La lucha contra el tabaco siempre está justificada.

Jue, 22/07/2021 - 01:31

Hola luchadores/as. Podemos centrarnos en  lo mucho que echamos de menos, soltar humo por la boca, o centrarnos en lo que de verdad deberíamos saber y que nadie nos cuenta.
Llamar "palitos de cáncer" (como he oído a algún psicólogo decir por ahí) a un producto Genocida como el tabaco, es como llamar "Daniel el travieso" al Diablo. (No creo que yo sea un exagerado cuando me dirijo a la nicotina como a una asesina de masas: Las evidencias y las estadísticas de la OMS no dejan lugar a dudas).
Pero si alguien lo duda, les diré que "los palitos de cáncer" tienen aditivos capaces, no solo de generar cánceres varios en el cuerpo humano, sino de atacar a los fetos de embarazadas que fuman, de manera que, cuando éstos fetos crezcan, tendrán bastantes posibilidades de padecer enfermedades coronarias de adultos.
" Los palitos de cáncer" tienen entre otros muchos componentes, Benzopirenos, Nitrosaminas, Parafina, Amoníaco, Arsénico, Radón, CIANURO DE NITRÓGENO, (entre más de 2.000 aditivos cancerígenos), que son añadidos de manera artificial, para generar una sólida adicción que asegure el continuismo del consumo de tabaco. Es decir, en un laboratorio se estudia, con una falta absoluta de escrúpulos humanitarios, la rentabilidad de un producto, con total indiferencia hacia la salud de sus consumidores. Es algo así como tener ratones de laboratorio comiendo comida envenenada, con un sabor que acaba gustándoles,  aunque los ratones acaben muriendo con dolores horribles por su consumo. Este producto es un peligro público de facto por su toxicidad letal y todo un atentado (permitido legalmente), contra la salud pública. 
El tabaco tiene sustancias radiactivas y se encuentran en las hojas del tabaco usadas para hacer los cigarrillos. Estas sustancias provienen de la tierra y el fertilizante usados durante el crecimiento de las plantas de tabaco. Por lo tanto, la cantidad en el tabaco depende de la tierra y los fertilizantes usados para cultivar las plantas de tabaco. Es una creencia errónea pensar que los puros habanos tienen menos efectos cancerígenos que el tabaco mecanizado, pues contienen mayor cantidad de alquitrán aunque se les fabrique con mayores elementos naturales que al resto. Un consumidor que fuma dos paquetes diarios de cigarrillos, está vertiendo tres cuartos de litro de alquitrán al año en sus pulmones.
Dicho esto, el tabaco es uno de los mayores reguladores de demografía del planeta costeado por sus propias víctimas. (Sólo el hambre está por delante en fallecimientos).
En los últimos cien años han muerto más personas por cáncer relacionado con el tabaco, que todos los muertos de la primera y segunda guerra mundial juntos.
Para el año 2.040 habrán muerto más de treinta millones de fumadores que viven hoy día. 
Está lacra solo la puede parar quien lo consume. Ser conscientes del logro que ello supone, no solo es un acto de superación personal impresionante, también  debería ser una enorme movilización popular en contra. Pero esto.....es otra historia.
Ánimo mi gente. No cedáis. Ni uno sólo, nunca más. ¡Basta yá de muertes comerciales!

Un grato saludo para todos/as.

Lun, 26/07/2021 - 07:42

No suele gustar esto que dices, pero es la verdad. Hoy cumplo dos años sin fumar, leo esto y me alegro de ya no estar a merced de las empresas tabacaleras nefastas.

Mi mejor versión es no fumadora

Lun, 26/07/2021 - 09:47

MUCHAS FELICIDADES MIMEJORYO

qué bien 2 años.....me alegro mucho por tí tienes que estar orgullosa

es un gran logro, pero hay que seguir sumando años y años.....no lo olvides ¡

ROCK THE CAMEL DRUMMM

Mié, 28/07/2021 - 00:38

Hola luchadores/as. Gracias a ambos por contestar, Putin y Mimejoryo y mis felicitaciones a ambos.

Muchos de mis comentarios no suelen gustar por su crudeza, pero siempre defenderé la verdad para combatir la injusticia. Espero que esto sea comprendido por todos los lectores/as y que mi imagen sea de ayuda, aunque a veces parezca un tanto extremista. Deseo compartir mi conocimiento sobre este problema y que se sepa con contundencia, con qué nos enfrentamos cuando hacemos el noble intento de librarnos de ello. Solo deseo ayudar.

Un grato saludo para todos/as.

Mié, 28/07/2021 - 01:58

Hola a todos, hola Antonio. Lo que expresas es cierto, no debe ofender a nadie. Es la triste realidad.

Gracias por expresarlo y por supuesto Que ayuda lo que escribís.

Nos leemos! Saludos

Mié, 28/07/2021 - 08:23

el otro día había uno que no quiere vacunarse (que si es una conspiración illuminati o bildelberg,,,) pero es fumador y el otro le dice "tú si que elijes los venenos que te metes en el cuerpo ¿no?"

me descojone un rato....

ROCK THE CAMEL DRUMMM

Dom, 01/08/2021 - 09:40

Buenos días compañeros/as. ¿Qué tal lo lleváis? Seguro que estáis luchando con valentía por manteneros dignos y entregados a acabar con fumar. Dejarlo y mantenerte así definitivamente, deja de ser un reto pasados unos meses, aunque nunca se olvida y sigue latente. Sin embargo nuestro yo interior lo aceptará como una etapa más en nuestra existencia que tuvo su momento y caducó. Y la verdad es que uno mismo se siente más maduro por llevar a cabo una de las decisiones que más trabajo y empeño nos costó. Y una de las más inteligentes.
Voy con otro relato de mi borrador para dejar de fumar:

"El señor Juan va a revisión médica. Fuma dos cajetillas de tabaco diarias, tiene 76 años y serios problemas con su salud, aunque sigue fumando. Curiosamente el médico que le trata, aunque  es bastante más joven, tambien fuma mucho.
Médico - Hola Juan, ¿ Qué tal se siente hoy?
Juan - Pues mire doctor tengo una tos tan brusca que no me deja dormir por las noches. ¿Podría mandarme algo para calmarla?
Médico- ¿Qué tal si prueba a dejar de fumar?
Juan - Lo siento doctor, pero fumar es una de las pocas cosas que no me voy a prohibir.
Médico - Bueno, le receto estas pastillas y tome una cada vez que se acueste.
Juan - Verá doctor, ya me las recetó en otra ocasión y, la verdad, solo funcionaron la primera noche.
Médico: Pues serían mucho más eficaces si usted dejase de fumar.
Juan - Mire doctor, no voy a dejar de fumar. Ya sé que es dañino y todas esas cosas, pero es uno de los pocos derechos que aún me quedan y no voy a renunciar a ello. ¡Además me gusta!
Médico - Bueno….pues tenga usted este jarabe balsámico y tómelo cuando empiece a toser.
Juan - Creo recordar que esto también me lo mandó hace tiempo y no me hizo nada...
Médico - ¡Es que usted no me escucha cuando le digo que debería dejar el tabaco!
Juan - ¡Usted tampoco me escucha cuando le digo que no se meta en mi vida privada!! , ¡Fumar es mi derecho, mi libertad y fumo porque me da la gana!
Médico - ¡Juan.... el médico soy yo....y si usted  padece tos, mi obligación es decirle cual es su remedio, pero parece, que además de tos, no me escucha bien y sabe que lo tiene muy mal si sigue así.
Juan - Pues si estoy tan mal, si mi vida corre un riesgo tan alto, ¿Porqué usted no lo deja también? A lo mejor me daría un buen ejemplo. Deme algo que sea eficaz y quíteme la maldita tos!! ¡¡ No el tabaco!!
Médico - Mire Juan, mi salud tendría que estar tan mal como la suya para dejarlo, pero esto, AHORA MISMO, no es un riesgo serio para mí.
Juan - O sea.... que AHORA ME TIENEN QUE IMPORTAR MI VIDA Y MI SALUD, .....PERO A USTED, DE MOMENTO, NO LE IMPORTAN LAS SUYAS !!!.......
 ...............
¿ No os parece que esto es un diálogo entre besugos?
¿Desde cuando hemos aprendido a negar la evidencia, con tal grado de estupidez?
¿Cómo me puede atender en un hospital, un sanitario que se escapa a la calle a fumar en cualquier momento y luego me recomienda que lo deje cuanto antes?......
¿Acaso nuestra vida solo tiene valor cuando nos duele algo y nos obliga a curarlo?
¿Porqué tenemos que provocarnos daño?
¿Tan grande es nuestro embudo para  nosotros y tan pequeño para los demás, que negamos ser infelices convencidos, pero luego vemos así al resto?.......
Quizá necesitemos a menudo, la única cura posible en el alma humana..... ....¡¡ Tocar fondo.!!
Los sustos y los dramas propios parecen la única manera de despertar el sentido común.
" Ave Cáncer, los que van a vivir te saludan".

Un grato saludo para todos/as.

Mié, 25/08/2021 - 22:18

Buenas tardes luchadores/as. Seguid adelante aunque el mono sea insistente. Vosotros/as tenéis que serlo más aún. El mono morirá, la ansiedad se evaporará y recordaréis esto como algo insignificante que os retuvo de forma absurda. 
Los seres humanos somos muy complejos, (De ahí que aún quede toda una odisea para comprendernos a nosotros mismos). 
Todos, en esta vida, queremos ganar, pero paradójicamente solo aprendemos perdiendo. (Hoy os ofrezco el último relato de mi librito para dejar de fumar. El resto ya los conocéis).
"Damián fué un hombre de 51 años que llevaba fumando más de 30. Podía ser muy tolerante con cualquier situación: No todo el mundo tenía su temple y su paciencia. Eso sí, su querido tabaco que no se lo tocase nadie. Sus pitillos después de cualquier comida o jugando a los naipes en la taberna , eran sagrados: Era lo único que no admitía contras de nadie. Quien lo quisiera a su lado, tenía que soportar que fumara, porque, lo contrario, era motivo para soltar "una fresca".
Sin embargo el destino no le iba a dar tregua. Cuando abrió la puerta de su casa una tarde, y recibió la visita de dos guardias civiles, se echó las manos a la cabeza y empezó a gimotear: Su hija Elvira de 29 años había tenido un accidente con el coche y  estaba gravísima en el hospital. Consternado se presentó en urgencias pero  habían trasladado a Elvira a quirófano. Al parecer,  la muchacha iba a ser asistida a vida o muerte. La angustia que soportó durante las siguientes horas era desconocida y solo comparable a su impotencia. Su hija era una buena conductora, pero al igual que él, tambien fumaba en el coche. Al parecer, (según el relato de los oficiales), se le había caído medio cigarro encendido sobre el asiento de al lado y en su afán por evitar que se quemara, quitó la vista por unos segundos de la calzada, sin percatarse de que se acercaba a un paso de peatones donde, en ese momento cruzaba una mujer y un crío. Cuando los divisó, fué demasiado tarde y sólo pudo evitar su atropello pegando un volantazo muy brusco. Esto le llevó a chocar muy fuerte contra un seto. Sin el cinturón de seguridad puesto, su pecho se estampó de cuajo contra el volante y el auto dio varias vueltas de campana. Afortunadamente los peatones salieron ilesos.
La cara de Damián era pálida, cadavérica. El accidente lo había provocado una distracción fatal con el tabaco. Algo se retorció en sus adentros. Algo que nunca imaginó que podía sentir: Se dió cuenta, de repente, que su amigo del alma, su compañero de fatigas, el tabaco, le podía arrebatar lo más amado de su vida. Era un vuelco moral insospechado. Era un desprecio súbito que lo llevó a una proposición, a un arrebato insólito: Se hizo la solemne promesa de que, si su hija salía con vida del quirófano, abandonaría el tabaco para siempre........ Aquella desesperación por salvar la vida de su hija, lo llevó a sentir el repudio que cambió su fé y su defensa a ultranza de fumar. Damián ya no era Damián. Aquel hombre abatido y temeroso ya no era el mismo y solo le faltó arrodillarse rezando, en espera de que el médico saliera del quirófano y le diera novedades sobre el estado de su hija. Jamás en toda su vida se había sentido tan vulnerable.
Pasaron cinco angustiosas y llorosas horas.
Amaba a su hija con todo su ser y aquella situación se lo dejó bien claro.
Al fin, un señor vestido con bata verde y mascarilla quirúrgica, preguntó por los familiares de Elvira Muñoz. Su alma se entregó a ese momento. "Mire usted, hemos extirpado medio hígado, tiene rotas siete costillas. Por un tiempo necesitará respiración asistida hasta que su externón recupere la elasticidad normal y pueda respirar por sí misma. El rostro ha recibido catorce puntos de sutura, pues se lo ha cortado con un cristal del parabrisas, pero con el tiempo no tendrá una gran cicatriz. Por un momento creímos que la íbamos a perder pero se ha recuperado milagrosamente y ya ha salido de peligro".
Damián abrazó compulsivamente a aquel hombre con gran fuerza y sollozó.
Más tarde podría verla en la UCI desde un cristal. 
Hoy Damián tiene 78 años y hace 27 que dejó de fumar. Ningún síndrome de abstinencia, ningún argumento de los que antes defendía lo desvío de su promesa. Su hija, Elvira, se recuperó con algunas secuelas pero también dejó de fumar. Aquella lección fue brutal. Ambos sacaron buena cuenta del suceso. Las circunstancias nos pueden hacer cambiar de opinión por muy estoicos que nos pongamos. Porque la vida es muy sabia y no se anda con rodeos. Hay muchas personas como Damián que fuman y defienden su vicio. Ojalá no tengan que cambiar de opinión jamás de esta manera. Ojalá se planteen dejarlo por sí mismos y se regalen un buen futuro sin que contacten con la miseria de perderse a ellos mismos o a un ser querido. Tomad buena cuenta de este relato.

Un grato saludo para todos/as.