...............................¡¡Basta de seguir mintiéndome como un bellaco!! 

Reconozco que he sido torpe hasta ahora, para reconocer que el verdadero valor de una persona, se forja en la confianza que uno tiene en sí mismo, ante los problemas.  Porque ningún valor que pueda defender es importante, si no vivo en paz con mi conciencia.

                                             ………………………..  

Conversación real en mi taxi:                                                                    Estoy cerca de una avenida, la Gran vía de Madrid.                                                                                                 

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Un grato saludo para todos/as.

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hace 5 días 22 horas

Pag. 71 a 75

 Voy circulando con el cartel de “libre”.  De repente, sale andando de un portal, una mujer de mediana edad y coincido estar a su altura.

Me da el alto y se introduce a rápido en el taxi. Después del saludo habitual y de darme su destino, arranco y me advierte que va muy justa de tiempo. Voy rápido.  Me presto con diligencia a su prisa..  Me hace saber que va apurada porque la van a cerrar una tienda donde necesita coger un artículo y llevarlo a otro sitio. 

Yo- ¡Todo el mundo va con prisa en esta ciudad!, luego la gente se queja de que está estresada.                                                             

Clienta- Es verdad, ya me gustaría a mí que algunos días tuvieran 30 horas.                                                                                               

 Yo- Pero esto no es sano, siempre corriendo de un sitio para otro. Supongo que la gente quiere hacer deporte. (Mi tono es sarcástico).                                                                                       

Clienta- Mire usted, cuidar de una madre inválida, que me llama cada vez que se siente sola y que se inventa tonterías para que vaya a socorrerla, es un “deporte” agotador si encima lo tengo que compaginar con mi trabajo.   Ayer me llamó por teléfono para decirme que se había quedado sin tabaco y que le comprase un cartón. Y me lo dijo con urgencia. Y lo peor, si no la atiendo rápido, luego me hace sentir culpable, “Yo, cuando eras pequeña, cuide muy bien de ti y tu ahora me ignoras” , “Cómo echo en falta a tu padre, él sí que me atendía bien cuando vivía”..en fin, ese tipo de comentarios…..                                            

Yo- ¿Fuma mucho ella?.                                                                 

Clienta- ¿Qué si fuma?-.. Pufff, es insufrible. Huele toda la casa a tabaco que apesta, y mire que la limpio a menudo. Yo, que no fumo, me tengo que aguantar tanto humo y encima si abro la ventana para que se ventile la habitación, siempre pone la escusa de que hace frio, o calor, o mucho aire y luego se acatarra. ¡Claro!, ella va en silla de ruedas y se piensa que yo soy la sirvienta las 24 horas. Pero bueno es mi madre, tiene 82 años ya y me toca cuidarla,…. pero lo del humo lo llevo fatal.                                                                                                     

Yo- ¿Ha hablado con ella para que deje de fumar?                     

Clienta-¿Mi madre dejar el tabaco? Eso tengo que verlo para creerlo. Lleva fumando 60 años y seguro que es la única compañía que la aguanta. Además, debe ser por la edad. Antes hablábamos más, pero ahora parece una cría llena de antojos. Mi madre no va a dejar de fumar le diga yo lo que le diga.              

Yo- Bueno, eso usted no lo sabe, porque las circunstancias pueden cambiar y obligarle a que lo deje, aunque sea por salud. Clienta- Ya le digo yo que no lo deja de ninguna manera.  Y no la importa toser como una descosida.                                                    

Yo- Bueno, será porque usted no quiera.                                      

Clienta-¿Yo?, ¿Qué puedo hacer yo para que me obedezca y lo deje?                                                                                                     

Yo- Póngase seria y dígaselo con autoridad, A lo mejor se sorprende.                                                                                          

Clienta- ¡¡A estas alturas, mi madre no me va a tomar en serio!!

Yo- ¿Me permite un consejo aunque sea atrevido?                   

Clienta- Bien, le escucho.                                                                

Yo- Imagine que usted se atreve a decirle a su madre muy seria   “Mamá, me molesta mucho que fumes. Si no dejas de fumar, no voy a volver y ya nadie va a cuidar de ti”.                                     

Clienta- Hombre, yo no voy a abandonar a mi madre porque no deje el tabaco. Además, ya le digo yo que no me va a tomar en serio.

Yo- ¿Me permite una opinión aunque sea molesta? 

 Clienta- Bueno, bien, de acuerdo.                                                      

Yo- Vamos a ver, usted con el humo de su madre, tiene un problema serio, pero teme que su madre no la tome en serio. Su madre tiene un problema serio, que tampoco quiere tomarse en serio ella misma. Si usted la asusta en serio con el abandono, ella no puede elegir. Entonces no le queda más remedio de tomar en su aviso en serio.                                                                              

Clienta- Pero yo no voy a abandonar a mi madre.                                

Yo- No, no le digo que lo haga, le digo que se ponga seria para que la crea.                                                                                    

Clienta- Mire, le agradezco su intención, pero mi madre es mayor ya y prefiero que siga disfrutando de fumar, los pocos años de vida que le queden.                                                                             

Yo. De acuerdo, entonces ¿Cuál es el problema?

La clienta ya no pudo contestar porque llegamos a destino y tenía mucha prisa, pero, me hubiera encantado escuchar su respuesta.

Los sustos nos los tiene que dar el cuerpo, porque parece que, mientras no sea así, no hay que ”dramatizar”.

                                            ……………………………….

Una cosa es, no hacer algo por convicción personal.

Otra, no hacerla por miedo.

Si nos preguntamos a nosotros mismos cual es la verdadera razón, podemos pensar siempre “Hago o no, lo que me sale de las narices”. 

Pero  ¿Realmente es esta la razón?

El 70 % de los presos comunes de todo el planeta son analfabetos.   De ese porcentaje, más de las tres cuartas partes, cuando salen, vuelven a reincidir. El resto prefiere estudiar dentro, y algunos incluso salen con una carrera: Raramente, los que salen con un diploma universitario vuelven a reincidir. Esto evidencia que el castigo o el encierro no emancipan a nadie. Sin embargo la educación y el trabajo si son capaces. Mientras unos pierden el tiempo haciendo lo que les da la gana, otros aprovechan ese mismo tiempo en sacar lo mejor de sí mismos y progresan, (incluso mucho más que si estuvieran en libertad), porque dentro de la cárcel, tuvieron la oportunidad que afuera, nadie les pudo dar.

¿Quienes aprovechan su tiempo? ¿Los que progresan con esfuerzo o los que hacen aquello que les viene en gana?  Ser analfabeto para una gran mayoría ya no es una razón. Es una excusa. Y el paso del tiempo es la única cosa que no perdona a nadie ni a nada. 

Fumar dos cigarros al día acorta media hora a nuestra vida. 

Hacer veinte minutos de ejercicio, nos regalan una hora más.            

Es curioso: El castigo no sirve y acorta nuestra vida.                                               

La educación y el esfuerzo nos dan más beneficios.                               

¿Hacer sólo “lo que nos da la gana” resulta rentable?

Entonces, si no es así, lo rentable es tener un equilibrio entre los deseos y las obligaciones.

¿Fumar respeta ese equilibrio?                                                                   

El tabaco no respeta a su consumidor y le solo genera desequilibrios. Por eso a muchos fumadores les cuesta tanto trabajo dejar de fumar: Porque hay que recuperar el equilibrio físico y el respeto propio.

Dejar de fumar implica darse permiso para ganar tiempo, dinero, respeto, libertad, salud, dignidad, la admiración de los suyos y empezar una vida nueva desde el coraje de decir “Ya lo dejé”.

Créame, es una vida nueva. El “Yo enfermo” o “Laura ” o “El niñato”, que llevamos dentro, se pondrás sanos y le halagarán por su esfuerzo.                             

Decídase ahora mismo y deje de fumar.                                                    

No se lo pido yo. Se lo regala usted.

La vida es un regalo.

                                   ……………………………………….

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Un grato saludo para todos/as.

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hace 5 días 22 horas

Pag.76 a 80

Espero un semáforo. Esta mañana está floja. Pocos clientes y con trayectos cortos. Se abre el disco y arranco el taxi.  Diviso que alguien alza su brazo a unos doscientos metro y solicita que pare.

¡Qué sorpresa!, ¡Pero si es David, un amigo del barrio! (Le recojo).

 David- ¡¡Coño Antonio, que lujazo!!, ¡¡Cuánto tiempo sin verte!! (Nos estrechamos las manos de manera muy cordial)

Yo- ¡¡¿Qué tal estás, David?!!, ¡¡Macho, no se te ve por el barrio!! (Me indica destino y seguimos hablando mientras conduzco).

David- Estoy muy liado macho. Vengo de hacer unas cosas y acabo de salir del estanco de comprar tabaco. Por cierto ¿Quieres un pito? (Me ofrece de su paquete sin estrenar).

Yo- Compi, siento decirte que aquí no se puede fumar, mi jefe ha sido tajante en esto. De todos modos, yo ya lo he dejado hace unos meses.

David- ¿Qué me dices? ¿No me fastidies que te has pasado al bando de los “intolerantes”?

Yo- No, a mi no me afecta que la gente fume, mientras me respeten o no lo hagan dentro del coche, es mi trabajo.

 David- Ya empezamos. Con lo bien que pasamos muchas tardes charlando y fumando.

Yo- Eso lo podemos seguir haciendo.

-David- Sí bueno, ya, pero no es  lo mismo, porque seguro que voy a tener que abstenerme para que tú no te vuelvas a enganchar.  

Yo- Bueno hombre, lo único que te pediría es que dirijas el humo hacia otra parte.

David-¿Y cómo te ha dado por ahí, con lo mucho que le dabas al pito? , ¿Has seguido algún tratamiento por alguna enfermedad o algo? 

Yo- No, David, he seguido la terapia de un señor que se apuntó a un foro para dejar de fumar y me convenció su argumento.

David- Chico, a mi es que me encanta fumar, pero además de esto, me entra una mieditis solo de pensar en un café, una copa, una fiesta, una reunión de amigos…sin un pito que llevarme a la boca. Me acojona pensarlo.

Yo-Pues a mí me sirvió de mucho leer una terapia basada en las tres A.A.A. Si quieres te lo cuento?....(David asintió)

Yo-Verás David, “Esta es la historia de un maleante llamado nicotina y de un poderoso, pero iluso gestor, llamado subconsciente. Un día la nicotina le dijo al subconsciente: Si me permites que te robe la voluntad, yo te daré paz, tranquilidad, relax y conviviremos juntos y en armonía. El subconsciente: ¿Pero tu presencia tendrá un precio?...La nicotina: ¡No! Solo te recordaré cada media hora que me repongas!..(Lo que no sabía el subconsciente era que el recuerdo de la nicotina se reponía a base de ansiedad. Para cuando lo descubrió, ya no podía frenar el chantaje). Desde ese día, sería el esclavo del maleante por MIEDO a sentir ansiedad. Pero luego aparece un tipo que ofrece una manera de liberarse del  problema y lo llama la terapia de las tres A.A.A…”

David- ¿En qué consiste esta solución? 

Yo- Bueno, cuando te planteas dejar de fumar, también puedes valorar que te vas a regalar una buena salud, una vida más larga, una buena autoestima, un ahorro considerable de dinero  y a lucir esto tan difícil para otros de “ Ya lo dejé, ya no soy fumador”….. Sin embargo ahora solo te regalas el MIEDO a dejarlo y así continuarás igual.          

David- Oye, que se pasa muy mal con el mono. ¿O es que a ti no te ha ocurrido eso ¿No me digas que al principio no tenías miedo?

Yo- Mira David, aquel tipo me enseñó algo muy valioso con esas tres A.A.A. …..Cuando lo dejas,.........................¡¡Abandonas la nicotina, Abandonas la ansiedad y cuando la ansiedad se vá, Abandonas tus miedos!!.

David- Claro, tú no tienes miedo porque lo has dejado yá.

Yo- Exacto y si tú quieres dejar de tener miedo¡deja de fumar!...........

                                         .................................

 Toñi” está trabajando en la oficina.

Hablan ella y una compañera que está enfrente a ella.

Toñi- ¡Pues vaya mierda, hija! , ¡Con esta ley nueva que han sacado en el parlamento, ni fumar podemos ya  en los bares ni mientras trabajamos!-

-¡Si Toñi! , ¡Cualquier día de estos nos van a prohibir respirar!-

Toñi- ¡¡Es que esto es inmoral!! , ¡¡ ¿No pagamos los impuestos que les sale de las narices a los señores del Congreso?!! , ¡¡Pues que nos dejen en paz  de una puta vez!! ¡O, en todo caso, que sea el empresario quién tenga la potestad para prohibirlo! ..,¡¡Pues no!! , ¡Si viene un cliente y lo atiendes, no puedes fumar ni ofrecerle! , ¡Si suena el teléfono no puedes entretenerte en esta mierda de trabajo! , ¡Si vuelas en avión, te jodes hasta que llegues a destino! , ¡Si vas en metro o autobús, te aguantas! , ¡Si vas a comer a un restaurante, te sientan en un sitio reservado a fumadores, que te da la sensación de que parece un “gueto” para apestados! y por si fuese poco, ahora no puedes fumar en el trabajo y te dan de forma   “compasiva”, unos minutos para ir a la calle a fumar…………… ¡¡¡ Váyanse a la mierda, señores!!!-

-Esto es lo que hay, Toñi.  ¡A lo mejor no sería mala idea dejarlo!-

Toñi- ¿Dejarlo, yo? ,¡¡ Ni loca!! , ¡¡Seguiré fumando porque es mi derecho y mi libertad!! , ¡¡ Y a quién le joda, pues eso mismo!!-

La jornada se termina y Toñi sale a la calle de regreso a su casa.

Al doblar una esquina, se encuentra con Rosa, una vecina con la que se lleva bien.-

Rosa-¡Hola Toñi! , ¿Ya terminaste hoy?-

-¡Si Rosa hija! , ¡Que larga se me ha hecho la jornada! , ¡No te puedes imaginar!-

Rosa- Bueno, así es la vida…..por cierto, me he fijado de unos días para acá, que te noto mejor cara, tienes mejor la piel,  está más tersa, ¿Te estás haciendo algún tratamiento de belleza?-

Toñi- Pues, si, es verdad que me siento distinta. Es que desde que nos prohibieron fumar en el trabajo, quieras que no, aunque es obligado, no fumo y “Noto una gran mejoría.” ¡Además! , ¡He notado que por las mañanas parece que toso menos y tengo menos irritada la voz!, ¿Sabes? ¡Por cierto!......¿Quieres un pitillo?..............

Rosa- No gracias. Ya lo dejé hace tiempo.

Toñi- ¡Ay Rosita! ¡Qué envidia me das!.

                                     …………………………………..

Una vez hablé con un farmacéutico mientras le hacía un servicio con el taxi y reconocía con gran pesar, su incapacidad para dejar de fumar.  Se había puesto en manos de psiquiatras, curanderos, herbolarios, acupunturas, clínicas láser y todo tipo de artilugios  farmacéuticos para ayudarlo.....pero ni por esas. Le pregunté qué estaría dispuesto a hacer "DE VERDAD" para dejar el tabaco. La afirmación " DE VERDAD", le chirrió bastante, dándome a entender que yo no tomaba en serio su problema y que banalizaba sus confesiones. Creyó que yo no podía ponerme en su lugar, que no podía comprender con la suficiente altura su impotencia y que el refugio que buscaba en mi consejo, patinaba con alguien que no iba a ser todo lo eficaz que su problema requería.

Quizá tenía mucha razón. Quizá yo solo soy un tipo que, en aras de ayudar al prójimo, me extra-limite desde mi baja competencia, para abordar una solución eficaz,  allá donde verdaderos profesionales no lo ayudaron. Puede ser así, lo reconozco, pero al menos, mi granito de arena puede ser una china muy gruesa, dentro del zapato de una adicción. 

Volviendo a nuestro relato. 

Le dije al señor que, si estaba dispuesto a firmar un contrato, en el que me eximiese de responsabilidades penales, estaría dispuesto a garantizarle un método, en el que estaría seis meses sin fumar. Me pidió explicaciones.  Le advertí de que solo era una propuesta táctica.... Insistió.  Le dije que tras la firma, le iban a buscar dos matones, lo iban a meter en una habitación, lo atarían de pies y manos a una cama y luego yo me ocuparía de darlo de comer, asearlo y que no le faltase ninguna atención durante seis meses, excepto, claro, fumar.
Luego le pregunté                                                                                           

Yo-¿Qué creería que le iba a pasar a usted en ese estado, colmado de atenciones, pero sin catarlo?...                                                                  

Cliente-¡¡ESO SERÍA UN SECUESTRO!!-(Contestó)                                          

Yo- "Mire señor, está usted secuestrado ahora mismo por el tabaco

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hace 5 días 22 horas

Pag.81 a 85

Y usted "no puede liberarse de ello"....si yo le secuestro con su propio consentimiento, en seis meses usted se ha librado de ambos secuestros-....                                                                                              

Cliente-¡¡Pero esto me priva de mi libertad y me confina" 

Yo-"No señor, se equivoca. Yo solo le obligo a dejar de fumar de una manera que usted no puede rechazar y además estoy autorizado y obligado a cumplir con usted". ¿Cree usted que podría soportar el mono?- (Pregunté un poco sarcástico).

Cliente- "¿Qué otra opción me deja usted?- 

Yo- Una muy simple: Obligarse usted mismo, así no tiene que pagarme por confinarle. Usted desea dejar de fumar pero no invierte LA DISCIPLINA necesaria, por tanto,  si está dispuesto a pagar a otros para que carguen con su responsabilidad, le ofrezco este método allá donde los otros NO FUNCIONARON".............

No hablamos el resto del viaje. La callada por respuesta formó un silencio espeso.
 

(Si alguien no quiere OBLIGARSE a dejarlo, seguirá secuestrado por su pereza. ¿Hay otra explicación?). Puede usted pensar que el influjo de la adicción es muy poderoso, pero esto no anula la voluntad, no anula la dignidad, porque de ser así, nadie debatiría ni defendería su argumento.

                                               ……………………..

El señor Juan va a revisión médica. Fuma dos cajetillas de tabaco diarias, tiene 76 años y serios problemas con su salud, pero sigue fumando.  Curiosamente, el médico que le trata, aunque es bastante más joven, también fuma bastante.

Médico- Hola Juan, ¿Qué tal se siente hoy?

Juan- Pues mire usted doctor, tengo una tos tan brusca que no me deja dormir por las noches. ¿Podría mandarme algo para calmarla? (Acto seguido se le escapó un golpe bronco de tos.)

Médico- ¿Qué tal si intenta dejar de fumar?

Juan- Lo siento doctor.  Pero fumar es una de las pocas cosas que no me voy a prohibir.

Médico- Bien, le voy a recetar estas pastillas y tome una cada vez que se acueste.

Juan- Verá doctor, ya me las recetó en otra ocasión y la verdad, solo me hicieron algo la primera noche.

Médico- Pues serían mucho más eficaces si usted dejase de fumar.

Juan- Mire doctor, no voy a dejar de fumar. Ya sé que esto es dañino y todas esas cosas, pero es uno de los pocos derechos que aún me quedan y no voy a renunciar a ello…¡Además me gusta!

Doctor- Bueno….Pues le receto un jarabe balsámico y tómelo cuando empiece a toser.

Juan- Creo recordar que esto también me lo mandó hace tiempo y no me hizo nada.

Médico. A ver Juan, usted quiere fumar pero no quiere toser. Usted no me escucha cuando le digo que debería dejar el tabaco.

Juan- ¡Usted tampoco me escucha cuando le digo que no se meta en mi vida privada! ¡¡Fumar es mi derecho y mi libertad y fumo porque me da la gana!!..¡¡Faltaría más!!

Médico- ¡Juan le recuerdo que el médico soy yo y si usted tiene tos, mi obligación es decirle cual es el remedio, pero debe darse cuenta de que si sigue sin escucharme y sin hacerme caso, lo tiene usted muy mal.

Juan- ¡Pues si estoy tan mal y en peligro ¿Porqué no lo deja usted también? ¡A lo mejor me daría un buen ejemplo y me animaría de verdad!...Por favor, deme algo que sea eficaz y quíteme la maldita tos, no el tabaco.

Médico- Mire Juan, mi salud en estos momentos no está tan mal como la suya y no hay motivo para que yo también lo deje. Esto ahora mismo no supone un riesgo serio para mí.

Juan- ¿Me está diciendo que a mí, ahora mismo, me tiene que importar mi salud y mi vida, pero a usted de momento, no le importan una mierda las suyas?.....

¿No parece esto un diálogo entre besugos?. ¿Cómo puede trabajar de sanitario, alguien que recomienda dejar el tabaco cuanto antes y luego se escapa a fumar en cualquier momento? ¿Qué solución nos venden que luego no sirve para ellos? ¿Pedimos a los políticos que den ejemplo y luego nosotros escurrimos el bulto?...........Nuestro cuerpo es nuestro hogar. Es donde se esconde toda nuestra vida. ¿Cómo queremos limpiar la casa de los demás mientras la nuestra sea una pocilga?  

                                           ……………………………

Hoy está nublado. El suelo esta mojado y resbaladizo. Tengo que tener cuidado al frenar, pues el taxi patina algo más de lo que debiera.(A ver si el jefe le cambia las cubiertas a las ruedas, porque conducir así no es muy seguro). Me echa el alto un señor de mi edad más o menos, unos 35 años. Saluda, da una bocanada a su pitillo, y lo tira antes de cerrar la puerta en seco. Se le notó un poco afónico. Después de indicarme su destino me dirijo a la autopista M-30. El señor tenía ganas de conversar e intercambiamos impresiones del clima tan revuelto que hacía hoy en Madrid. Luego me interesé por él.

Yo- Parece que se ha acatarrado ¿No?. Se lo digo por la voz. En estos días de lluvia es normal coger un trancazo.

Cliente- No me cuente, no me cuente. Llevo más de dos meses cogiendo un resfriado tras otro. No se me va la afonía ni de coña. Estoy pensando dejar de fumar, porque esto también influye, pero no tengo fuerza de voluntad para dejarlo.

Yo- Pues yo llevo varios meses que lo dejé y la verdad, sin ánimo de darle envidia, me siento muy bien.

Cliente- Normal. Se sabe que nuestro cuerpo  tiene peores respuestas en nuestras defensas cuando estamos enfermos. Son más deficientes.

Yo- Perdone una pregunta ¿Porque dice que no tiene voluntad para dejarlo? Hay mucha gente que lo está dejando ya.

Cliente- Lo he intentado varias veces, créame, pero en cuanto pasan más de dos horas me subo por las paredes. De verdad que soy un “negao” con mi voluntad. Y usted ¿Cómo lo dejó?

Yo- Pues mire, me puse a escribir mi propia terapia.

Cliente-¿Puede saberse qué le funcionó o que argumentos escribió? Lo digo por si me sirve de ayuda a mí.

Yo- Bueno, primero hay que tener claro que uno mismo quiere dejarlo, aunque no se sienta con voluntad. A partir de ahí, me hice una serie de preguntas incómodas que me ayudaron bastante. Pero le advierto que son preguntas que molestan. ¿Me da su permiso?

Cliente- ¡¡Claro hombre!! Nunca se sabe lo que uno puede aprender.

Yo. De acuerdo. Quiero que entienda que todo cuanto le voy a decir es sólo para ayudarle. Si se ofende o lo entiende de otra manera no vamos a conseguir resultados.

Cliente- Adelante caballero.

Yo- ¿Tiene usted hijos?.

Cliente- Si, una niña de cuatro años.

Yo- De acuerdo. Yo mañana, cuando su hija vaya al cole, la voy a secuestrar y le voy a comunicar que, el rescate que va a pagar por salvarle la vida a su hija, es que usted deje de fumar. Le voy a controlar a donde vaya. Si enciende un solo pitillo, aunque sea en el servicio de un bar, lo sabré y entonces le pegaré un tiro en la cabeza a su hija. En este caso ¿Usted dejaría de fumar? (Al cliente se le abrieron los ojos como platos). 

Cliente- Hombre, es que no me queda otro remedio. Como decían por ahí “Yo por mi hija, mato”. Por supuesto que dejaría de fumar.

Yo- Usted sí estaría dispuesto a hacer un sacrificio por salvarle la vida a su hija, por tanto usted sí tiene fuerza de voluntad. Lo que pasa es que ahora no quiere hacer ese sacrificio por salvar la suya. Está claro que usted quiere a su hija pero ¿Usted se quiere a sí mismo?

Cliente- Hombre, visto como lo plantea usted parece que no, pero sí, yo me quiero mucho.

Yo- Esa respuesta se la tiene que dar usted mismo con sus actos. No nos damos cuenta del valor que tiene nuestra vida hasta que no está en riesgo, como en este caso, su hija. Pero ¿Qué le hace creer que ese valor solo lo tiene su vida cuando vaya a perderla?

Cliente- La verdad es que nunca lo pensamos así y es cierto.

Yo- Pues yo no pongo en duda que quiera a su hija, pero cada pitillo que enciende le resta a usted un cuarto de hora de vida. ¿Imagina que por fumar diez cigarros diarios va usted a vivir 8 años menos?

Cliente. Eso nunca se sabe. Lo mismo dentro de cuatro días ya no estamos aquí.

Yo- Es cierto, pero si diéramos eso por bueno siempre ¿Para qué tener hijos, quererlos y criarlos, si nos vamos al carajo en cualquier momento?....Lo que si podemos hacer es vivir el mayor tiempo posible junto a los que queremos y no acortar nuestra vida fumando. ¿Por qué le voy a regalar diez años de mi vida al tabaco, cuando se los puedo regalar  a mi hija?

Cliente- Visto así, es cierto-

Yo- ¿Hay otra manera de verlo?    85

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hace 5 días 21 horas

 

Pag 86 a 90 es el final.     

Cliente- Bueno, está bien pensarlo así, siempre que funcione.

Yo- Mire usted, el otro día hablando de esto con una señora, me decía que ella no lo dejaba porque una vez lo intentó y engordó siete kilos.  Le expliqué que el organismo, al dejar de fumar, se regula en un proceso de desintoxicación y orienta la ansiedad hacia el apetito, pero es un proceso temporal y luego, al pasar unos meses, el peso se reequilibra y se puede adelgazar para tener un peso aceptable.

Cliente- ¿Y qué le dijo ella?

Yo- Que prefería seguir fumando y estar delgada porque se sentía mejor así. Le advertí que la grasa se puede combatir haciendo ejercicio.

Cliente- ¡Qué mala es la pereza! ¿Verdad?

Yo- Claro. ¿Cómo va a dejar de fumar una persona que tiene más miedo a engordar que a un cáncer de pulmón?

Cliente- Es que es verdad que nunca lo pensamos así-

Yo- ¡Vaya! Al menos usted es honesto. ¿No se da cuenta de que, cuando no queremos hacer una cosa, preferimos pensar que no tenemos voluntad? La pereza, el acomodamiento, muchas veces nos ciega y siempre se pueden justificar con excusas, pero maduramos cuando hacemos los deberes.

Cliente- Debe ser eso. No queremos complicarnos la vida y al final no tenemos escapatoria. Bueno, pensaré en esto que me ha dicho. Ha sido muy agradable su conversación y enhorabuena. A ver si la próxima vez que nos veamos me felicita usted a mí.

Yo. Ya verá como lo consigue si lo hace pensando en su hija.

Pagó, se bajó del coche y se despidió desde afuera con el mismo gesto que me llamó.

                                             ……………………….

Señora de unos 50 años me da el alto al doblar una esquina en plaza de Cuatro Caminos. Me saluda ausente y me indica destino. Su aliento olía a tabaco rubio que apestaba. Su ropa igual.

Yo- Señora, ¿Le molesta que abra mi ventanilla?

Clienta- Bueno, bájela un poco. Hace frío y no me quiero enfriar, que luego me cuesta soltar los catarros.

Yo- Es que verá, tengo un poco de alergia al olor del tabaco (Mentira gorda) y me da asma si no ventilo bien.

Clienta- ¡Pues sí que es usted delicadito! Ande, ande, abra lo que necesite.

Yo- No se preocupe, con un poco me basta. Muchas gracias (hipócrita).

Clienta- Usted no ha fumado nunca por lo que veo.

Yo- Si pero hace ya mucho tiempo que lo dejé precisamente por la alergia (Otra mentira gorda).

Clienta- Bueno, al menos ese problema no fue grave y lo consiguió.

Yo- De todas maneras ya andaba yo detrás de dejarlo igual.

Clienta- Yo no lo dejo. Con lo rico que está, yo no sería nadie sin fumar.

(Creo que ella no sería nadie de ninguna manera pensando así, pero respeto  su falta de sentido común).

Yo- Le invito a un experimento que se me acaba de ocurrir.

Clienta- Usted dirá.

Yo- Si cogemos un cigarro lo miramos fijamente durante unos segundos. Miramos esos hierbajos que hay dentro que nos tienen enganchados. Luego cogemos el cigarro entero, lo tiramos al suelo y lo pisoteamos. Después nos preguntamos: ¿Qué he hecho? ¿He desperdiciado un cigarro o le he sacado provecho? ¿Qué pensaría usted? (La pregunta tiene su miga).

Clienta- A ver, es verdad que el pito que no fumo no me hace daño. Pero yo no me gasto una pasta en fumar, para tirarlo a la basura sin fumármelo.

Yo- Entonces estamos de acuerdo en que nos gastamos una pasta en hacernos daño.

Clienta- No, me la gasto en fumar, aunque sé que me hace daño. Pero hacemos tantas cosas que nos hacen daño………

Yo- Entonces es bueno pagar por todo lo que nos hace daño. ¿No?

Clienta- No he querido decir eso. He querido decir que tendríamos que dejar de fumar, de beber, de contaminar, Usted me entiende ¿verdad?

Yo-Claro que la entiendo. Pero creo que estamos pagando por abusar de todo y esto no pinta nada bien. ¿O acaso cree que esto no va a tener nunca consecuencias?

Clienta- Seguro que sí, pero no me preocupa porque seguro que yo no lo veré.

Ya no hubo tiempo para más conversación. Me pagó y se fue, igual de distraída que entró.  Espero que nunca se tenga que tragar su indiferencia.……

Estamos muy convencidos de que necesitamos fumar. Esto es tan contundente que fumamos incluso sin ganas. Bueno, sin ganas no: ¡Fumamos cuando nos aburrimos!. En lugar de preguntarnos ¿Porqué fumamos 7 de cada 10 cigarros sin ganas? Deberíamos preguntarnos ¿Por qué nos aburrimos? . ¿Porqué nuestro cuerpo tiene que pagar por nuestra falta de imaginación?. ¿Por qué nos enfocamos en vivir de manera indiferente en lugar de vivir de manera interesante? La respuesta a esto podría ser que hemos vivido nuestras vidas sin que nadie nos enseñara a ser creativos. Porque ser creativo está más relacionado con construir, que con destruir. Cuando el conocimiento se usa para construir se genera riqueza. Cuando se usa para destruir, se genera miseria.

Una relación de pareja se construye desde la complicidad, la intimidad, el respeto y el afecto. (Este ejemplo también vale para uno mismo).   Aquí no hablamos de un hombre y una mujer como tal. Hablamos de dos personas que deciden ser leales a un proyecto de vida en común y aúnan sus vidas en el compromiso de dar lo mejor de sí mismos al otro. Cuando uno de sus miembros abusa del otro, la relación muere, incluso aunque sigan juntos. El problema actual viene, cuando es la realidad la que abusa de ambos y en lugar de unirse, la relación se aleja. En estos tiempos convulsos, donde lo inmediato es imperioso, donde las neurosis son “necesarias” para sacar el máximo partido al tiempo, es lógico que las parejas cada vez duren menos: Si solo tienen tiempo para cumplir obligaciones, no hay tiempo para el amor, no se dedican tiempo para amarse. Las exigencias de lo inmediato, convierte todo en algo muy efímero y banal, exento de valor humano. Es como si nos dejásemos arrastrar por la vorágine de un remolino y nuestra vida se usa como una servilleta que acaba en el cubo de la basura. Cuando esto sucede, día tras día, acabas yendo a la cama con la sensación de que nuestra pareja es una desconocida cuyo trato es vernos correr y acabar agotados. Y esa ansiedad cotidiana nos acaba deprimiendo, siendo caldo de cultivo evidente para fumar. Buscamos pues el placer inmediato para el desahogo de las ansias urbanas. Separar, distinguir, nuestro derecho a vivir con plenitud, con el arte de amargarnos con prisas requiere un basta y planificar muy en serio un ratito diario para lo que nos gusta. Quizá con ese ratito nos ilusione volver a casa y no necesitemos drogarnos en nuestro tedio aburrido de parecer caballos de carreras sin pausa. Parece que las cosas hechas a “Fuego lento” están obsoletas. Pero luego nos encanta que cocine mamá con esa gran paciencia con la que hacer una buena comida. Claro: Ella tiene tiempo para hacer un buen guiso. Ella viene de una época donde la gente se reunía en familia para comer en una mesa, en lugar de comerse una hamburguesa fría, mientras persigues al autobús que se acaba de escapar.

Como dijo una vez Albert Einstein: Mientras haya gente desgraciada, no podemos hablar de progreso.

Si miramos al tabaco como un amigo, nos matará tarde o temprano. Si lo miramos como a un asesino, querremos librarnos de él. Piense usted qué reflexión le ha resultado más útil. El mayor depredador de vidas de la historia, no es hambre, ni tan siquiera el tabaco, es la estupidez humana. La vida tiene el valor que queramos darle. En el fondo vivir, viviendo, en lo único que tiene sentido, porque el sentido de la vida es generar más vida. Nuestros hijos esperan de nosotros nuestro cariño y nuestro ejemplo: Enseñémosles a vivir, no a matarse. Regalemos a nuestros hijos y a nosotros mismos el valor de vivir……………¡Viviendo!.

                                                …………………………

Le agradezco el tiempo que ha dedicado a la lectura de este libro y por supuesto, si ha llegado a leer hasta aquí, le doy las gracias por su paciencia. Ojala le haya resultado la lectura amena y le haya servido de ayuda para dejar de fumar. Léalo tantas veces como quiera olvidarse del mono: A mí me sirvió.   

Jamás dude de que lo pueda lograr. No se subestime, porque esa es la única excusa que funciona para fracasar.

Usted debe triunfar ante usted mismo. Permítase esa oportunidad.

Le garantizo que tras un año de abstinencia, se sentirá una persona nueva. Miles de ex fumadores se lo confirmarán.  

Acabemos con esta lacra genocida.

Un enorme saludo y mucha suerte en su vida.

 “ Ave Cáncer, los que van a vivir te saludan”.

 

                                                                                    Antonio Simón Mauri. 

                                       

Un grato saludo para todos/as.

Imagen de Antonio Simón Mauri
hace 5 días 21 horas

Bueno guerreros/as, espero haya sido ameno y si quereís opinar sobre algo que podría cambiar pues siempre son valiosos todos los puntros de vista. Gracias a todos/as.

Un grato saludo para todos/as.

Imagen de Mardel
hace 2 días 16 horas

Buenas tardes. Antonio cómo estás? 
te estoy leyendo, todavía no he terminado por falta de tiempo pero te digo que voy rápido porque siempre quiero saber más! Ja ja

excelente como escribís y te expresas. Increíble tus vivencias y reflexiones. Cómo un desamor te hizo dar un vuelco terrible! Y a partir de allí creciste de una manera asombrosa! Hermoso todo lo que vas relatando.

Me gusta muchísimo el pensamiento sobre seres superficiales y materiales de consumo. Es tal cual! La felicidad supongo que está en otro lado verdad?

genial, seguiré leyendo y después te comento!

te felicito! Hermosa tarea y legado a partir de tu propia experiencia de vida. 
saludos 

Imagen de Antonio Simón Mauri
hace 21 horas 46 mins

Buenos días Susana. Me encanta que te guste y me das muchos ánimos. Gracias por la admiración que sientes hacia mí y quiero que sepas que es mutua.

Susana, lo que me ocurrió,(Como explico en el relato), es una metamorfosis mental real. Un cambio hacia una manera de entender la vida, de una manera más consciente y sensible, a mí favor. Y esto parte desde el aprendizaje de hacer preguntas correctas, ser humilde y contestarlas con honestidad.

Pongo un ejemplo: La palabra PUEDO. (Viene de PODER).

Podemos añadirle delante un SI o un NO: “SI PUEDO o NO PUEDO”.

Si además le añadimos la palabra CÓMO, entonces tenemos dos frases positivas:

“SI PUEDO hacerlo” y “¿Cómo PUEDO hacerlo?” Estas dos frases son correctas y te invitan a actuar, porque tú misma te capacitas y buscas el modo de lograrlo.

Sin embargo si usamos NO PUEDO, se impone hacer otras preguntas: PORQUÉ y PARA QUÉ. ejemplo: “NO PUEDO HACER TAL COSA” y después “ ¿PORQUÉ NO PUEDO HACERLA Y PARA QUÉ SIRVE PENSAR ASÍ?

Si nuestro impedimento no es posible o no está a nuestro alcance, es lógico que comprendamos  nuestras limitaciones  y las aceptemos. Pero la gran mayoría de las veces, hemos aceptado rendirnos antes de actuar. Esto se llama comodidad tóxica. Y a mi juicio se basa en la puñetera pereza, que nos inmoviliza y nos engaña, lo que delata una falta grande de amor propio. Además, pensar NO PUEDO nos evita muchas oportunidades reales que la vida nos brinda y sumar con ello experiencias que enriquecen nuestro valor personal. Cuando hablo de valor personal me refiero a que cada experiencia te capacita cada vez más y te sientes a su vez, más capaz de seguir intentando cosas nuevas y creciendo, con lo cual los “NO PUEDO” son una actitud rancia hacia tu vida. Para mucha gente, su vida es un insípido deambular entre sus obligaciones cotidianas y su pereza. ¡Qué triste! ¿No?  Sus actitudes son conformistas y muy poco creativas, cuando tienen en sus manos todo un universo por descubrir.

Aquí, dejar de fumar, es una situación menor, cuando contactas con una manera creativa de entender las cosas. Cuando piensas SI PUEDO…..el cielo es el límite: Cada peldaño que subes hacia él, con las preguntas correctas, te hace más inteligente, porque, no solo tu actitud a vivir es optimista y te hace feliz, sino que la propia existencia se convierte en algo atractivo, pues cada cosa que nos rodea esconde mil secretos que queremos descubrir. Cada nuevo hallazgo nos da nuevos elementos de juicio y entrenamos a nuestra mente a razonar mejor desde la comprensión. ¡¡Es comprender lo que nos hace valiosos!!: Cuanto más comprendemos y ampliamos nuestros conocimientos, más valiosos somos. ¿Quien se aburre con esa forma de pensar? ¡¡Nadie!!... Y querida amiga, si no te aburres nunca, no necesitas fumar. Pero esto obliga a renunciar a la pereza. Y cambiar este hábito de conducta es muy incómodo para muchas personas. Por esta poderosa razón, siempre habrá ricos y pobres (y no me refiero en exclusiva a tener dinero). ¿Por qué la gente construye su propio muro que le impide avanzar y se condena a ser infeliz? La paz y el orgullo se consiguen con esfuerzo. Pero no un esfuerzo estéril. Sino una actitud vital siempre activa; Esto SÍ es vivir.

No me importa que recomiendes mi borrador a cualquiera. Ahí está para ayudar. Espero tu respuesta Susana, como siempre, con gratitud. Un grato saludo. 

Un grato saludo para todos/as.