'Sólo' unas caladas también crean adicción

Lun, 19/05/2003 - 11:45

'Coquetear' con el tabaco o con la marihuana durante la adolescencia acarrea graves consecuencias a largo plazo. Un estudio publicado en el último 'Tobacco Control' ha constatado que consumir cigarrillos ?incluso esporádicamente? crea adicción a la nicotina. Asimismo, otra investigación advierte de que fumar cannabis de pequeño está asociado con la adicción a otras drogas en la edad adulta.

Hasta el momento, se pensaba que para que los jóvenes se 'enganchasen' al tabaco era preciso que fumasen durante un buen tiempo. «Nadie sospechaba que la gente podría encontrarse con problemas para dejar el hábito si no fumaban todos los días», ha explicado Joseph DiFranza, director de la primera investigación, a Reuters.

Sin embargo, este experto se ha encontrado con que «la adicción a la nicotina comienza muy rápidamente, con dosis muy pequeñas» de este alcaloide.

Adictos a la nicotina

DiFranza y su equipo ?procedentes de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts , en EEUU? han llegado a estas conclusiones tras evaluar a casi 700 niños de entre 12 y 13 años.

Casi la mitad de los participantes reconoció haber consumido tabaco durante el seguimiento (30 meses) y afirmó que había comenzado a fumar poco antes de cumplir los 12 años (como media).

De entre estos 332 chavales, el 40% presentaba signos de adicción a la nicotina, como ansiedad o síndrome de abstinencia (irritabilidad, mal humor?) y eso que, en apariencia, los pequeños adictos no fumaban 'demasiado?: una vez a la semana o en algunos casos solamente una vez al mes.

El tiempo que los chavales tardaban en volverse adictos al cigarrillo también parecía ser poco. «La mitad de los niños se 'engancharon' cuando llevaban menos de dos meses fumando», aclara DiFranza. En el caso de las chicas, la situación era peor: muchas se volvían adictas en menos tiempo (tres semanas) y mostraban más síntomas de dependencia que ellos.

Cannabis

Probar otra sustancia adictiva (la marihuana) durante la adolescencia también implica riesgos.

Una encuesta realizada por el gobierno estadounidense, en concreto por los Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA) , ha constatado que las personas que comenzaron a consumir cannabis antes de los 15 años solían haber tomado otras sustancias ilegales: la mayoría había probado la cocaína o bien fármacos con receta aunque con fines recreativos, mientras que el 9% había consumido heroína.

Por el contrario, entre los entrevistados que nunca habían consumido marihuana sólo un 5% había abusado de medicamentos y únicamente el 1% había tomado cocaína o heroína.

Consumo de otras drogas

Asimismo, entre los adultos que habían consumido marihuana de chavales había más personas adictas al alcohol o a las drogas: un 18%, frente a un 2% de los que no habían probado el cannabis siendo adolescentes.

Por eso, los autores advierten de que «el consumo temprano de marihuana expone a los jóvenes al riesgo de dependecias de drogas, consecuencias físicas y cognitivas a largo plazo y problemas sociales». Y es que, de acuerdo con Charles Curie ?director del SAMHSA?, «el abuso de la marihuana daña la capacidad de la gente joven para retener información durante sus años de aprendizaje, cuando el cerebro aún se está desarrollando».

Este último hecho ?que el cerebro aún esté evolucionando? podría explicar además por qué los jóvenes son más vulnerables a la adicción a la nicotina que los adultos, de acuerdo con el trabajo de 'Tobacco Control'.

DiFranza concluye afirmando: «Me gustaría que se transmitiese a los chicos el mensaje de que no se puede experimentar con el tabaco. No hay modo de fumar con seguridad. Necesitamos convencerlos de que incluso probar un cigarro puede ocasionar una adicción para toda la vida».

Fuente El mundosalud 30.08.2002

Mar, 20/05/2003 - 11:09

Vaya, Comecocos, nos estás regalando con ingentes cantidades de información a cual más interesante. Yo me voy a quedar con ésta.

Mi chico fuma. Nunca le he oido firmemente que quiera dejarlo, aunque últimamente empieza a dejar caer, que , bueno, que esto de fumar ya no tiene tanta gracia, que igual tiene que empezar a plantearse dejarlo... ( y eso que yo no lo presiono, porque creo que ésa es una decisión que tiene que ser personal y además firme, en la que uno esté seguro de lo que va a hacer y encuentre motivos en su interior para aguantar el envite de la ansiedad sin recurrir a lo fácil, que es volver a coger un cigarrillo). Pues bien, mi cuñada (su hermana) y yo, dejamos de fumar, prácticamente a la vez hace tres años. Estábamos pasando las vacaciones juntos y llevábamos ambas cerca de tres meses sin fumar. Un día, mi cuñada le pidió un cigarro a mi chico (una situación de cabreo, de tensión, dame un cigarrito... ya sabéis) , se lo fumó, "se relajo" y listo. Después, nada, al día siguiente, nada... etc ( su marido no fuma, su hija no fuma, sus amigas no fuman...). Bueno pues, a las dos semanas, esta vez en una situación de placer (larga sobremesa tras opípara comida) volvió a pedir otro cigarrito... y así hasta hoy. Lo mismo está dos meses sin probar un cigarro, que se fuma uno al día durante un viaje de vacaciones de quince días....

Todos los fumadores cercanos (incluido mi chico) envidian a mi cuñada. "Ojalá pudiéramos todos hacer lo mismo que ella..." PUES NO. ES UNA TRAMPA. A mi cuñada en estos dos años le está cambiando mucho el caracter, lenta y sutilmente, pero le está cambiando . En la familia se achaca a la edad ( tiene 52 años, ya sabes, las hormonas....). Sí, todo lo que quieran... y el permanente estado de mono que le hace vivir a su cuerpo, ese quiero pero no quiero, ese yo controlo lo que fumo, ese sólo fumo cuando quiero... esa mentira que muchos nos contamos o nos contaremos. ... y mientras tanto, cada día está más huraña, cada día más irritable.
Comecocos, de acuerdo contigo "UNAS POCAS CALADAS O UN CIGARRILLO DE VEZ EN CUANDO; TAMBIÉN CREAN ADICCIÓN" ;-)

Mar, 20/05/2003 - 20:11

Comecocos, ¡Fantastico!
Oye, lo del nombre te va muy bien, porque realmente nos comes el coco, en el buen sentido de la palabra.

Y para rematarlo, Mareli nos trae en primera persona una historia que sí, que nos haceis que pensar ¡caramba!

Un abrazo para los dos