Fumar en la adolescencia eleva el riesgo de cáncer de mama

Lun, 19/05/2003 - 11:42

Por si no existían suficientes evidencias de que ?como dice la omnipresente leyenda? «el tabaco perjudica seriamente la salud», las mujeres cuentan desde hoy con un nuevo motivo para no fumar. Un trabajo publicado en el último 'The Lancet' ha constatado que este hábito incrementa el riesgo de sufrir cáncer de mama ?el tumor femenino más frecuente? en la edad adulta, fundamentalmente entre aquéllas que prueban el cigarrillo durante la adolescencia.

En los últimos tiempos los expertos vienen advirtiendo de que el aumento del tabaquismo entre las mujeres comienza a pasar factura. En dos décadas, el cáncer de pulmón habrá adelantado al de mama en los índices de mortalidad femenina de los países desarrollados; de hecho, el primero ya ha superado al tumor de la glándula entre las estadounidenses. Ahora, parece que este último también debe sumarse a la lista de trastornos asociados al cigarrillo, como la enfermedad coronaria o el cáncer de vejiga.

Investigadores canadienses han llegado a esta conclusión tras entrevistar a un millar de féminas menores de 75 años que habían desarrollado un tumor mamario y a otras tantas mujeres sanas. Entre las 658 participantes premenopáusicas, que tenían una media de 44 años, la probabilidad de sufrir la enfermedad era más elevada (1,7 veces mayor que la de las no fumadoras) si la entrevistada había adoptado el vicio muy joven (es decir, en los cinco años posteriores a su primera menstruación). El riesgo también aumentaba (siete veces, o incluso más) entre las adictas que nunca habían estado embarazadas, en el caso de que consumiesen al menos una cajetilla diaria o 20 anuales.

«Estos resultados sugieren que el tejido mamario humano es más sensible a los carcinógenos medioambientales durante periodos de rápida proliferación celular en los que la diferenciación [de dicho tejido] es incompleta (la pubertad) o cuando nunca se alcanza la diferenciación celular completa (mujeres sin descendencia)», explican los autores. Es decir, a las glándulas les afecta el tabaco cuando no han terminado de desarrollarse.

Causas

Durante la adolescencia, la mama está compuesta fundamentalmente por lóbulos primitivos o en desarrollo, que sólo se diferenciarán por completo tras la primera gestación. A partir de entonces, las células serán menos sensibles a ciertos agentes cancerígenos, como el tabaco.

El nuevo trabajo no ha detectado este efecto entre las participantes posmenopáusicas. «La asociación entre el tumor mamario y los factores de riesgo depende en gran medida de la edad de la mujer en el momento del diagnóstico de la enfermedad», aclara el comentario que acompaña a esta investigación. Precisamente, esto podría explicar que anteriores estudios sobre el tabaquismo y este tipo de cáncer no llegasen a resultados concluyentes.

El nuevo trabajo, por el contrario, «refuerza la importancia de la prevención, especialmente en el inicio de la adolescencia», de acuerdo con los propios autores. De todos modos, no parece tan fácil concienciar a los más jóvenes acerca de los riesgos de ciertos hábitos. Un estudio publicado en el último Preventive Medicine ha observado que en la última década el estilo de vida de los universitarios europeos ha empeorado.

Después de encuestar a 10.000 estudiantes en 1990 y a otros tantos en 2000, se constató que el tabaquismo había aumentado y el consumo de fruta, disminuido. También se habían debilitado las ideas acerca de un estilo de vida sano. «Los análisis muestran unas decepcionantes tendencias en los comportamientos sanitarios de los estudiantes ». Parece que los más jóvenes necesitan concienciarse de los riesgos del tabaco, sobre todo a la luz de las conclusiones de The Lancet.

Fuente: Diario El mundo 5.10.2002

Mié, 16/07/2003 - 10:39

Comecocos, apreciado,

Me he puesto a traer para primera línea las encuestas y lo que ha parecido más interesante y me he encontrado con este artículo, que se me pasó leer cuando lo colgaste en el foro.
Yo tengo una amiga muy próxima, de esas que tu vida va paralela, por edad, por estudios, por trabajo, de esas que te relacionas mucho, y puedo decir que rompe la estadística ésta de la que hablas. Ella no fumó nada hasta que tuvo 23 años, había acabado entonces unos estudios y empezó en la universidad, allí la debieron pervertir un poco, porque el primer año empezó a fumar con interés, con saña diría.
El caso, a lo que vamos es que a los 42 la condecoraron con un cancer de mama, no sé yo en que estadística encaja mi amiga, pero en esta no.
Sólo era eso,
Un saludo para todos y voy a seguir buscando cositas para los nuevos del foro, que les vendrá bien, ahora que están más solitos y puede que con algo más de tiempo, por el periodo estival.