Los llamados fumadores leves (si eso existe)

Lun, 27/12/2021 - 12:54

Buenas a todos. Hace un tiempo estuve por aquí pero recaí. Ahora vuelvo con la firme determinación de librarme del tabaco pero se me está haciendo muy cuesta arriba. Abro este hilo porque creo que hay un vacío con respecto a los que llaman "fumadores leves". Yo llevo tiempo fumando cuatro cigarrillos pero creo que mi deshabituación del tabaco es igual de dura que la de un fumador de una cajetilla. Nos resulta muy difícil por varias cosas: primero, el entorno te suele decir "si yo fumase solo eso, no lo dejaría", frase lapidaria en el proceso de dejarlo (cada vez que la ansiedad te hunde, ves esa maldita frase con lucecitas) y, segundo, la mejora física apenas se nota. Yo me encontraba bien fumando y no noto la diferencia. En fin, me gustaría hablar con vosotros, leves o compulsivos fumadores y exfumadores. Necesito hablar para poder sacarme de la mente la única obsesión de estos días.

¡Ah! y feliz Navidad a todos

Lun, 27/12/2021 - 14:36

Hola Mónicageller. Primero felicitarte por la decisión de dejarlo definitivamente.

Yo te puedo hablar de dos formas: O bien te doy una opinión al uso o bien puedo ser una consciencia alternativa a la tuya. La primera es lo evidente: Cualquier excusa es válida para seguir fumando. Por tanto, si deseas aferrarte a la opinión que te lleve a lo mismo, valdrá lo de "Sigue, que fumas poco" o " Tu vida es tuya y puedes hacer lo que desees con ella", con lo cual tu orientación ante este problema seguirá en "MÁS DE LO MISMO" y con decirte "déjalo ya", sería tan simple como cumplirlo. Otra cosa :¿Nos tiene que doler algo para notar mejorías físicas, o es que librarse de una exclavitud no es todo un logro?......

Si te planteo la segunda opción, entonces necesitas una visión distinta a que tienes hasta ahora y te diré que mucha gente habla sobre tópicos de los que no tiene la más remota idea. Por tanto aquí, lo que dicta tu corazón debería ser la mejor opción. Cuando te enfrentas a tí misma, (en un escenario contradictorio como este), es lógico que te sientas en la incertidumbre, pues  una parte de tu ser tira en dirección contraria a la otra, como si dos personas distintas tirasen de tus dos brazos, y cada una defendiera su razón como la más válida ante la otra.

Pero aquí solo cabe ser objetivo, al margen de lo que pienses, porque no sirve que nos encante fumar si ello nos lleva a la muerte. No hay que tener miedo a la ansiedad. El cáncer es el verdadero carnicero. Imagina que eres una cría pequeña y tus padres te ordenan que dejes de fumar ¿ Tienes otra opción que la de obedecerles?.....No. ¿Acaso cuestionarías que lleven razón o no? Tampoco. Pero se supone que tus padres quieren lo mejor para ti. ¿ Estás dispuesta a pensar así? Cuando alguien tiene enfrente ún callejón sin salida, no sirve para nada quejarse o seguir opiniones que te dejan ahí quieta, pasiva y esperando a que alguien lo derrumbe: Es tan simple como dar media vuelta y salir por donde entraste. Así pues olvida todo razonamiento,  opinión o duda, que te lleve a  dudar de ti misma. Destierra juicios propios y ajenos y céntrate exclusivamente en no volver a poner un pitillo en tu boca. Imagina un cenicero lleno de agua con colillas dentro, ¿ Te beberias ese agua? ¡ Que asco! ¿Verdad? Pues aquí no razonas lo mucho que te apetece fumar, sea mucho o poco. Aquí lo que ocurre es que solo te importa el sabor a porquería que estás metiendo en tu boca, que por cierto, sabe igual de mal que el humo que digieres. Huele igual de mal que la ropa o el aliento de un fumador. Si consigues ser consciente del asco que te da beber ese agua, lo podrías asociar al mismo sabor de fumar, y que fumar te dé el mismo asco.

Pero esto lo eliges tú y solo tú. Puede resultar a sorna, pero en América mil fumadores lo dejan a diario, sobre todo porque les entierran y no resucitan para seguir fumando. Es fácil decirlo y no tanto dejarlo, pero cuando necesito creer que puedo dejarlo, solo busco razones en esa dirección. Si no luchas por defender tu propia vida ¿ Quien lo hará por ti?......

Repito, esto lo eliges tú.

Un grato saludo. Te recomiendo que leas " El diario de Rebeca" o en mi historia tabaquil " Si quieres, debes". Ya nos vas contando cómo lo llevas. Feliz navidad.

Un grato saludo para todos/as.

Lun, 27/12/2021 - 18:17

Mil gracias, Antonio. Me gusta eso de "mi consciencia alternativa". Al fin y al cabo, esto es lucha y contradicción, y los consejos al uso calman por momentos pero no te hacen reflexionar. Mis dos yoes se pelean por ganar la partida, está claro. Tengo que darle fuerza a ese yo más débil, al que tiene menos armas para combatir, al que no tiene "el pastel" que ofrecer (pastel envenenado pero pastel, al fin y al cabo). Tengo que hacerle degustar y oler ese agua del cenicero lleno de colillas que me has dado. Gracias, gracias por todo. Sobre todo por estar ahí después de tantos años sin tocar un cigarro y no dejarnos abandonados. 

Iré contando. Suerte a todos

Lun, 27/12/2021 - 23:58

Hola Mónicageller. Estaré encantado de ayudarte, incluso aunque tú misma no valores tu verdadero potencial. La gran noticia es que, lo reconozcas o no, tu eliges lo fuerte o lo débil que deseas ser. 

Mi estrategia siempre partió de la dignidad que uno mismo cree tener: Uno elige lo que quiere hacer: beber, fumar, drogarse, amar, odiar....etc. pero cuando esto se convierte en un hábito compulsivo, es porque estamos más agusto con el " yo soy así"  que siendo dignos y reconocer que estamos metiendo la pata sin cuestionar lo que nos cuesta el disfraz de "mirar a otro lado".  

Si quieres ser débil, nadie te lo impide. Si quieres ser fuerte tampoco. Pero eso de que yo soy débil, excepto que las circunstancias me obliguen a ser fuerte, es un obvio cuento chino infantil. 

¿ Porqué tenemos que llegar a una situación límite, para darnos cuenta de lo que somos capaces? No te manipules en contra tuya. Sabes que haces muchas cosas a diario y te obligas a hacerlas. ¿ Porqué dejar de fumar va a ser una excepción? Esto no va de dejar de fumar solamente, como si sacases ¡ Oh la la ! Un conejo de la chistera y se acabó fumar. No, no es tán simple. Mi consejo es que partas de darte cuenta de que tú valor personal TAMBIEN LO ELIGES TÚ.

ALGUIEN QUE SE VALORA, NO SE MALTRATA. (Excepto que sea masoquista).

 Quiérete y demuestratelo a ti misma. Cuando te das cuenta del enorme valor que tiene tu vida, por  amor propio y por afecto a los tuyos, dejar de fumar es tan solo una consecuencia de tu valor personal. Ser fuerte es ser valiosa ante ti misma. Nada puede hacer la nicotina cuando tú amor es sincero y te consideras alguien que no merece subestimarse. Al contrario, si te creces y confías en tu valor, será algo increíble porque has decidido que no hay mas horizonte que la victoria.

Pero esto, apreciada contertulia, lo eliges tú. Tu poder lo eliges tú. Si crees que el tabaco es más importante que tu salud, es porque te valoras poco.  Y esta manera de minarte, le da todo el poder al tabaco. Cuanto más poder le concedes al tabaco, más débil te sentirás. Esto puede acabar si así lo deseas, pero no desde la debilidad. 

Tu actitud debe ser firme. NADA NI NADIE PUEDE CUESTIONAR TU DERECHO A VIVIR CON SALUD. Porque aquello que no se cuida, se acaba perdiendo.

Un grato saludo.

 

 

 

 

 

Un grato saludo para todos/as.

Mar, 28/12/2021 - 10:30

Hola Mónica! Yo lo que si te diría es esto,para qué fumar poco?Mejor no fumar!!!Mucho mejor no fumar!!! O se fuma o no se fuma,el daño es evidente también fumando poco,asi que mejor dejarlo del todo,no da ningún beneficio,yo te animo a abandonarlo del todo,te lo dice una exfumadora empedernida que ahora está feliz de haberlo abandonado por y para siempre ;))

Mucho ánimo y fuerza de voluntad para conseguirlo!! Aqui tendrás nuestro apoyo incondicional

Cuando uno quiere,puede.El resto son excusas....

Mar, 28/12/2021 - 11:21

Gracias, Antonio y Valkiria por estar ahí. Teneís razón ambos: fumar poco es fumar, por eso he decidido dejarlo, y la fortaleza está en mí, eso sin duda. ¿Cuánto me valoro? Quizá esa sea la clave, que no lo hacemos lo suficiente. Me resulta confuso pensar en estos días. Tan solo tengo atisbos de lucidez y descanso cuando me deja el nerviosismo y ahí me siento fuerte, y me siento bien y poderosa. De momento, son pocos pero más que hace unos días. No creo que elijas sentirte fuerte o débil estos primeros días. Al menos, a mí me parece que no decido conscientemente nada, que sencillamente sobrevivo como puedo. En el camino, algún rato en que ya me concentro, otro en que casi me olvido...Trabajaré la actitud firme. Escucho a los que ya vencieron. 

Un abrazo a los dos 

Mar, 28/12/2021 - 18:53

Yo siempre opino que fumar poco es mas dificil que no fumar nada......

Pero soy un ex fu.ador NO leve,  supongo que cambia la cosa

ROCK THE CAMEL DRUMMM

Mar, 28/12/2021 - 19:31

Hola, Putin: pues no sé qué decirte. Fumar poco no me resultaba difícil porque, la verdad, fumaba lo que me parecía. Quiero decir que no limitaba el consumo por algo en especial. Era lo que me pedía el cuerpo. Fumar mucho seguramente me habría sido imposible. Pero lo que me parece que me cuesta igual es dejarlo. Vamos, que estos días he tenido la sensación de que lo único que hacía antes de dejarlo era fumar porque no podía pensar en otra cosa jajajaja. 

Enhorabuena por tus casi 5 años de libertad y gracias mil por seguir ayudando a los que estamos en ello

Vie, 14/01/2022 - 23:50

Hola 

Mi primer intento fue muy parecido. Eran seis....y en días puntuales cae el paquete. 

No encender el siguiente es no encender ese hasta que olvidas cuando fue el último. Si enciendes uno todo vuelve a empezar, solo es cuestión de tiempo. 

Define uno de esos cuatro......y elimina uno. Si consigues esto el resto en cuanto tú quieras. Consulta con tu médico sustitutos de la nicotina. Luego ya te explicará cómo dejarlo. Y agua, botellita de agua todo el día. 

Salud

Disfrutar de otro día, gracias

Sáb, 15/01/2022 - 21:53

Gracias por tus consejos, alfaca. Fíjate que ni en eso era constante. Excepto dos cigarrillos, el resto no lo asociaba a nada. Yo no fumaba después de las comidas o con el café... Cosas raras jajaja. Pero sí, la botella de agua no me deja